Hoy recordamos el origen del Phantom Lantern

Hoy es otro de esos días en los que quiero hablar, sin ningún motivo concreto ni dobles intenciones, sobre un cómic de Green Lantern de hace una decada, en concreto el número nueve de Green Lanterns (en plural), la serie que protagonizaron durante Rebirth Jessica Cruz y Simon Baz y que nos presentaba el origen de uno de sus nuevos villanos, el Phantom Lantern. Un personaje peculiar con un origen de lo más curioso que ahora, diez años después de su primera aparición, me apetece recordar, sin intenciones veladas, segundas lecturas ni nada que se le parezca, para nada.

A estas alturas quien no tiene un anillo es porque no quiere

Pero antes de entrar en materia quiero comentar algo que lleva reconcomiéndome muchos años y que tiene una relación bastante directa con uno de los temas que trata este cómic, los anillos de poder de colores. Pese a que siempre he defendido el trabajo de Geoff Johns al frente de la serie de Green Lantern, al menos hasta que llegan las Sinestro Corps War, hay algo de su etapa, o más bien de lo que provocó su etapa, que no me gusta nada. Y eso es la obsesión con los personajes derivados del espectro emocional y armados con anillos de poder, algo que desde aquellos años en los que Johns creó cuerpos de Linternas de todos los colores, amarillos, rojos, azules, naranja, índigo, blanco, negro, etc., se ha convertido en una constante.

Se le fue la mano

Aunque lo peor no es lo mucho que forzó todo esto en su etapa, sino cómo décadas después buena parte de los equipos creativos que le siguieron han seguido machacándonos con lo mismo, haciendo que casi cada saga importante desde entonces gire en torno a los avatares de las emociones, a villanos que de una forma u otra extraen su poder del espectro emocional, buscan explotar este para sus propios fines y nos siguen dando personajes como este Phantom Lantern o los más recientes Linternas Multicolores, que pueden acceder a todo el espectro emocional, y es algo que ya cansa, que añoro la época en la que los Corps se enfrentaban a conquistadores intergalácticos, monstruos de todo tipo, hechiceros, telépatas, robots…

Al menos antes tenían mas imaginación para estas cosas

Pero esa caja de Pandora parece que no se puede volver a cerrar y así estamos como estamos. Así que tras haberme desahogado un poco, vamos a centrarnos en lo que toca, en otro personaje dotado de su propio anillo de poder. En este cómic, obra de Sam Humphries y Robson Rocha, conocemos a Frank Laminsky, un piloto de pruebas de la fuerza aérea (y compañero de un tal Hal Jordan) que durante un vuelo de prueba de un nuevo prototipo de avión perdió el control de este y sintió miedo. Por suerte para él, Green Lantern estaba por allí cerca, mucho más de lo que Frank podría creer, y le salvó la vida, creando al mismo tiempo una necesidad enfermiza en este, la de poseer el anillo de poder.

¿Si Batman le hubiese salvado le hubiera pedido un batarang?

Aunque querer algo y obtenerlo son dos cosas muy diferentes, y pronto la frustración se apoderó por completo de Frank, llevándole a sufrir ataques de ira por la impotencia que sentía al saber que ese poder estaba en manos de otra persona.

Al menos no le ha pegado un tiro a la tele

Pero poco después Frank vio en televisión que existía un nuevo Green Lantern en la Tierra (que recordemos que en esa época el recuerdo de la existencia de la JSA había sido borrado y nadie sabía que había existido Alan Scott), y si podía haber más de uno, entonces él podría convertirse en otro de ellos.

Tres Green Lanterns terrestres, que idea mas loca…

Así la frustración de Frank se convirtió en una obsesión, su carrera como piloto, su vida personal, ya nada le importaba más que poseer el anillo y con él su poder, y estaba dispuesto a todo para conseguir su objetivo.

