Aunque las series y las películas no están nada mal y siempre (no siempre pero ya nos entendemos) es divertido ver a los personajes del cómic moverse y tener voces, su medio natural es donde nacieron, donde no hay limitaciones de presupuesto que restrinjan lo que se puede mostrar y donde por lo general la gente que está detrás de ellos no se avergüenza de lo que está haciendo (a no ser que seas Mort Weisinger). Así que para rematar la lista de recomendaciones sobre Green Lantern de ayer, hoy quiero hablar de los cómics que nos muestran de todo lo que son capaces estos personajes y los increíbles equipos creativos que a menudo han estado detrás de ellos.

Obviamente una lista así solo podía comenzar recomendando el trabajo que llevaron a cabo John Broome, Gil Kane y Julius Schwartz a finales de los 50, cuando tras el éxito del Flash de la Edad de Plata llevaron el mismo planteamiento a revivir a Green Lantern con la creación de Hal Jordan. Y aunque a veces los cómics de superhéroes de aquellos años, sobre todo los de DC, tienen la mala fama de ser simplones y tontorrones, esto no era así siempre, y Green Lantern es un gran ejemplo de ello. Aquí lo que nos encontramos es un derroche de imaginación constante en el que se exploró cada faceta del género de la ciencia ficción (y copiando un poquito de los Lensman de E. E. «Doc» Smith), con historias loquísimas en las que todo parecía posible y en donde el lado cósmico del Universo DC parecía ser más grande que en el presente. Y eso sin olvidar el soberbio trabajo de un Gil Kane que parecía haber nacido para dibujar mundos y criaturas imposibles. Por eso, pese a los más de sesenta años transcurridos desde entonces, estos cómics siguen siendo muy disfrutables incluso hoy en día.

Otra obviedad es que tenía que estar a la fuerza el Green Lantern/Green Arrow de Denny O’Neill y Neal Adams, en donde se dejó parcialmente de lado el aspecto más cósmico para centrarse en esos problemas del mundo real que a menudo son invisibles en el género fantástico. El racismo, la drogadicción, la violencia, la especulación inmobiliaria, la corrupción política… En cada número O’Neill y Adams demostraron que todas esas realidades no solo no eran incompatibles con el género superheroico, sino que bien tratadas lo enriquecían aún más y le aportaban a los personajes una humanidad y una cercanía muy necesarias. Y claro, tampoco hace daño que todo esto lo dibujase uno de los mejores artistas que ha tenido el mundo del cómic.

Ahora me toca recomendar una de mis etapas favoritas del personaje, la de Len Wein y Dave Gibbons, que continuaron Steve Englehart y Joe Staton a mediados de los 80, uno de los mejores momentos creativos de DC, y que se ha reeditado recientemente en España bajo el título de Green Lantern: Sector 2814. Esta etapa lo tenía todo, drama, acción, suspense, alguna ida de olla que otra (ese Predator…) y unos personajes que pocas veces han sido más humanos. Hal Jordan renunciaba a su anillo por un amor que se truncaba de la forma más inesperada posible, John Stewart regresaba para ser Green Lantern a tiempo completo y Guy Gardner hacía lo propio, los Guardianes se encontraban divididos, las Crisis en Tierras Infinitas estaban en pleno apogeo y parte del destino del Universo recaía en las manos, y anillos, de estos héroes. Sin duda es una de las mejores etapas del cómic para comprender lo que son realmente los Green Lanterns.

Toca dar un salto enorme hasta 2004 porque aunque entre medias salieron algunos cómics sueltos interesantes como la continuación de la etapa anterior bajo el título de Green Lantern Corps, aún con Englehart y Staton al frente, con varios de ellos conviviendo en la Tierra, no hubo mucho más que valiese la pena hasta que llegó Geoff Johns. Primero con Rebirth, cuando deshizo décadas de maltrato editorial contra Hal Jordan, y a continuación en su serie regular, Johns devolvió a Green Lantern al primer plano encadenando una aventura épica tras otra y reconstruyendo todo lo que se había destruido las décadas pasadas. Y aunque es cierto que hacia el final de su etapa perdió el norte a base de introducir un nuevo cuerpo de Lanterns de colores tras otro y que exprimió las historias cortas de Alan Moore casi tanto como Diógenes exprime a Chris Claremont, la primera mitad de su etapa sigue siendo una lectura de lo más recomendable, especialmente cuando un inmenso Carlos Pacheco lo dibujaba.

