Todo empieza por un malentendido porque, ¿cómo se dice, pitufacorchos o sacapitufos? Los pitufos del norte de la aldea pitufa dicen una cosa, mientras que los del sur dicen la otra. El debate empieza de forma simpática, unos se ríen de lo raro que hablan los otros, pero el desencuentro poco a poco empieza a irse de madre cuando un pitufo del norte le reclama su sacacorchos llamándolo de una forma y el otro se niega a reconocer que tiene el objeto, porque lo llama de la otra. La cosa llega a las manos y…

Pitufo Verde y Verde Pitufo es uno de los mejores álbumes de los pitufos, manteniendo la misma habilidad de Peyo de siempre para sintetizar los conflictos del mundo real en su mínima expresión. El conflicto se da por la negativa de ambas partes a entenderse, por mantenerse en sus trece y negarse a hacer un sacrificio en pro de la convivencia. Lo vemos constantemente en nuestras vidas, situaciones que van a peor porque una o varias partes se niegan en redondo a dar minimamente su brazo a torcer, por creerse demasiado importantes. Los pitufos se enfadan entre ellos porque no quieren alcanzar el término medio, o es lo mío o nada. Papá Pitufo ve el absurdo del conflicto hasta tal punto que no le da importancia, convencido de que se arreglará solo, pero la cosa cada vez va a mayores hasta el punto de que organizan manifestaciones para protestar en el lado opuesto de la aldea y pintan una frontera entre ambas partes del pueblo, aunque ésta cruce por la mitad de más de una casa de la aldea pitufa.

La solución acaba pasando por provocar un ataque de Gargamel a la aldea, que provoca que todos se unan para acabar con el invasor. Es, básicamente, el final de Watchmen. Y sí, el plan de Papá Pitufo es menos «agresivo» que el de Ozymandias, pero el resultado y la situación es el mismo, porque aun cuando Papa Pitufo proclama que a partir de ese momento se acabaron las palabras compuestas con pitufo, ellos ya empiezan a encontrar otros puntos de fricción del lenguaje y, al igual que en Watchmen, se deja claro que estas broncas no se han terminado. Por supuesto, no estoy diciendo que Watchmen sea una copia de Pitufo Verde y Verde Pitufo, lo que estoy diciendo que su trama principal, en última instancia, lo es. Y es una buena trama, el resultado es un buen cómic, pero los personajes no son ni la mitad de complejos aunque a ratos demuestren más profundidad de la que parece. Peyo conoce la personalidad de cada pitufo y no se contradice, mantiene la coherencia del relato, pero desde luego no te hace un retrato de toda la existencia del pitufo en cuestión como sí lo hacen Alan Moore y Dave Gibbons.

Y, para seros sincero, yo estoy convencido de que tanto Moore como Gibbons, británicos y europeos los dos, han leído este cómic de los Pitufos, no solo porque el tebeo de Peyo era uno de los más conocidos mundialmente en aquel momento, aunque fuera por la serie de televisión que adaptaba sus aventuras, si no porque uno de los personajes más importantes de Watchmen no deja de ser… Un pitufo. Un pitufo calvo y sin pantalones, un pitufo todopoderoso, pero no dejaba de ser un pitufo que se montaba su propia aldea pitufa en marte, y hasta se desdoblaba en varios seres iguales a él para complacer a una sola chica, su pitufina. Sí, estoy diciendo que es completamente una perogrullada pero tengo que decirlo; el Doctor Manhattan es un pitufo. Podríamos llamarle el Pitufo Endiosado o el Pitufo Cabrón, pero no deja de ser un pitufo que, aunque no se peleó con los pitufos del norte o los del sur, no le hizo ni pizca de gracia la forma en la que Papá Pitufo solucionó los problemas de la aldea y decidió exiliarse definitivamente a Marte para hacer su propia aldea.

