Si dijese que Visionquest es el proyecto del MCU que con más ganas espero este año me quedaría corto, algo que no debería sorprender a nadie. Porque a lo largo de los años ya he dejado más que claro por aquí el enorme cariño que le tengo a la Visión y la Bruja Escarlata, y lo muchísimo que he disfrutado con las entregas previas de esta trilogía televisiva, Wandavision y Agatha All Along. Así que el tener tan cerca el estreno de esta última entrega (y mucho me temo que sí sea la última, sigh) y que en esta ocasión vaya a estar al frente de la misma Terry Matalas, quien nos dio la mejor y más nostálgica temporada de Picard, mi ilusión está por las nubes. Por lo que vamos a comenzar a destripar el tráiler de una vez, que esto tiene muy buena pinta.
¡Ya queda menos!
Nos encontramos con que Vision, tras recuperar sus recuerdos de la mano de su otro yo en Westview, ha regresado a Escocia, donde fue brevemente feliz con Wanda hasta que los emisarios de Thanos llegaron a la Tierra a complicar las cosas. Y quizás para sentirse más cerca de ella se ha puesto a trabajar en un bar al que solían acudir juntos y donde aún quedan señales de los viejos tiempos. Pero cuando su jefa le recuerda a “aquella pelirroja” con la que iba antes por allí, y le pregunta que si no tiene ahora a nadie esperándole en casa, Vision le responde que no, que está solo… Justo antes de encerrarse en el almacén del local, ya transformado en su forma robótica desteñida, y mostrarnos su nuevo “hogar”.

Y es que siguiendo los pasos de las otras dos series, aquí nos encontramos de nuevo con un mundo irreal, pero en lugar de un Westview transformado por la magia de Wanda para esconderse de su dolor o una Senda de las Brujas creada por Wiccan para descubrir su destino y su poder, Vision se ha creado un mundo virtual y aparentemente idílico dentro de su cabeza. Una cabeza en la que tiene mucho lío, ya que a las complicaciones de su creación, se le añade su destrucción, su doble reconstrucción, como amante esposo de Wanda y como arma al servicio del gobierno, la medio integración de ambos y ahora la realización de que no sabe quién es. Porque este Vision 2.0 siente que ya no es aquel vengador, solo alguien con su cara y su nombre.

Unas dudas existenciales en las que no está solo, ya que en ese hogar idílico que se ha creado, con una estética tan retro que no desentonaría en Westview, se encuentra bastante bien acompañado de otros seres artificiales como él. Y es que allí encontramos los avatares humanos de J.A.R.V.I.S. (interpretado por James D’Arcy, quien hacía del Edwin Jarvis original en Agente Carter), F.R.I.D.A.Y. (la IA que Tony Stark utilizaba en su armadura después de que JARVIS se convirtiese en Vision), D.U.M.-E y U, las IAs que controlaban los brazos mecánicos que Stark utilizaba en su taller durante sus proyectos… ¡Y ULTRON!

Sí, parece que una copia de Ultron sobrevivió a su enfrentamiento con los Vengadores y ha estado en la cabeza de Vision todo este tiempo, adoptando a menudo, para disgusto de Vision, su forma robótica en lugar de avatar humano que como no podía ser de otra forma tiene el físico de un entrañable James Spader. Pero esa es una situación que no le gusta nada al resto de IAs que pueblan su cabeza porque claro, hablamos de Ultron, sabemos que la va a liar tarde o temprano, a no ser que acabe convirtiéndose en Ultron Mark XII.

Y mientras rememora el pasado junto con su “padre”, lamentando que su familia no era real (como si Diógenes le hubiese comido la cabeza) Ultron le pregunta que si está seguro de ello. Y algo debía saber este, porque lo siguiente que nos encontramos es a ambos viendo una grabación en vídeo de un joven que afirma que tenía un padre que era una máquina y que se llamaba Vision, tras lo cual Ultron se cachondea de él por ser padre. Porque este no es otro que Tommy Shepherd (Ruaridh Mollica) el futuro Speed, quien parece recordar su existencia previa como Tommy Maximoff, quizás gracias al hechizo de su hermano Billy para ayudarle a reencarnarse.

Pero cuando Vision no deja de preguntarse cómo es eso posible (espero que para el final de la temporada Billy y Agatha se dejen caer por ahí para explicárselo) algo extraño parece estar sucediendo en su mundo virtual, y podemos ver la breve aparición de una misteriosa figura vestida con traje y sombrero que casi parece una sombra que ha cobrado vida. ¿Un aspecto de la personalidad de Vision a quien este ha reprimido? ¿Un virus con el que le han infectado? ¿Un cobrador de morosos?

