Hoy es uno de esos días en los que casi me puedo tomar un descanso, ya que ayer salió el tráiler de la segunda temporada de X-Men 97 y escribir de esas cosas es casi hacerlo de forma automática. Y aunque esto vaya un poco en contra de lo que decía Diógenes ayer mismo sobre el declive de las webs sobre cómics reconvertidas en otra cosa, me da igual, porque en este tráiler nos han mostrado una cosa que me ha emocionado tanto que necesitaba hablar de ello de inmediato. Así que, sin más dilación, vamos a meternos en faena y a prepararnos para el regreso de esta secuela que ha superado de forma tan espectacular a la serie original.
¡Ya queda menos!
Empezamos con la Patrulla aún recuperándose de las tragedias del final de la temporada anterior, no solo la masacre en Genosha en la que murió Gambito, que aún tiene destrozada a Pícara, sino también el hecho de que ahora se encuentran divididos y perdidos en el espacio-tiempo… Mmmm, eso me suena…

Ese grupo principal, formado por el Profesor, Magneto, Pícara, Bestia y Rondador, ha terminado en el antiguo Egipto. Pero se trata de un Egipto en el que existe una tecnología avanzadísima, donde sale un señor con un gorro verde tremendamente familiar y ¿una esfinge?… ¡ES LA ESFINGE DE RAMA-TUT! ¡EL TIEMPO SE HA DIVIDIDO EN TRES! ¡EL ESPÍRITU DE STEVE ENGLEHART ESTÁ MÁS VIVO QUE NUNCA!

Sí, uno de los escenarios más legendarios y abarrotados del Universo Marvel, por el que han pasado los 4 Fantásticos, el Doctor Extraño, los Vengadores Costa Oeste, Apocalipsis y seguramente me dejo a alguien, ha dado el salto a la pequeña pantalla para que sea ahora la Patrulla-X quien la visite, y espero que haya algún cameo, aunque sea muy sutil, al resto de visitantes, porque aquella saga mítica de los Vengadores Costa Oeste merece un buen homenaje.

Pero si digo que el tiempo se ha dividido en tres es porque, en un lejano futuro, donde existe una versión de esa esfinge pero con la cara de Apocalipsis, nos encontramos con el resto de la Patrulla, Cíclope y Jean Grey, quienes se encuentran allí con el pequeño Nathan mucho antes de que se convirtiese en Cable. Porque parece que también van a adaptar la miniserie de The Adventures of Cyclops and Phoenix, de Scott Lobdell y Gene Ha, pero eso es algo que me ilusiona bastante menos que el homenaje a Englehart.

Y la tercera época en cuestión es, cómo no, el presente (bueno, los años noventa, que es el presente de la serie). Un presente en el que, por un lado, tenemos a Lorna Dane/Polaris, rememorando su época como parte de la Patrulla-X, incluyendo su relación con el Hombre de Hielo, y por otro a Lobezno y a Morph preparados para vivir sus propias aventuras. Y quizá sea también en el presente ese momento en el que Cíclope y Jean, vistiendo los uniformes diseñados por Frank Quitely para sus New X-Men junto con Grant Morrison, se preparan para enfrentarse a alguna amenaza.

Aunque, claro, no se van a pasar toda la serie perdidos en diferentes épocas, y a falta de un Ojo de Halcón que le envíe un mensaje al Caballero Luna para que les rescaten, tenemos a Forja y a Bishop preparándose para traer de vuelta a su equipo.

Pero nos encontramos con un momento trágico en el que vemos a Coloso arrodillado mientras abraza el cuerpo de su hermana Illyana, tras lo cual le vemos, con su uniforme de los Acólitos, llevando a Pícara, Rondador y Bestia, quienes también visten uniformes a lo New X-Men, visitando un altar en memoria de los mutantes caídos y donde una foto de Magik ocupa un lugar destacado. Se ve que la masacre de Genosha va a provocar que algunos mutantes pasen a la ofensiva.

De allí pasamos a una jungla en donde un tiranosaurio está a punto de atacar a Bishop y a Lorna, y espero que la jungla sea la Tierra Salvaje y no simplemente el pasado remoto. Por suerte para ellos allí está Tormenta, vistiendo aún el uniforme diseñado por Dave Cockrum que había recuperado en la temporada anterior, para salvarles. Aunque menos afortunado es Morph, a quien vemos enfrentado a un eslizoide del Nido. Pero lo interesante es cuando encontramos a Pícara tratando de acercarse a una especie de cámara modelada como la cabeza de Apocalipsis y de la que sale una luz cegadora. ¿Van a resucitar a Gambito como uno de sus Jinetes?

También resultan interesantes un par de momentos, el primero donde Lorna está protegiendo a un grupo de jóvenes, entre los que reconocemos a Quentin Quire, Cámara, Sincro y Penitencia, en una curiosa mezcla de diferentes generaciones de mutantes. Y más tarde, un duelo a espada entre Rondador Nocturno y Éxodo, de quien se han acordado de que tiene experiencia en ello, ya que fue un caballero de las cruzadas y que empuña aquí una espada cuya hoja casi parece de color negro. ¿Sera la espada de ébano de su viejo amigo el Caballero Negro?

Y llegamos al final, con la Patrulla-X reunida y donde nos encontramos con una curiosa mezcla de uniformes: Cíclope y Jean con los diseños de Quitely, Tormenta con el de Cockrum, Lobezno con el traje marrón de Byrne… y lo mejor, ni un diseño de Jim Lee a la vista, que ya era hora (lo de Forja no lo cuento porque eso no era más que un rediseño mínimo sobre los trajes clásicos de la Patrulla). Y aunque supongo que en algún momento unificarán un poco su apariencia, espero que al menos Logan se quede con el que sigue siendo su mejor diseño.

Ahora nos queda esperar tan solo un mes y pico para reencontrarnos con esta serie, por la que, guiños emocionantes aparte, siento bastante curiosidad por ver cómo ha continuado tras el despido de su showrunner, que aunque se suponía que había dejado todo atado para esta segunda temporada, a saber si han metido cambios y si estos han sido para peor o para mejor. Pero lo que no me quitará nadie es que la Esfinge de Rama-Tut está ahora un poquito más llena de gente.