Aun así, la gran diferencia entre Watchmen y este álbum de los Pitufos -lo siento por el que se esté echando las manos a la cabeza por esta comparación de Watchmen y Los Pitufos, ¡pero es la misma trama y lo sabéis!- está en como Papá Pitufo/Ozymandias afronta en un principio el problema. Ozymandias tiene un plan maquiavélico desde el principio porque es un narcisista que está muy mal de la cabeza, Papá Pitufo está demasiado ocupado con sus experimentos y cree que todo se arreglará solo. Y, lo pienso, y en el fondo hacemos éso con un millón de cosas que pasan diariamente en el mundo. ¿Que Israel comete un genocidio sobre Gaza? Alguien lo arreglará. ¿Que no lo arregla nadie y lo siguiente que hacen es atacar el Líbano? Alguien lo arreglará. ¿Que Trump se pone a secuestrar presidentes y bombardear países, provocando una crisis económica mundial? Ya se arreglará. Y bueno, a veces sí que se arregla porque lo arreglan otros, pero a la hora de la verdad tampoco podemos encargarnos de todos los problemas del mundo, ¿verdad? Solo recordar de vez en cuando que sí, que Trump y Netanyahu son gentuza. Y ya que estamos y viendo que me sobra espacio, ¿os habéis dado cuenta de cuánto le gusta a la gente hablar de corrupciones Y CORRUPCIONES? Ves un telediario y sí, uno ha robado 500, ¡PERO EL OTRO CINCO! Y te bombardean con el que ha robado cinco, a pesar de que unos años después se acaba descubriendo que no robó ni cinco. Así entre nosotros, irse de putas con dinero público está fatal, pero sigo pensando que montar tramas para hundirle la vida a otros es bastante peor. Con esto no estoy justificando ni lo uno ni lo otro, solo intento dejar claro que no son el mismo delito… Y que igual hacer un telediario que es 15 minutos de embrollos judiciales, 5 de política internacional, 10 de casquería de fulano ha matado a mengano y coronándolo todo con 10 minutos de deportes hablando exclusivamente de los jugadores más ricos del mundo, no es hacer un telediario ni es nada. Es desinformación, y es tenernos encabronados para que no nos fijemos en lo que realmente importa en nuestras vidas y en nuestros bolsillos. Y éso, en parte, también me lo pitufaron los pitufos, porque los pitufos no dejan de ser una escuela de la vida…

«Personalmente no creo que la humanidad se uniera contra la amenaza alienígena, estoy convencido de que más de un «genio estratega» se aliaría con los invasores.»
Hay una leyenda urbana que dice que los alienigenas visitaron a uno de los sumos pontifices, no me acuerdo ahora de cual era, para comunicarse con los humanos en plan embajada extranjera. Y cuando se marcharon el papa le pregunto a los que estaban con el: ¿Y como los vamos a evangelizar?.
Yo solo digo una cosa si a todo el mundo nos investigaran como estan haciendolo con cierta persona no habria un solo delincuente en España.
Pero que se puede esperar cuando se dice que la justicia es imparcial y despues son los propios politicos quienes eligen a los jueces segun sus afinidades hacia ellos.
Bueno, ya sabes que cuando te dan la turra con su religión están salvando tu alma, así que te están haciendo un favor!
Y aquí el articulo sobre cómics que llevo esperando toda la vida.
Yo ya tengo dicho que el tebeo de toda la vida me dió muchísimo. Entre otras cosas me enseñó moral.
Mís grandes maestros de moral fueron Goscinny, Peyo, Victor Mora, Harold Foster, Claremont y Roger Stern.
Ellos me enseñaron lo que es el bien y lo que es el mal. Me enseñaron que el mal es sibilino y trata de hacerse pasar por el bien. Me enseñaron la condición humana y como el camino al infierno es múltiple.
Peyo me mostró que haciendo tebeos de uan aldea de enanitos azules pones un espejo ante el mundo.
Nadie se ha leido la gran metáfora de dos de los caminos al infierno.
Su pitufísima es la degradación de la sociedad para convertirse en la exaltación ante un individuo privilegiado y narcisista que impone una tiranía de adoración hacia su pirulo.
Verde pitufo, pitufo verde es el retrato del nacionalismo, dirigido a obtener identidad a costa del otro.
Este tebeo me vacunó contra el nacionalismo a la edad de seis años.
Desde entonces, cada vez que veo a alguien exaltando lo nuestro en contra de lo otro porque sí; no puedo dejar de verle azul.
