Cuando Fabián Nicieza dejó X-Men allá por mediados de los 90, él era el que Bob Harras consideraba como el «buen» guionista. El que podía marcar el camino, mientras que Scott Lobdell era el chapucero, el que tapaba el agujero de la cañería con cinta americana a falta de que llegara el arreglo de verdad. Aun así, Nicieza se sintió zarandeado y maltratado por Harras con tantos crossovers y tanta gaita, con lo que acabó por hartarse y ser sustituido en un principio por Mark Waid, que poco duró en aquello, dejando a Lobdell como el único sustituto durante unos años.

Cuento esto porque el Chris Claremont embajonado del 93 empieza a preguntarse si no merecería más la pena mandarlo todo a la mierda, escribir solo por el dinero y santas pascuas. Nicieza lo intentó, vaya si lo intentó, estaba ganando muchísimo dinero y eso lo hacía soportar que le hicieran pasar las de Caín, pero finalmente dijo que escribir solo por el dinero le hacía sentir como un farsante, y que él no era nada de eso. Que por eso lo dejaba. Y sí, no era un farsante, el problema es que para Harras tanto él como Lobdell eran farsantes, cualquiera que escribiera X-Men en los 90 era alguien haciéndose pasar por Chris Claremont. Algo que este último no era del todo consciente, porque en sus razonamientos al respecto da por hecho que Harras lo sentía como alguien completamente prescindible y años después y en cuanto Harras fue Editor-in-Chief, lo contrató como su mano derecha y editor todopoderoso de los mutantes. Pero lo dicho, en el 93 algo así ni se le pasaba por la cabeza, y en buena parte por ello es comprensible que un par de años después, cuando Bob Harras le propuso cerrar la Era de Apocalipsis escribiendo el especial X-Men Omega. A Claremont aquello le pareció un completo despropósito, porque por supuesto tenía que volver a escribir lo que le dijeran y no lo que le diera la gana. Por lo visto, para Harras aquello era hasta tener un bonito detalle con él, porque buena parte de las ideas de la Era de Apocalipsis como tener a Magneto llevando a la Patrulla X o que Apocalipsis estuviera detrás del proyecto Arma X eran cosa de Claremont, pero para él no era otra cosa que la enésima regurgitación lamentable de su trabajo que habían estado haciendo durante los últimos 4 años. Así que nones, y lo tuvo que escribir el de siempre, Scott Lobdell.

Y Claremont cree que la partida de Jim Lee y la consiguiente fundación de Image deriva directamente del hecho de que Bob Harras tuviera tan pocos miramientos en cargárselo a él, después de 15 años y haber puesto la serie en lo más alto. Lee era fan del trabajo de Claremont, Image podía ser una apuesta más o menos arriesgada, pero al final es lo que siempre dijo McFarlane, para que funcionara realmente tenían que irse todos. Y al final, pues sí, Image no dejó de ser una venganza para Claremont, porque de repente X-Men se vio completamente vacía de autores. «Lo peor que podía haberles pasado es fracasar y tener que volver a Marvel. Les habrían aceptado de vuelta y pagado generosamente. Pero si Image tiene éxito han cambiado sus vidas por completo. Les han dado algo en lo que tienen una participación, que les irá recompensando mucho después de que dejen de escribir o dibujar. Solo por eso, creo que lo que hicieron es muy loable». Sin embargo, su proyecto con Image ya se daba por perdido en 1993 «Si las cosas hubieran salido tal y como las discutimos originalmente Jim Lee y yo, habría sido parte del grupo original. Pero Whilce Portaccio decidio hacer su propia serie, Wetworks. El problema que tenía Huntsman es que todos los dibujantes que pensamos para el proyecto o estaban dibujando X-Men o estaban intentando sacar su propio proyecto en Image. Si tienes un proyecto en el que el aspecto visual ya está decidido, prácticamente puedes financiarlo solo con las trading cards (…) y con eso ya has amortizado por completo una primera miniserie y una hipotética serie regular. Pero si alguien crea el aspecto visual, tendrás que discutir con él la propiedad… ¿Y qué haces si el diseñador de la serie no es el mismo que luego la dibuja? Entonces (sic) estarías hablando de un contrato al estilo de Marvel pero en Image».

Claremont se daba por vencido en principio a seguir con Huntsman, y lamentaba que los cómics para los freelancers se habían convertido más en una profesión de hacer tratos y regateos que basada en contar historias. «Al final te cansas de negociar y renegociar, de lo exasperante que es tratar de llegar a un acuerdo. Primero tienes que cerrarlo entre creadores antes de ir al editor. La negociación no termina nunca, y si no funciona has malgastado ese tiempo y energía y nada de eso ha producido un cómic. Al final todo se basa en los compromisos que eres capaz de aceptar por el camino. Si estás dispuesto a hacer todos esos compromisos en la circunstancia adecuada, seguramente puedas generarte una carrera profesional decentemente pagada. Pero todo es ceder y ceder, y creo que prefiero escribir libros». Como si los novelistas no tuvieran que hacer montones de compromisos constantemente, regatear con editores, pegarse con sus propios agentes literarios y yo que sé que más. Pero supongo que en aquel momento a Claremont las novelas le trataban mejor y que narices, por la época llegó a tener al mismísimo George Lucas pidiéndole que siguiera la historia de Willow… Pena que aquello no fuera a mayores.

