He-Man y los Masters del Universo: Vuelve el poder de Greyskull por todo lo grande 1º Parte

Estamos ante otra de esas adaptaciones que me provocaba mucha ilusión y mucho miedo al mismo tiempo, ya que se trataba de dar vida de nuevo a unos personajes que me encantan y que han tenido una traslación muy desigual a otros medios a lo largo de su dilatada existencia. Pero su director, Travis Knight, ya había demostrado lo bien que se le daba hacer ese tipo de cosas, y cada nuevo avance de la película me transmitía más seguridad que los anteriores, por lo que cuando finalmente me dispuse a verla confiaba en que no saldría decepcionado de la experiencia. Y esto no solo se ha cumplido, sino que me lo he pasado muchísimo mejor de lo que esperaba, que no es poco.

Mejor de lo que me hubiese atrevido a esperar

No voy a enrollarme demasiado con todo el tiempo que hace que me encantan los personajes de Masters del Universo (desde el principio) o lo que estos suponen para mí, pero baste decir que conozco lo suficiente todas las diferentes versiones e reinterpretaciones con las que han contado a lo largo de sus cuatro décadas y pico de existencia. Y precisamente por ello no sabía bien qué esperarme de esta película, ya que en todo ese tiempo los cambios de tono y caracterización han llegado a ser muy bruscos, pese a que en regla general se ha mantenido que esto son historias de acción y aventuras, que combinan la fantasía de espada y brujería con la ciencia ficción, que son divertidas y emocionantes, y que tienen un componente casi de pulp cuando se hacen bien.

Hay gente que se olvida que todo esto viene de aquí y quieren poco menos que una epopeya shakespeariana

Pero lo que más confianza me transmitía, además de que el casting visualmente reflejaba muy bien a los personajes, era el tener al frente de este proyecto a alguien como Travis Knight. Este es un personaje peculiar, hijo de un billonario (el cofundador de Nike), cuyos primeros pasos profesionales fueron como rapero, grabando en el estudio que su padre le había montado en la mansión familiar, y que tras terminar sus estudios universitarios su padre le enchufó como becario en una compañía de animación en la que había invertido. El poder del padre y del hijo dentro de la empresa fue a más, el estudio se rebautizó como Laika y Travis Knight acabó siendo Animador Jefe, director  e incluso presidente del estudio.

Nepotismo del bueno

Uno de esos raros casos en los que el nepotismo acaba siendo algo bueno. Y todo esto acabó llevándole a dirigir la película de Bumblebee, que tras años de sufrir el horror en el que Michael Bay había sumido a los Transformers fue un soplo de aire fresco, ya que en esta película se demostró que se podían hacer buenas historias con personajes salidos de la industria juguetera y además ser tremendamente fieles a su esencia. Justo lo que esperaba que Knight fuese capaz de hacer con los Masters del Universo.

Viendo lo que fue capaz de hacer con los Transformers estaba claro que los Masters estaban en buenas manos

Y vaya que si lo ha conseguido en todos los aspectos. Ya que no solo ha tomado elementos de las diferentes reinterpretaciones de la franquicia, desde la línea de juguetes original, las adaptaciones animadas posteriores, los cómics y tiras de prensa, la película de la Canon de los ochenta, y por supuesto el primer salto a otro medio, la serie de la Filmation de 1982, que ha sido la principal influencia, especialmente en el tono de la película. Algo de lo que yo me alegro, pese a que esa no es mi versión favorita de los personajes, porque es el mejor ejemplo de cómo Knight ha sabido escapar de lo que era mi mayor miedo, que la película acabase atenazada por los complejos de siempre y tratasen de convertir a estos personajes en algo serio, oscuro y solemne, con la excusa de querer “dignificar” la historia. En lugar de eso, Knight y su equipo han abrazado tanto los aspectos más serios y dramáticos de los personajes y sus historias, como los más ridículos y tontorrones, sin avergonzarse de ninguno de estos últimos aspectos, sino enorgulleciéndose de estos.

