Seguimos repasando el proceso mental que llevó a Illyana de ser una hechicera demoniaca del Limbo desalmada y recién resucitada a ponerse al servicio con devoción casi fanática del desgraciado de Cíclope, un señor que estaba en busca y captura por el asesinato de Charles Xavier y muchas otras barbaridades. Lo habíamos dejado en Illyana estando encerrada en una celda minúscula con un collar explosivo de regalo, y con ella diciendo que quería recuperar la confianza de sus compañeros de los Nuevos Mutantes… Como si ellos le hubieran dado la espalda por completo y Cíclope estuviera haciendo todo lo contrario y no utilizándola como ella utilizó a los demás. Que vais a ver.

Lo curioso de todo esto es que Scott si que le da su voto de confianza a otro personaje en los Nuevos Mutantes de Dan Abnett y Andy Lanning, y ése personaje que le está tan agradecido por ello es la mismísima Dani Moonstar. Después de que caigan de baja Sam y Karma, Cíclope la nombra líder de los Nuevos Mutantes. Como si no hubiera sido colíder del grupo durante años, como si no hubiera sido ya líder del grupo de facto durante todo ese tiempo. Pero Abnett y Lanning, otra vez demostrando que «a mi esto todo me da igual», nos muestran a una Dani Moonstar agradecidísima a Cíclope por su confianza, cuando la Dani Moonstar que yo conozco jamás toleraría que le mangonease el tonto ese. Pero bueno, que Dani no se ha hecho famosa, sigue siendo una mutante de segunda fila, no como Cable o Bishop. Sí.

Pero volviendo al tema principal, tengo que reconocer que sí, que no soporto a Cíclope, pero tampoco soportaría a un líder de la Patrulla X que se monta un estado soberano y se erige en su dictador. No me caen bien los dictadores, sean mutantes o no, y seguramente ése sea uno de mis problemas principales con los mutantes de los últimos veinte años, lo fácil que me construyen utopías autoritarias y para colmo en ningún momento me dicen que éso es un error. Danielle Moonstar y los Nuevos Mutantes no estaban allí como alumnos de nadie, para obedecer a nadie. Estaban para echar un cable, nada más. Y la traición de Illyana podía ser muchas cosas, pero sus compañeros habrían tirado de ella. Y sin embargo, justo el mismo mes del «juicio» de Illyana en New Mutants 25, tenemos el Uncanny X-Men 540, con Peter y Kitty discutiendo porque el primero sigue confiando en ella y la segunda ya no la reconoce como su amiga. Lo importante es que, al margen del sacrificio que ha supuesto para mi releerme cómics dibujados por Greg Land -ésto no está pagado-, en esta escena ya tenemos un pequeño retconeo por parte del guionista Kieron Gillen: Illyana no ha recuperado su alma por completo, sólo una parte. Que nunca volverá a ser el «copito de nieve». Poco después, cuando empieza el crossover de Fear Itself -Miedo Encarnado se llamó por aquí- Cíclope recurre a Illyana para parar al Juggernaut controlado por el hermano más chungo de Odín; Coloso y Kitty la acompañarán a hacerle una visita a Cyttorak y contarle que su avatar está destruyendo para gloria de otra deidad. Illyana realiza toda esta misión con un collar explosivo en el cuello -que explotará en caso de que ella se vaya a cualquier otra parte que no sea la convenida- y con Kitty y Coloso pudiendo darle cargas eléctricas en caso de mal comportamiento.

Y para allí que se van en Uncanny X-Men 542, con la cosa acabando en que Coloso, al descubrir que el plan de Cíclope conlleva que Illyana se convierta en el nuevo avatar de Cyttorak, decide él mismo convertirse en el nuevo Juggernaut, cosa que no le sienta nada bien a Kitty y rompe la relación entre ambos. Y sí, al terminar todo el fregao y tras un par de cameos en Nuevos Mutantes en plan Hannibal Lecter, Illyana vuelve a su celda y se pasa todo el asunto Cisma metida en un calabozo; de hecho cuando termina todo aquello con el especial Regenesis Coloso decide quedarse junto a Scott en parte por Illyana (aunque el dice que no, porque ahora es un avatar chungo y no pinta nada en una escuela, cosas que pasan).