Más se complica la cosa cuando esto parece dar un giro hacia el terror, y vemos la casa de Vision en la oscuridad, bajo un cielo rojo como la sangre y bandadas de ¿Cuervos? rodeándola, mientras en su interior Vision flota sobre el suelo, aparentemente inconsciente y con los ojos rojos mientras una mujer a sus pies está viendo algo en la tele. Y aunque no se aprecia con claridad creo que esa mujer es Emily Hampshire, quien sabemos que aparece aquí dando vida a E.D.I.T.H. la IA que Tony Stark le legó a Spider-Man y que controlaba unos satélites de defensa, que por falta de IAs en esa cabeza no será.

Y una de esas IAs, Ultron, parece volver a sus orígenes de villano, en un momento en el que con un tono que suena amenazador le dice a Vision que les libere (supongo que a él y al resto de IAs) y que salve a su hijo. Pero siendo un momento tan breve y sin más contexto, resulta difícil saber si realmente le está amenazando o si simplemente le está advirtiendo.

Lo que está claro es que lo que tampoco faltan son los peligros, ya que nos encontramos a Vision junto a su hijo que parecen estar frente a una joven cuyos ojos brillan de un color anaranjado poco natural ¿Extremis? ¿Magia? ¿Mutante?, y en otra escena nos encontramos con Paladin disparando contra algo o alguien. Un personaje este último que está interpretado aquí por Todd Stashwick, un actor habitual en los proyectos de Terry Matalas, y que como en el cómic es un mercenario al que en esta serie han contratado para capturar a Vision. Y aunque no aparece en el tráiler sabemos que su asistente va a estar interpretada por Diane Morgan, y me muero de ganas de lo que puede salir de tener a Philomena Cunk en el MCU.

Pero además de todos esos peligros, y las dudas existenciales de Vision, quien afirma necesitar entender su propósito. Nos encontramos también con que mientras su hijo le echa en cara tener a un maníaco genocida dentro de su cabeza (nadie quiere a Ultron) vemos a ese maníaco manejando un timón ¿Se está apoderando del control de Vision? Y adoptando su avatar robótico para atacar a este. Se ve que sí era mala idea tener a Ultron dando vueltas por ahí.

Una escena en la que podemos apreciar no solo que Vision ha recuperado los colores, sino que ha experimentado un rediseño que, aunque recargadísimo de detalles como es tristemente habitual en estas adaptaciones, luce ahora un cuello alto en su capa similar al que tradicionalmente ha llevado en los cómics y que no le queda nada mal.

En lo que parece el mundo real Vision se encuentra en un hospital donde es atacado por un hombre, vestido como un paciente, y que le dispara con una ametralladora, sin hacerle el más mínimo daño a su cuerpo de Vibranium. Y aunque no le vemos la cara, por el color del pelo y el peinado yo diría que se trata de Paladin sin su uniforme. ¿Ha sido herido este y ha atacado a Vision al verle o es Tommy quien está ingresado en el hospital y Paladin (o quien sea ese atacante) le esperaba?

Y terminamos de nuevo con Ultron, a quien Vision tiene encerrado en una celda, haciéndole hablar a través de un teléfono como si estuviese recibiendo visitas en la cárcel, afirmando que nada une tanto a una familia como un peligro mortal. Un momento que nos recuerda que contar con James Spader en esta serie es todo un lujo, porque es todo un placer verle actuar.

Si mis ganas de ver esta serie ya estaban por las nubes, tras el visionado (nunca mejor dicho) de este tráiler ya se han salido de la atmósfera. La forma en la que Matalas y su equipo han introducido aquí un nuevo mundo irreal, para que exista continuidad con las otras dos series pero con su propia personalidad, me ha encantado. También me parece muy interesante cómo toma elementos de la maxiserie de Vision de Tom King y Gabriel Hernández Walta, con Vision creando su propia familia, pero sin limitarse a copiarla, y obviamente que por fin tengamos a otro Young Avenger en danza me ilusiona, pese a que cada vez parezca más improbable que hagan algo con ellos. Pero tanto si esta historia termina realmente aquí o si es el principio de algo más, yo voy a esperar al 14 de octubre con un ansia enorme.

Uf, la continuidad de Wanda y Vision empieza a ser complicadilla, quizá porque no he visto la serie de Agatha y de la de Wanda me acuerdo a cachos.
Aquí me temía encontrarme con que la Visión se ha creado una familia artificial como en la miniserie esa que sacaron hace unos años.