La vivencia del que tiene la casa con la frontera en el medio es colosal, porque su absurdez la vemos todos los días. Es el absurdo del nacionalismo.
Y sí. Yo cuando leí watchmen por primera vez, ya me dí cuenta de que me había leido otra vez Pitufo verde, verde pitufo.
Y cuando lo comento me miran con ojos confusos, porque nadie se ha leido los Pitufos y creen que es un tebeo para niños. No saben que la literatura infantil es el gran tratado de moral y sociología de todos los tiempos.
La trama de pacificar una región en base a buscar un enemigo común es viejísima, y la hemos visto en la historia y la ficción mil veces.
La guerra Franco Prusiana; o
la Iliada, en donde uno de los motivos ocultos para declarar la guerra a Troya, es hacer la demostración de fuerza de que todos los griegos se unan y superen sus rencillas en contra de un enemigo propiciatorio.
El Principe Valiente tiene unas cuantas iteraciones del tema.
En fin. Que sí. Y el ser humano es imbécil. Y por mucho que tengamos lecciones en papel contandonos las cosas, seguimos haciendo las mismas cosas.
Poniendo en el altar a tiranos narcisistas que se creen reyes y que tienen obsesión por pintarse de dorado/naranja. Su pitufísima.
O de jodernos a nosotros mismos en nombre de la identidad y de la intolerancia, que no es otra cosa que creernos superiores en base a gilipolleces. Verde pitufo, pitufo verde.
El pecado de quien está un poco más rodado y que esas cosas ya las tiene superadas, como Papá Pitufo; es creer que se resuelven solas o que no van a volver a pasar.
Pues no. Pasan y pasan y volverán a pasar, y hay que estar en guardia continuamente contra ellas.
Porque en el momento en que miras para otro lado los caminos al infierno vuelven a abrirse.
Peyo escribió es ahistoria pensando en Bélgica, donde la división del país en zonas idiomáticas crea cosas curiosas como que calles de Bruselas tengan un nombre en francés y otro en flamenco. Aunque es cierto que no deberíamos pelearnos por ello, la solución pasa por aceptarse y encontrar soluciones, y no por llegar a la violencia o por imponer una solución al otro. Y de hecho en Bélgica lo han conseguido. En Austria-Hungría también llegaban a acuerdos y soluciones, aunque parecieran siempre a punto de matarse.
Con el nacionalismo pasa como con las guerras; todos son malos menos el nuestro. Siempre que oigo gente en España quejándose del «nacionalismo» se refiere a los periféricos, nunca al español centralista. La gente que ha tenido suerte de formar parte de la mayoría quiere seguir teniendo el privilegio de no tener que adaptarse ni cambiar nada.
La solución de Papá Pitufo es una
mierda,perdón, una pitufa, porque no es encararlo, es negarlo.O trayendolo a algo mas mundano lo que decian las madres «mi hijo no es malo son las malas compañias» y las otras madres decian exactamente lo mismo de los suyos, por lo que nunca supinos quienes eran las malas compañias
A ver si la culpa era de las madres…
La camaradería tiene cosas buenas, pero también malas. Un problema es que a veces los grupos potencian aspectos negativos de la gente, y no lo contrario.
La jauría humana. Esa que deriva en cosas que la mayoría (también hay escoria humana que no se corta nada a poca escusa que le den tengan compis o no, claro) no se atreverían a hacer en solitario pero que la cosa cambia ya bajo el amparo del grupo (acosadores de instituto malparidos, manifestantes radicales reconvertidos en vándalos con el mobiliario urbano o saqueadores de tiendas, ultras que linchan a desfavorecidos o emigrantes, manadas varias,…).
Es un desastre y lo peor del cómic, pero aun así esa última viñeta dejando claro que el conflicto no ha terminado es…
Que sí, que Alan Moore plagió este cómic! Sinvergüenza!
Pero se podía trasladar perfectamente a Suiza …o a España (donde los nacionalismos también tenían estas cosas …y a no pocos sitios más).
Por eso siempre he pensado que los pitufos deberían estar en las escuelas. La Patrulla X también, pero sobre todo los pitufos.
Pero claro, harían que los niños aprendiesen a pensar… Y éso a algunos no les conviene.