Entre las excepciones que citaba antes al desierto creativo que sufrió Green Lantern durante décadas se encuentra sin duda el Green Lantern: Willworld de J. M. DeMatteis y Seth Fisher. Una novela gráfica de 2001 que surgió de la inmensa imaginación de este último y a quien DC, o más concretamente el editor Joey Cavalieri, emparejó con un guionista que no tenía complejos a la hora de empujar la historia más allá de cualquier límite. El resultado fue uno de los cómics más imaginativos, surrealistas y visualmente espectaculares que ha dado el género superheroico, en donde Hal Jordan vivió una de sus aventuras más extrañas e inolvidables. Y esto no es solo un grandísimo cómic que merecería ser reeditado inmediatamente, sino también un recordatorio del inmenso talento que poseía Seth Fisher, quien trágicamente murió demasiado pronto.

Y paralelamente al Green Lantern de Johns tuvimos primero la miniserie Green Lantern Corps: Recharge, con el propio Johns y Dave Gibbons co-escribiendo y Patrick Gleason dibujando y a la que siguió poco después la serie regular de Green Lantern Corps. Aquí se fueron reconstruyendo los Corps casi desde cero, recuperando a personajes clásicos muy olvidados e introduciendo a nuevos miembros de los Corps, mientras nos mostraban cómo estos trataban de recuperar su lugar en el Universo y hacer frente tanto a amenazas cósmicas como a conflictos más terrenales. Una serie de lo más recomendable que permitió explorar en profundidad todos los rincones del lado cósmico de DC y que sigue siendo de lo mejor para entender lo que son los GLCorps.

Otro gran cómic, aunque este sé que no es del gusto de todos, es el The Green Lantern de Grant Morrison y Liam Sharp. Una serie que aunque en su tramo final sufrió los vaivenes editoriales de un Dan Didio perdidísimo que no paraba de cambiar de idea sobre de cuántos números constaría el segundo volumen de esta, mantuvo un muy buen nivel hasta el final. Aquí Morrison y Sharp se inspiraron muchísimo en los cómics de la Edad de Plata, reinventando y actualizando todos los conceptos locos de aquellos años para el presente, y combinándolo con el género policíaco, para ofrecernos una visión de los Green Lanterns tremendamente imaginativa.

Para terminar quiero hablar de un cómic que para mí fue toda una grata sorpresa, el Far Sector de N. K. Jemisin y Jamal Campbell. Una maxiserie de doce números en la que nos presentaron a Sojourner “Jo” Mullein, una exmilitar y expolicía desencantada con lo que había visto en ambos trabajos y a la que una Guardiana de Oa le ofreció una oportunidad única, unirse a los Corps y ser la Green Lantern de un sector tan lejano que aún no estaba incluido en el área de influencia de Oa. Allí residía en un planeta artificial creado por los supervivientes de una guerra cataclísmica que había destruido sus respectivos mundos, y donde sus habitantes habían restringido sus emociones de forma artificial para permitir una coexistencia pacífica y evitar los errores del pasado. Algo que había funcionado a la perfección hasta que ocurre el primer asesinato en cinco siglos, obligando a Jo a poner en práctica todos sus conocimientos policiales y el poder de su anillo para investigar una sociedad extraña y enigmática en la que demasiada gente en el poder tenía mucho que esconder.

Aquí tanto Jemisin como Campbell estaban inspiradísimos, demostrando con creces todo lo que puede dar de sí el concepto de los Green Lantern Corps, especialmente cuando se pone el foco en explorar especies alienígenas que cultural y socialmente son muy diferentes a la humanidad, todo pasado por el prisma de un thriller policíaco que sabe mantener la tensión hasta el final. Y todo ello resulta visualmente espectacular gracias a un Jamal Campbell que aunque cueste creerlo ha mejorado muchísimo desde este cómic (y ha resultado además ser un guionista bastante interesante) y que fue capaz de crear aquí uno de esos mundos imposibles en los que es casi una necesidad recrearse en cada viñeta.

Obviamente hay muchos más cómics de Green Lantern que valen mucho la pena, como todos esos relatos de los Green Lantern Corps que están a punto de reeditarse en España, si no lo han hecho ya, con historias de los 80 a cargo de un buen puñado de grandes autores, la etapa actual a cargo de Jeremy Adams y tantos otros, pero con lo recomendado aquí resulta fácil hacerse una idea de lo que ha sido Green Lantern desde su reinvención en la Edad de Plata hasta nuestros días y de las enormes posibilidades que tienen todos estos personajes e ideas que solo necesitan a gente creativa para hacerlos brillar y llevarlos incluso por nuevos caminos.

