La semana pasada por fin pudimos disfrutar del primer tráiler en condiciones de la nueva adaptación de Street Fighter, el que de verdad me ha convencido de que necesito ver esta película. Porque si el primer teaser me había dejado de lo más frío y no me transmitía ninguna confianza, este tráiler ha sido todo lo contrario, una promesa (que espero que se haga realidad) de que aquí vamos a poder disfrutar, y de qué manera, de todo lo que hizo grande al videojuego. Así que sin más rodeos, vamos a meternos de lleno en lo que importa… 3, 2, 1… FIGHT!
Como decía, el primer teaser no me dejó muy convencido, ya que aunque lo poco que mostraba nos dejaba claro que al menos se habían molestado en que los actores se pareciesen a los personajes, y entre el casting había unos cuantos nombres bastante interesantes, aquel avance era demasiado insulso para lo que se esperaba de una película como esta. Pero cómo han cambiado las cosas con este primer tráiler, ya que aquí desde el primer momento nos han querido dejar claro que han ido de lleno a la hora de adaptar todo lo que representó el Street Fighter II, desde sus momentos más serios a los más ridículos.

Y es que este tráiler parece dejar más que claro que estamos ante una de esas adaptaciones en la que los complejos ni están ni se les esperan, y que en lugar de huir de los aspectos más “verbeneros” del juego, los han abrazado a lo grande sin avergonzarse de ellos. Un planteamiento que el live action de One Piece ha demostrado que puede funcionar a la perfección si uno se acerca a esos elementos con honestidad, sin tratarlos como algo ridículo, sino como un aspecto más de la historia tan importante como el resto. Y sabiendo ahora que Kitao Sakurai, el director de la película, también dirigió varios episodios de la serie de televisión de Twisted Metal, otra adaptación de un videojuego en la que el drama, la acción y lo ridículo coexisten a la perfección, tengo más confianza que nunca en esta película.

Una película que nos lleva a la década de los noventa, cuando nació el Street Fighter II, y que nos presenta a Chun-Li recorriendo el mundo buscando grandes guerreros para participar en un torneo organizado como no por Bison, a quien aquí vemos brevemente pero que nos dejan claro que sigue siendo el villano megalómano de siempre. Y dado que para el papel han escogido a David Dastmalchian, en lugar de escoger a algún actor gigantesco cuyo físico se asemeje más al del juego, me deja claro que su versión del personaje va a beber más de la del añorado Raúl Juliá que de la del juego, y eso no es malo en absoluto.

Un casting en el que encontramos también a gente como Noah Centineo en el papel de Ken, quien no me convencía nada hasta que le he visto en este tráiler. Porque aunque este Ken sea quizás para muchos algo más exagerado que el del juego, verle aquí como ese luchador ególatra, arrogante y vanidoso que ha perdido el rumbo (convertido aquí nada menos que en una estrella de la MTV) me ha convencido de la elección. Y de lo poco que vemos aquí en sus interacciones con Ryu, interpretado por Andrew Koji, un actor que además de ser un artista marcial increíble, es un gran actor dramático, y cuyo Ryu parece más atormentado y melancólico que nunca, me han dejado encantado, porque sin llegar a salirse de su papel, esos pequeños toques de humor en su relación con su viejo amigo Ken, me han conquistado.

La misma sensación que me ha provocado el ver esos fragmentos del combate entre Chun-Li y Vega, donde esta última apaliza a su contrincante y que me ha recordado enormemente al combate que protagonizaron en la película animada de 1994. Algo que espero que sea un homenaje descarado y que durante su combate suene además el Ultra de KMFDM, porque no puede haber otra banda sonora para ese enfrentamiento que esta.
Además, el tráiler nos ha mostrado una película que abraza también eso que en tantas películas modernas parece un anatema, los colores brillantes y saturados. Aquí no encontramos un mundo desaturado y apagado, sino uno en el que los personajes visten con colores tan ricos como en el juego, en donde ya sean los colores brillantes diurnos o las noches iluminadas de neón, nos encontramos con unos escenarios que a veces no parecen reales, ni necesitan serlo. Y da gusto ver que en este tipo de adaptaciones cada vez más se apuesta por la fidelidad en estos aspectos en lugar de tratar de ser “realistas”.

Y lo menos realista de todo, y lo que realmente me ha conquistado de este tráiler, es el comprobar que los personajes conservan todas sus habilidades y poderes fantásticos del videojuego. Porque yo me temía que volveríamos a tener una adaptación en la que todos eran seres humanos normales aunque físicamente excepcionales. Pero no, aquí son todos tan absurdamente extraordinarios como deberían ser, Ken lanza un Shoryuken que le eleva varios metros por el aire y sufre el Spinning Piledriver de Zangief, Dhalsim se estira como si fuese Mr. Fantástico (y no me cabe duda de que escupirá fuego), o vemos a Akuma prepararse a utilizar su Gohadoken.

Pero mi momento favorito, y seguro que el de la mayoría, es cuando Guile afirma estar convencido de haber visto a Ryu lanzar una bola de fuego, tras lo cual le vemos hacer precisamente eso, lanzando su ataque más icónico mientras grita ¡HADOKEN! Y ya que se atrevan a hacer que los personajes griten sus ataques como en el juego nos deja claro que aquí han ido a por todas.

Así que por ahora a mí el estreno de esta película, que no me decía demasiado, me tiene ahora mismo entusiasmado. Porque sí, igual luego la película nos decepciona, no sería la primera vez, pero como poco este tráiler lo que transmite es que se han esforzado al máximo en darnos una película de Street Fighter que trata de respetar al máximo el espíritu del juego, que no es poco. Pero en este caso confiaré en que el resultado esté a la altura de lo que promete este tráiler y no solo nos den la película que este juego merece, sino que tenga el éxito suficiente como para garantizar al menos una secuela, que sería una pena no poder ir a ver una película titulada Street Fighter II.
