Esta semana salió a la venta el primer número de la nueva serie de M.A.S.K., que, siguiendo la moda de recuperar lo peor de la década de los noventa, tuvo una edición especial en lo que llaman una “Blind Bag”, en la que dentro había ediciones especiales del cómic. Una de esas maniobras que al final solo sirven para fomentar el consumismo y la especulación, pero que en esta ocasión ha servido para algo bueno, para presentar de forma sorpresiva a un nuevo integrante del Universo Energon de Skybound que a los lectores de Brainstomping resultará de lo más familiar…

Sí, estas cosas de ediciones especiales, portadas variantes y ahora blind bags no me llaman nada la atención, y de hecho me repelen porque me recuerdan que las editoriales de cómics no han aprendido de su pasado. Pero, como decía, en esta ocasión al menos ha dado pie para publicitar algo que, aunque no estaba anunciado, sí que era muy esperado. Porque, aunque se suponía que dentro de estas blind bags lo que habría sería alguna edición especial del cómic de M.A.S.K., como en parte ha sido, ya que se podían conseguir, entre otros, un one shot recopilando las primeras apariciones dentro del Universo Energon de los héroes y villanos de M.A.S.K. o una versión especial del segundo número de la serie con una portada metalizada. Pero había un tercer cómic del que nadie sabía nada, un cómic escrito por el propio Robert Kirkman y dibujado por Lorenzo De Felici, el equipo creativo de Void Rivals, en el que se introduce a un viejo conocido, a un héroe legendario, noble y valeroso que se resiste a desaparecer, a todo un clásico del cómic de ciencia ficción… ¡ROM, EL MÁS GRANDE DE LOS CABALLEROS DEL ESPACIO, HA REGRESADO!

No sé cómo Kirkman y su gente lo han mantenido en secreto, pero hay que reconocerles que esta forma de promocionar el relanzamiento de ROM ha conseguido que se hable bastante de su regreso (y fomentado la especulación a lo burro, sigh). Pero, aunque el cómic haya sido una sorpresa, estaba claro que tarde o temprano ROM se uniría al Universo Energon como el resto de propiedades de Hasbro, y teniendo en cuenta que Miles Mayhem, el villano líder de V.E.N.O.M., afirma que hay minúsculos seres humanoides que se comunican con él, los Micronautas no tardarán en unirse a la fiesta. Pero, volviendo a ROM, gracias a fotos (chapuceras) que han sacado algunos afortunados a quienes les salió este cómic en su blind bag, ya podemos ir haciéndonos una idea de lo que será esta tercera encarnación comiquera del personaje.

Y, por lo visto hasta ahora, tengo opiniones encontradas sobre esta nueva versión de ROM. Por un lado, me gusta cómo el diseño es mucho más simple, más en línea del juguete original y de la reinterpretación de este que hizo Sal Buscema, recuperando aquí también esas manos sin más dedos que el pulgar, como si llevase unos guantes de cocina, su mochila cohete, e incluso cuenta con articulaciones bastante visibles como una figura de acción. Pero, por otro lado, pese a esa fidelidad a su apariencia más clásica, aquí aparece con un color algo oxidado, una “cicatriz” que le cruza el lado izquierdo de la cara, con uno de sus ojos está apagado y un brazo menos, pero nada que no le puedan acabar reparando.

Aunque, sin duda, lo más extraño de su nueva apariencia es ese extraño poncho que lleva, como si fuese Clint Eastwood en una película de Sergio Leone, pero que es un ser vivo y sentiente capaz de volar y cambiar de forma, al que ROM llama Carpet (alfombra en inglés) y con el que tiene una relación bastante amistosa. Supongo que Kirkman y De Felici querían respetar el diseño clásico del personaje, pero al mismo tiempo darle algo que le separase visualmente de sus anteriores encarnaciones, aunque a mí personalmente no me gusta demasiado.