La siguiente vez que la vemos es ya en Uncanny X-Men 1 (volumen 2, ésto fue criminal) con Gillen y Carlos Pacheco. Y sí, aquí ya es miembro de pleno derecho del grupo y no, Illyana no lleva ya un collar explosivo ni nada parecido, solo está «con Peter» (más tarde, en el número 9, se establece que sigue teniendo que dormir en su celda y que su traje «de campo» lleva los susodichos explosivos). La relación entre Peter e Illyana en estos cómics sigue siendo la de dos hermanos que se quieren, pero con la segunda tratando por todos los medios que el primero no sucumba a la posesión del cyttorak. Que por cierto, un dato importante, en los resúmenes de estos cómics, se la califica a Illyana como «ex-reina de un reino demoniaco», cuando resulta que en la misma New Mutants había llegado a verse que sus súbditos del Limbo hasta intentaron sacarla de allí poseyendo a un psicólogo que invitó Dani Moonstar a la isla. Es gracioso como Los Nuevos Mutantes siempre han cuidado más de su salud mental mientras que los de la Patrulla después de lo del Nido y horrores parecidos se iban de bares y arreglado, ¡cuánto hay que aprender de las nuevas generaciones!

Curiosamente es también en el 9 de Uncanny cuando Gillen establece que la carcelera de Illyana, Danger, llega a la conclusión a la que ya habíamos llegado todos: no se le puede culpar a alguien de un delito que cometió cuando no tenía alma, cuando no era ella misma. Así entre nosotros, me da la sensación de que los guionistas en ocasiones nos mandan mensajes en clave, como diciendo «si yo también veo un poco raro todo esto, pero el editor ha decidido que ésto va así y me tengo que apañar como sea». En fin, la semana que viene seguimos con este desagradable asunto, y espero que con menos cómics dibujados por Greg Land. Yuck.

A ver, Cíclope, el Cíclope que yo recuerdo, era un buen personaje, tal vez no un gran personaje, pero lo que no era es un dictador, eso seguro.
Claro que, por algún extraño motivo, siempre que pienso en Scott me viene a la mente su etapa con Madelyne Pryor como piloto comercial, pobrecito, perdiendo al amor de su vida y encontrando a una copia exacta que también, vaya usted a saber por qué, se enamora de él, pobrecito. Por el camino se había zumbado a Aletys Forrester, aquella rubia cañón y parecía tonto. Luego viene todo el lío de Factor X y Scott triunfa como marido. Posteriormente Inferno y poco le pasa pero, hey, al final Jean y él están juntos y…
Y AHÍ ACABA SU HISTORIA. ¿Qué demonios es eso de liarse con la Reina Blancaaaaaaa? ¿Nos hemos vuelto locos o qué????? Vale, si Piqué le puso los cuernos a Shakira nada está escrito en piedra, pero para mí que Scott estaba medio poseído por Apocalipsis o algo así (Era eso ¿no?). Vamos que no, que todo lo que ha pasado después, para mí no ha ocurrido. No ha ocurrido ni el cisma aquel por mucho que lo dibujara Alan Davis…
Se llama “negación”, lo sé, pero me voy a quedar ahí el tiempo que haga falta…
No lei ninguno de estos cómics en su día (lo intenté con el 500 de Uncanny X Men, pero tenía páginas de Greg Land y lo regalé directamente), pero la caracterización de personajes me parece un despropósito. ¿Dani Moonstar hincando la rodilla frente a Cíclope? ¿Kitty permitiendo que su mejor amiga vaya por ahí con un collar explosivo y que duerma en una celda? Porque que Coloso lo permita me parece hasta plausible porque ese hombre nunca ha estado higiénico de la cabeza, es una especie de adicto al sufrimiento. Pero ¿Kitty???
¿Hay algún guionista que tenga el más mínimo respeto por los personajes? Y eso que Gillen parece medianamente competente, es lo que dices, probablemente sea más culpa del editor.