Definitivamente a alguien así hay que mantenerle bien alejado de cualquier tipo de poder

Desde ese momento toda su existencia se volcó en prepararse para ser el candidato perfecto, entrenando cuerpo y mente para no temer a nada, convencido de que le estaban vigilando en secreto, evaluándole para ver si realmente era capaz de no temer a nada y ser digno de convertirse en otro Green Lantern. Y la aparición de nuevos GLs en la Tierra no hacía más que dar alas a su obsesión enfermiza.

Esto ya va mas allá de la obsesion

Así fueron pasando los años para Frank sin que nada cambiase para él, con su sueño de convertirse en un Green Lantern tan lejos de hacerse realidad como lo había estado el primer día, algo que comenzó a quebrar su determinación y su fe en sí mismo, llevándole a suplicar por una señal de lo que debía hacer o la confirmación de que había desperdiciado su vida.

Si hubiese volcado todo ese tiempo y dedicación en convertirse en Batman igual lo hubiese conseguido

Y un buen día, en una de esas ironías del destino, un anillo de poder de los Corps apareció ante él proclamando que había sido escogido. De pronto todos esos años de sacrificio y dedicación parecían haber dado frutos, el poder que tanto ansiaba por fin estaba al alcance de su mano. Pero su alegría duró poco, ya que el anillo estaba defectuoso, se retractó y puso rumbo a Guantánamo, donde se encontraba encerrado Simon Baz, el próximo terrestre en unirse a las filas de los Green Lantern Corps.

Eso ha tenido que doler

Habiéndose resignado a que el poder nunca sería suyo, una noche apareció ante él una misteriosa figura ofreciéndole todo lo que siempre había ansiado, un anillo de poder, uno que no tenía que esperar a que le escogiese, que podía tomar para sí como si le perteneciese. Y para ello solo tendría que trabajar junto a esta misteriosa figura y conspirar para arrebatárselo a los Green Lanterns.

¿¿¿Pero se lo merece basado en que???

Este misterioso personaje se reveló allí mismo que se trataba de Volthoom, un ser del futuro de una realidad alternativa que fue el creador del Anillo de Poder de Power Ring en Tierra-3 y que ayudó en el pasado a los Guardianes del Universo a crear la tecnología que les permitió controlar el espectro emocional. Juntos se enfrentaron a algunos miembros de los Corps, fueron derrotados y Frank acabó sin poder y encerrado en prisión, donde ha estado desde entonces.

Menos mal que nadie parece acordarse de esto

Si tuviésemos que extraer una moraleja de esta historia, la más evidente es esa tan clásica de que quienes más ansían cualquier clase de poder son quienes menos deberían poseerlo, eso y que reciclar ideas que ya habían quedado agotadas años atrás no es la mejor forma de hacer un cómic interesante. Por suerte ha pasado una década desde entonces y nadie parece haberse acordado de todo esto, así que confío en que el Phantom Lantern no reaparezca y que a nadie le dé por adaptar para televisión de la forma más horrible posible esta historia tratando de convertirla en el origen de un superhéroe, que eso sería muy lamentable.

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2 Comments
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Diógenes Pantarújez
Admin
4 horas han pasado desde que se escribió esto

¡Un héroe como los de ahora, que lo hace todo por ser la mejor versión de si mismo y no para ayudar a los demás! ¡Éso ya no está de moda!

Flashflush
Flashflush
4 horas han pasado desde que se escribió esto

Es gracioso porque la etapa de Geoff aunque sea cierto el problema del espectro, con los nuevos 52 se relaja (el tomo empieza con Hal, Siniestro y Black hand, el tercer ejército son más manhunter mejorados) el problema es el último arco apresurado que atropella el tercer ejército y que irónicamente es donde mete a los linterna humanas(Jessica está bien , aunque no es Jo, pero Simon es un desastre con patas).
Sobre el villano, un buen concepto y…ya como casi toda la etapa post Geoff pre morrison