Lo han estado en alguna (y no solo en algunas bibliotecas, también en algunas clases), como otros álbumes (muchos profes siempre tuvieron filia por la BD …yo tuve varios, aunque pocos llevaban cómics a las aulas, incluso a las socorridas clases de ética, pero casos viví también, y de más he oído).
Una pregunta.
¿La ausencia de Herge fue un lapsus?
O viene motivada por el paternalismo de sus primeras obras y su pasado como afin a la invasion de Belgica por parte de Alemania.
Nah, en mi caso -no sé el suyo- porque a mi de crío Hergé me parecía un soberano coñazo.
Ehhh… pueeesss…
Lapsus en parte, me dice mí cerebro.
De él recibí la gran lección sobre el racismo.
Pero si hablo con el corazón y con lo que siento… no tengo a Hergé en el listado de los que me enseñaron moral. No lo percibo así.
De niño leyendo Tintin no lo sentía así. Porque si te fijas (es un hablar, cada uno lo verá de una manera distinta) aunque Tintin es un enfrentamiento entre bien y mal no da lugar a un conflicto entre lo que es bueno y lo que es malo.
Los villanos son explicitamente malos. No hay que hacer ponderaciones de si algo es bueno , malo o moralmente ambiguo.
Rastapopoulos, Müller, Sponz, Jorgen, Tapioca, Mitsuhirato y otros son villanos de libro, que no admiten segunda lectura. Caricaturas andantes de la villanía.
Peeero… está el Capitán del Peary que cuando ve a su segundo apuntando a Tintin con un rifle pone la mano. Por ahí no pasa. El hombre íntegro poniendo un límite (seguramente no sabía los sabotajes que hacía su armador).
Huascar decide por unos frutos en el suelo, que un hombre con la bondad de Tintin no puede ir totalmente desprotegido de los peligros del mundo, aunque los peligros los ponen los suyos.
No hay mucha diferencia entre Tapioca y Alcázar. Tintin ya no tenía ganas de meterse en un follón en donde sabía que el bien y el mal no estaban bien delineados.
Está Vuelo 714 para Sidney, que sí trata sobre moral y hay ambiguedades, con ese Carreidas que es malo en miserias como hacer trampas en el juego de los barcos y pujar en subastas solo para fastidiar a otros.
Donde tenemos el duelo con Rastapopoulos en villanía; y ese Krollspell que huele a científico nazi de los campos por todos los poros, interesado en ayudar a los buenos para salvar la vida.
Donde tenemos a Tintin metiéndose en un volcán para salvar a Tornasol, esquivando a quien se lo quiere impedir e insultando por primera vez aunque sea en off.
Está Tintin en el Tíbet. ¿Con qué derecho llamamos al Hombre de las nieves, abominable?
Está Tharkey volviéndose a casa pensando «Estos extranjeros se juegan la vida para rescatar a un niño de mí raza y yo no voy a ayudarles. Soy un cobarde»
Y llega, para que el Capitán no suelte amarras de este mundo para salvar a Tintin.
Eeeehhh. Sí. Pensandolo. Hergé me enseñó mucha moral. Pero de primeras no lo suelo poner en esa lista. Igual de niño, esas enseñanzas se me pasaban entre los colores perfectos sin sombras ni degradaciones de Tintin.
Yo que sé.
Donde sí pongo a Herge de primero en una lista, es sobre enseñarme a contextualizar la Historia. Nadie me enseñó más que él como cambia el mundo. Y como los valores de una época no son los valores de otra. A ser flexibles en nuestro pensamiento.
¿CÓMO QUE NO ME VAN A FUSILAR?
¡¡¡ES UN ULTRAJE!!! ¡¡¡ESTOS IDEALISTAS MODERNOS!!!🤣
Y Tintin es un Universo. Si queréis charla infinita, preguntadme por Tintin.
Te ha quedado tan bien el comentaria que se podria incluircomo prologo en el libro de Fernando Castillo «Tintin-Herge una vida del siglo xx»
Hombre. Muchísimas gracias.
Que se me alabe el comentario siempre es un aliciente y lo agradezco.
Que conste, que muchas veces escribo para aclarar mí propio pensamiento.
Nunca había pensado hasta ahora, en que no suelo tener a Herge como alguien cuya obra trate de la moral, aunque claramente es falso.