«las enormes posibilidades que tienen todos estos personajes e ideas que solo necesitan a gente creativa para hacerlos brillar «
Un día tendremos gente así en una serie o película xd
Yo diré que leer de niño (parte) de la etapa de Len Wein/Dave Gibbons me flipó bastante. Con ocho años hasta TIBURÓN es chungo que te cagas!
Aunque no he leído MOSAIC, me lo han recomendado. Y aunque según algunos Kyle Rayner es un engendro innombrable, su colección de finales de los 90 no era mala del todo (creo; he leído poco. Me gustaba más JADE que Rayner).
Personalmente me gusta el Hal Jordan de NEW FRONTIER de Darwyn Cooke, porque es una versión perfecta de cómo sería un Jordan de finales de los 50. Gusta que sea piloto de combate en la guerra de Corea, pero siempre negándose a disparar al enemigo. Es la mentalidad perfecta por un Green Lantern.
Como presentación del personaje e historia autoconclusiva, a mí me gusta mucho la miniserie de «Amanecer Esmeralda» en la que se contaba el origen del personaje en el universo DC post-crisis.
Tenía su gracia. Porque además Hal es burro de cojones ahí (tipo excelente y de elevados principios, pero se estrella de cabeza contra un cartel amarillo en pleno vuelo).
A mí me gustó mucho que el trauma que arrastra Hal por la muerte de su padre explica pero no justifica sus continuas meteduras de para, y que su arco de personaje no consiste solo en superar ese trauma, sino también en responsabilizarse de los errores cometidos (esos meses que pasa en prisión como pena por conducir en estado de embriaguez).
También me gustó que los Green Lanterns que te presenta (Killowog, Tomar Re) tienen carisma, y que el villano (Legión) es realmente amenazador, comportándose como una especie de Terminator especialmente sádico que se burla de ti («Oh, Abin, ¿no te habrás vuelto daltónico? ¿No reconoces el amarillo cuando lo ves?») mientras arrasa con todo lo que encuentra (sin mostrarlo de forma explícita, queda claro que su paso por la comisaría o el campo de pruebas de Ferris provoca un montón de muertes).
Hace mucho que lo leí, pero era una buena historia. Killowog es uno de mis Green Lanterns favoritos.
The Last Will and Testament of Hal Jordan me llegó a conmover cuándo la leí. La colocaría en la lista de recomendaciones.
Su Spiderman es hit or miss (aunque su etapa actual quitando la parte de rumbo al numero 1000 esta decente) y ya esta mayor, pero prefiero a Joe Kelly siendo el sucesor de Jeremy adams(o escribiendo GLC) que lo que me veo que va a pasar(Taylor o King)
La etapa de Geoff diria que remonta cuando es Sinestro y Hal haciendo equipo, luego baja con la resolucion del tercer ejercito+voltrom y aun asi tiene un capitulo final que siempre me gustara dando una conclusion muy buena a sinestro, carol y Hal.
Y voy a decirlo aqui: La idea de charles vicker es buena pero el personaje no, y Jo es esa idea llevada a un buen personaje (Si tienes un anillo aunque seas humano tienes que ir a un sector , no al mismo que hal/John)
siguiendo las aventuras de Kyle Rayner desde 1994 hasta el fin de la etapa 2011…. de ahí en adelante todo para mí ya es volver a contar historias ya vistas o usar personajes que ya no pueden evolucionar más y solo queda «deconstruirlos»
Como que me acabo de dar cuenta que todo el Hal Jordan que aparece en Lanterns le debe mucho al autor del tercer volumen de la serie Green Lantern de EEUU.
Que cosas.
Eso fue algo que pensé al ver los primeros trailers, y luego al ver la serie me sorprendió lo mucho que han tomado de la etapa de gerad jones, que es una decisión peculiar, no solo porque sea una etapa escrita por un criminal convicto, sino porque no es ni de lejos una de las etapas mas relevantes del personaje, pero yo ya no trato de encontrar sentido a nada de lo que ha rodeado esa serie.
A mi tampoco me extraña tanto, Tom King se crió leyendo a ese Green Lantern y él era el gurú de los cómics de la sala de guionistas.
¿Entonces le das el ‘Sí, quiero’ a Green Lantern Corps de Englehart y Staton?
Es que estoy en un que sí, que no que caiga un chaparrón entre si pillarlo o no cuando presumiblemente Panini lo saque en DC Finest.