Es que no se puede negar que los Masters también son esto

El resultado ha sido una película de acción y aventuras con un tono muy clásico, alternando el drama y el humor (demasiado para algunos en este último caso) y que afortunadamente parece querer ser más un Flash Gordon (la de Mike Hodges) que un Juego de Tronos. Pero además de haber acertado con el tono adecuado para unos personajes como estos, Knight y su equipo han sabido alejarse también de muchos de los lugares comunes de adaptaciones como estas. Por ejemplo, aquí no nos encontramos con un Adam que descubre con sorpresa su origen, sino que desde el principio es plenamente consciente de quién es, de dónde viene y que busca desesperadamente regresar a su hogar. Tampoco sucede lo que muchos temíamos, que gran parte de la película acabase transcurriendo en la Tierra como sucedió en la película de los ochenta, sino que la historia va directamente al grano y ese es solo un pequeño paso en la historia que además ayuda a caracterizar a Adam a la perfección, ya que permite jugar con el que sea un pez fuera del agua al regresar a Eternia.

No hacia falta volver a contar la historia de siempre

Pero quizás el aspecto que más me ha gustado de la película, junto con el trabajo de su reparto, es lo directa que es en todo momento. Los buenos son muy buenos, pero también humanos y con imperfecciones, los malos son malísimos y no necesitan ninguna motivación profunda ni justificaciones filosóficas, solo pura codicia y egoísmo (Skeletor no podía ser otra cosa). Y la historia, como decía al comienzo, va directamente al grano y pisando el acelerador, excepto por ese breve interludio en la Tierra, consiguiendo que la película mantenga un buen ritmo que rara vez decae. Aspectos que son los que más me han recordado ese tono pulp aventurero clásico que es el que parece que el equipo de la película ha buscado emular.

Los Masters son lo que son y no hay que avergonzarse de ello

Y como esto me va a quedar muy largo, que necesito contar muchas cosas de esta película (y así mañana es como si no escribiese nada), vamos a dejarlo hoy por aquí. Mañana seguiremos con los puntos fuertes de la película, como es su reparto y sus personajes, la espectacular banda sonora y ese elemento que ha causado tanta “polémica” entre un sector del público, ese tan temido humor al que demasiada gente trata como si fuese algo mas peligrosísimo que el propio Skeletor.

Suscribirse
Notifícame de
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

11 Comments
más antiguos
más recientes más votados
Diógenes Pantarújez
Admin
6 días han pasado desde que se escribió esto

Vaya turra con los muñecos!

Erminzah
Erminzah
6 días han pasado desde que se escribió esto

Los kekos molaban!

Diógenes Pantarújez
Admin
6 días han pasado desde que se escribió esto
Responde a  Erminzah

Estorban, quién quiere muñecos cuando puedes meter tebeos?

Erminzah
Erminzah
6 días han pasado desde que se escribió esto

Why not both?

Diógenes Pantarújez
Admin
6 días han pasado desde que se escribió esto
Responde a  Erminzah

Es una cuestión de espacio o, lo que es lo mismo, presupuesto.
Quiero decir, los millonarios tienen mansiones con estatuas, yo no puedo ni permitirme figuritas en las estanterías. Conclusión, que si no voy a poder ni tenerlas… Mejor no quererlas.

Y la verdad, no, nunca me han molado.

Diógenes Pantarújez
Admin
5 días han pasado desde que se escribió esto
Responde a  M'Rabo Mhulargo

Si son anchos puedes colocar más cómics DETRAS!

Diógenes Pantarújez
Admin
5 días han pasado desde que se escribió esto
Responde a  M'Rabo Mhulargo

Menos polvo para limpiar! Como se nota que el señorito tiene mayordomo, clasista!

Erminzah
Erminzah
6 días han pasado desde que se escribió esto

Aún no la he visto, yo tenía una muñequita de Teela y una del Príncipe Adam y jugaba mi versión medieval fantástica de barbie princeza guerrera…fueron mis únicos muñecos de los masters del universo, ya que eran muy caros, aunque mi primillo tenía un montón.
No se puede tomar muy en serio una serie donde el protagonista se llama He-Man, así que si han sabido congeniar el humor, la aventura y una historia palomitera y hacer un producto entretenido ya es mucho, lo sazonas con una pizca de nostalgia y puede funcionar muy bien. El problema es que no hay tantos nostálgicos de He-man y son esos los que llevan a los crios y nuevas generaciones al cine.