Y cuando me encuentro ante un brete moral, y acudo a mí deposito de enseñanzas morales de la infancia; no suelen acudir a mi, imágenes de Tintin.
Y me da que pensar, porque hay evidentemente mucha moral en la obra de Herge.
De la lista de autores que mencionas, yo coincidiría con Claremont y Goscinny, pero de los demás no leí casi nada en mi juventud (de Peyo siempre preferí Johan y Pirluit a los Pitufos). Sí pondría, en mi lista personal, a Jan (principalmente por los Cabecicubos y la Caja de Pandora, aunque no hay que desdeñar esos carteles de «No fumes, lee») y, primerísimo de todos, a Quino.
Yo leí a todos de niño. Y eran los que me llegaron más.
Stern fue por los cómics de Spiderman, con ese Spiderman oponiéndose al Juggernaut para salvar a una octogenaria en las últimas mafiosa y criminal. Ese Doctor Extraño del Pocket de Ases haciendo su propia versión pero a lo negativo de -Que bello es vivir- para al final conseguir sobreponerse a la desesperación.
Y ese Spiderman dándole una charla a un chaval que quiere imitarlo y casi se mata descolgandose por una soga hecha con sabanas. Ese Spiderman simplemente hablando, me pareció siempre el más heroico de todos.
Foster fue porque todo Principe Valiente es la más grande lección de vida que nadie puede recibir.
El manual de servicio de la condición humana.
En los tomos forrados de naranja de ediciones B. Una maravilla a pesar de todo lo malo de la edición.
Victor Mora me llegó por los tebeos heredados de mí padre.
Ese Capitán enfrentandose al mal, muchas veces contra mounstruos en forma humana.. Pero que al mismo tiempo se dedicaba a desgranar el origen de los conflictos viendo si el villano no tenía margen de redención.
O si se podía llegar a un punto en común.
¿La escena cumbre? La reunión de malvados que convoca el Pulpo. Todos ellos se odian y desconfían entre sí. Pero se benefician los unos a los otros con sus intercambios, y se agrupan, porque odian aún más a quien representa el bien.
Una Red globalizada del mal unida por el dinero.
Esto en la mente de un niño que lo lee, define, que el mal no tiene que ser un personaje malvado per se. Si no que es un conjunto de intereses que tienden al mal y se benefician de él.
Jan. Es cierto tiene el gran cómic sobre el ascenso del fascismo. Los Cabecicubos.
También me valdría como maestro de moral. Pero me pasa como con Herge. Disfrutaba más del retrato humano de la Gran Superproducción.
Lárgame un cilindrín, fotero.
Y Quino.
Mafalda. La aguja que pincha el trasero de todos los acomodaticios del Status Quo.
Aquella que siempre hace que hierva el caldo de las ideas preconcebidas.
Aquella que con una pregunta, dispara el consumo de Nervocalms por parte de los bienpensantes.
Otro Universo infinito.
Pero Mafalda no da lecciones de moral. Lo que hace, es soltar la pregunta que hace que se cuestione la moral.
Labor que también es fundamental.
Te acuerdas de que Mafalda tuvo edición (breve) en gallego allá por mediados de los ochenta?
Ah, el Moraverso: El Capitán Trueno, Tallaferro, Roldán Sin Miedo, El Corsario de Hierro, El Príncipe Errante, El Cosaco Verde, El Sheriff King, Sunday, Felina, Los inoxidables, Los Ángeles de Acero, Supernova, Adam y Evans Detectives, Tequila Bang, Astroman el Hombre de Astronita, Galax el Cosmonauta, Gigantik, Los compañeros del Univerzoo, Dani Futuro,…
Yo también tenía como favoritos de la producción de Peyo a Johan y Pirluit, pero el spin-off (Los Pitufos) no era lectura tan ligera como parecería. Y los primeros álbumes molan mucho.
Y qué grandes eran Hal Foster y Víctor Mora.
quede enpitufado, y los pitufos LATAM seria abuelo pitufo, bebe pitufo, pitifilola???Lo curioso que Gargamel es un catolico/evangelico y para como estan esas sectas si es parte de Wathchemen, who watch papa pitufo?