«Como si los novelistas no tuvieran que hacer montones de compromisos constantemente…»
Como en todo en la vida, independientemente del trabajo que hagas siempre hay que pasar por el aro, la unica diferencia es el tamaño del aro, que no es igual para todos.
Es obvio que ser cocinero (por poner un ejemplo) en un restaurante es mas facil que ser el dueño del restaurante, de ahi se motiva que los beneficios del dueño sean mayores que los de los empleados.
Cada situacion tiene sus pros y sus contras y uno debe aceptarlos.
Es un poco el debate del huevo y la gallina. El artista tiene la habilidad y el talento para el producto inicial, pero sin el empresario que se lo publica (asumiendo el riesgo) no conseguirá nada. Lo cual no quita que algunos editores han sido auténticos negreros.
Un poquito bastante estoy cansado ya de oir la falacia de que la gestión merece más recompensa que el trabajo. No, lo siento, no tiene sentido que un facilitador gane más dinero que el que hace el producto. Nunca lo ha tenido, sobre todo porque el facilitador puede estar llevando a 10 autores a la vez y según eso, si su ganancia es 1/1, debería estar ganando 10 veces más que los autores?
Eso tiene una solucion muy facil.
Pero cada vez que la planteo todo el mundo ya sea de derechas o de izquierdas se me echan a la yugular.
«De la misma manera que hay un sueldo minimo tendria que haber un sueldo maximo.»
Y antes de que esgrimais que cada persona tiene derecho a ganar lo que le de la gana, fijaros que yo en ningun momento he dicho cual tiene que ser el sueldo maximo.
Puede que para mi el sueldo maximo sea de 1 millon de euros por hora trabajada.
Algunos diran que es una barbaridad pero hay gente que gana mas que esa cantidad.
Yo no me echaría al cuello, vaya que no. De hecho pondría un porcentaje de salario mínimo universal, trabajes o no, y un salario máximo respecto a ese porcentaje. ¿Quieres ganar más? Haz que los demás ganen más también. Así conseguiríamos que la codicia de unos permitiera que los demás mejoren sus condiciones de vida. Otra cosa es que, como siempre, los más ricos pelearan a brazo partido por volver a «los buenos tiempos», pero… Si lo piensas, en realidad el dinero es el sistema que nos hemos inventado para distribuir los recursos de este planeta. Un planeta que no deja de ser de todos, y al que ninguno tiene más derecho que otro.
Me has ahorrado responder Diógenes.
Muy harta de esa falacia ( y de otras similares) que son facilísimas de desmontar y que propagó muy bien el capitalismo.
Por decir que cada senador debería tener un máximo de tierras prefijado por ley y el resto debía repartirse entre los otros ciudadanos, lincharon al tribuno Graco en la antigua Roma. Para que veas que ideas de limitar y redistribuir la riqueza vienen de antiguo. E indignaban a los más ricos (los «perjudicados») y los más pobres (fácilmente manipulables por los más ricos).
No, ser dueño del restaurante te hace tomar ciertos riesgos económicos y decisiones respecto al personal que puedas contratar, pero a partir de cierto punto es sentarse a mirar como llega el dinero. Y así es como hay multipropietarios de bares y restaurantes a montones en las grandes ciudades, auténticos parásitos que lo único que hacen es machacar al que lleva su restaurante a la «manera tradicional».
La verdad, Huntsman no era gran cosa.
¿ASí que Nicieza dimitió por principios? No entiendo muy bien como fue la cosa.
Huntsman ni siquiera fue, para que nos vamos a engañar. Y Nicieza se cansó de seguir los caprichos de Harras, que aparte de los constantes crossovers estaba prácticamente escribiendo el argumento de cada serie. Lo que vino a decir Nicieza fue algo así que «ni todo el dinero que se gana aquí hace que merezca la pena escribir esto».
Esto me recuerda a lo mismo que pasamos los que nos dedicamos a la educación y docencia ( y por lo que estamos en huelga). Yo debería usar mi tiempo de trabajo en preparar mis clases, enseñar la materia y preocuparme porque sea útil, clara y educativa para mis alumnos. Además de seguir formándome en mi campo y en las herramientas que puedan facilitarme ese objetivo.
Pero paso más tiempo peleándome con la burocracia, apps del instituto, webs y apps para gestionar notas, preparación de documentación de gestión, programaciones obligatorias que nadie lee pero que ocupan muchísimo tiempo y esfuerzo… A veces me siento más como una administrativa que como una profesora.
Algo que nunca entenderé es el concepto del Jefe de Estudios, ¿que sentido tiene que un profesor tenga todas esas funciones extra? Supuestamente gana un poco más que los demás, pero si pusieramos a una persona específica para esa labor y se dedicara al 100% a quitarles dolores de cabeza al resto de los profesores, digo yo que la cosa funcionaría mejor. Que yo no trabajo en la docencia y no sé cómo resultaría eso, pero normalmente dejar a la gente hacer su trabajo y centrarse únicamente en su trabajo suele resultar bastante mejor que ponerles a cargar con funciones extra por ahorrarse un dinerillo que luego repercute en la calidad de la enseñanza.
A mi lo que me llama la atencion es que en los colegios (por lo menos en mi epoca, es decir en el siglo pasado) no hubiera una enfermera fija en cada centro, que muchas veces los profesores tenian que hacer ese trabajo para el cual no estaban capacitados, y ya no digamos cuando a una niña le llegaba el periodo por primera vez y tenia que encargarse una maestra o una alumna mayor.
Espero que ahora haya una enfermera, aunque creo que voy a tener que ir a buscar una silla para no cansarme mientras espero.