Dejando a un lado su apariencia, aquí lo conocemos tras ser capturado por un alienígena insectoide y lanzado a una celda junto a un viejo conocido de los Transformers, Kranix, un ser robótico cuyo mundo fue destruido por Unicron en la película animada de los Transformers de los ochenta. Y en la conversación que sucede a ese encuentro descubrimos que ROM ha sido capturado mientras trataba de rescatar a unos niños que habían sido secuestrados por el mismo ser que les ha aprisionado a ellos, por lo que sabemos también que su naturaleza heroica está intacta. Lo que no lo está tanto es su memoria, que se encuentra bastante dañada hasta el extremo de no saber qué clase de criatura es su acompañante Carpet, no está completamente seguro de si era un brazo lo que estaba en ese hueco en el lado izquierdo de su torso y ni siquiera recuerda con detalle quién es. Un truco viejo, pero bastante efectivo, para que el público vaya conociéndole al mismo tiempo que él recupere sus recuerdos.

Pero de los detalles que recuerda podemos sacar algunas conclusiones interesantes. Cuando su captor le llama robot, ROM le corrige asegurando que él fue orgánico una vez, y que se ofreció voluntario para transformarse en un cyborg, pero que aquello fue hace mucho tiempo y los detalles están borrosos, y para que no quede duda de ello, cuando el villano le atraviesa con una de sus garras, sale algo de sangre de la herida, confirmando que dentro de esa armadura aún queda algo orgánico. Un cambio con respecto a la versión de IDW muy bienvenido, donde era alguien que accidentalmente había quedado fusionado a una especie de simbionte robótico que había envuelto su cuerpo, mientras que aquí, como sucedía con la versión de Mantlo y Buscema para Marvel, parece que es alguien que decidió sacrificarse, aunque no sepamos de momento qué le llevó a ello.

Mucho menos me ha gustado que para derrotar a ese villano ROM le haya decapitado y que luego le haya arrancado una de sus extremidades para reemplazar la que ha perdido, al menos hasta que encuentre algo más apropiado, según él mismo dice. Y es que uno de los aspectos que más me gustaban del ROM de Marvel era su reticencia a matar, y que aquí no solo mate de una forma tan brutal a este ser, sino que mutile su cadáver para “repararse”, no es algo que me haya gustado nada.

Aunque este cómic es una de cal y otra de arena constante. Porque cuando ROM devuelve a los niños con sus familias, y mientras espera a que le traigan un dispositivo que dejó en sus manos como señal de que volvería, las familias de los niños le dicen que si alguna vez encuentran uno de esos seres a los que ROM está buscando, ¡DIRE WRAITHS/FANTASMAS DEL ESPACIO!, se lo harán saber. A lo que ROM responde que hace tanto que no se encuentra con ninguno que comienza a dudar de su existencia.

Y cuando por fin le traen ese aparato que ha dejado en custodia de estos seres, este no podía ser otra cosa que ¡EL NEUTRALIZADOR!, algo que ROM describe como de mucho valor, pero que ya no recuerda para qué sirve. Dejándonos claro que sus problemas de memoria son bastante serios. Neutralizador que no solo tiene mejor color que el propio ROM, sino que conserva también su apariencia clásica y retro y da gusto verlo.

Finalmente, cuando se dispone a marcharse y las agradecidas familias de estos niños le preguntan que a dónde irá ahora, ROM les responde que hará lo de siempre, ir a donde se le necesite, diálogo que se ilustra con diferentes momentos en los que ROM lucha contra diferentes criaturas y ayuda a quienes más le necesitan, terminando en una viñeta de página final en la que le vemos remolcando una nave espacial y con un texto que nos indica que sus aventuras continuarán en el cómic de Void Rivals.

De momento, aunque esta nueva versión parece prometedora, prefiero ser cauto. Ya que, aunque es cierto que hasta ahora los cómics del Universo Energon de Skybound han tenido una calidad más que notable, y quizás esta nueva versión de ROM, cuando acabe teniendo serie propia, no sea una excepción, quizás se aleje demasiado de lo que me gustaba del personaje. Aunque por suerte ahora que tengo en mi estantería los tres ómnibus de su etapa en Marvel acompañados por el muñeco de Marvel Legends, ya estoy más que servido, pero aun así me gustaría poder leer nuevas aventuras del personaje que, aunque no puedan utilizar todos los elementos introducidos durante sus años en Marvel, sí que respeten su esencia lo máximo posible. Así que espero que quienes acaben encargándose de contar las nuevas aventuras de ROM estén a la altura de las circunstancias y estemos ante una digna nueva versión de este.
