Tras vencer en el DC KO y derrotar a Darkseid, Superman desapareció sin dejar ni rastro con los poderes del Rey Omega (es muy largo de explicar, vamos a dejarlo en que ahora es increíblemente poderoso), dejando un vacío enorme en la Tierra. Y ahora, casi seis meses tras finalizar aquel evento, Joshua Williamson, Eddy Barrows y Yasmine Putri por fin nos cuentan a dónde se marchó Superman y qué ha estado haciendo desde entonces. Pero, pese a lo que nos cuentan aquí, este especial no me lo tomaría como un epílogo de DC KO, sino como el prólogo de una nueva era del personaje y de la propia DC, y que a mí me ha dejado bastante satisfecho en casi todo.

Se me hace raro que este especial llegue ahora, cuando hace casi medio año que terminó DC KO, y aunque entiendo que querían dejar el destino de Superman como una incógnita durante una temporada, este plazo de tiempo también ha servido para distanciarse de aquel evento tan insulso y poder considerar esto algo casi independiente, pese a que lo escriba Williamson, que fue junto con Scott Snyder el co-creador de aquello. Y así es como, tras una doble página en la que nos muestran un rápido resumen de lo sucedido, el cómic pasa página y se centra en las consecuencias de lo acaecido allí, que Darkseid destruyó incontables líneas temporales en su ansia por el poder absoluto y que el continuo espacio-tiempo no se está reparando como debería.

Una tarea de la que normalmente se ocupa el Time Trapper, ese enemigo ocasional de la Legión de Superhéroes cuyo rol en el universo han asumido diferentes personajes a lo largo de los años, y que, tras ser borrado de la existencia por Darkseid, ha dejado el camino libre a una entidad desconocida para consumir todo lo que existe. Algo de lo que le informa un viejo aliado, el Hourman del año un millón, viejo aliado de la JLA y la JSA y un experto en temas temporales. Y Superman, siendo como es, no duda un solo instante en utilizar todo el poder que ahora acumula, el del Rey Omega y el del Time Trapper, para deshacer el daño causado por Darkseid y detener a esta nueva amenaza, pese al peligro de que, al hacerlo, acabe perdiendo su identidad y quede atrapado en ese papel que tantos héroes y villanos han ocupado en el pasado.

De ese modo, Superman restaura no el futuro del Universo DC, sino todos ellos, el de Kamandi, el de OMAC, Batman Beyond, la Justice Legion Alpha o incluso aquel fallido de Future State. Un paso más en esa idea que llevan aplicando en DC desde hace una buena temporada, de que todas las versiones y futuros que conocemos son igualmente válidos, y que, aunque no es más que un parche para una continuidad que la propia editorial ha destrozado durante años, hasta la fecha es lo que mejor ha funcionado.

Y como Hourman le advirtió, ese proceso ha provocado que Superman adopte el manto del Time Trapper, y para cuando llega a la Metrópolis del Siglo 31, en la que las fuerzas de Darkseid aniquilaron a todas las Legiones de Superhéroes, Superman está empezando a olvidar quién es realmente.

Pero en ese futuro (técnicamente el del Universo Absolute) Superman no está solo, ya que allí se encuentra la Legión Omega de Darkseid, quienes tras la derrota de este han recuperado el control de sí mismos y se han convertido en lo que tendrían que haber sido siempre, una Legión no tan diferente de las que conocemos. Estos han buscado refugio en ese futuro suyo que se encargaron de destruir y del que ha desaparecido todo el mundo, tanto los vivos como los muertos, encontrándose solos para tratar de reconstruir sus vidas. El problema es que ese es otro aspecto del tiempo que Superman debe reparar, pero hacerlo supondría borrar de la existencia a esta Legión, quienes, pese a sus crímenes, no se encontraban en control de sí mismos, y, por lo tanto, Superman trata de encontrar una fórmula que le permita salvar a todo el mundo.

Lo que sigue es la revelación de la amenaza misteriosa que descubrió Hourman, el enfrentamiento entre este y Superman y su debate moral sobre cómo restaurar a su Legión supondría la destrucción de esta Legión Omega, que no dejan de ser otras víctimas de Darkseid. Y si para ello Superman debe sacrificarse, para que nadie más tenga que morir, ese es un sacrificio que no tendrá problemas en realizar, porque para algo es Superman. Y aunque el destino final de este ya lo conocimos hace nada en la serie regular de Action Comics, donde fue salvado por alguien inesperado, la historia de este especial aún no ha terminado.

Una vez restaurado el Multiverso, Hourman visita a la Legión Omega para anunciarles que Superman ha hecho lo que prometió, que todos vivirán, y que el futuro es fluido, que no está escrito, y que todas las Legiones son posibles. Pero ese momento de paz dura poco, ya que inmediatamente sufren el ataque de Brainiac Un Millón (del mismo futuro que Hourman y su JLA), quien, a diferencia de su antecesor, no colecciona muestras de mundos, sino futuros, más concretamente los futuros de las diferentes Legiones de Superhéroes.

Porque en su gigantesca nave, miniaturizados y almacenados dentro de botellas, nos encontramos con la Legión original, la de los veinte años después y la de Legionarios, la neoclásica de Geoff Johns, la de Waid, la de Bendis y tantas otras, todos atrapados para que Superman no tenga un futuro al que inspirar.

Un aspecto en el que Williamson introduce unos cuantos elementos inesperados, ya que nos encontramos con que en parte está haciendo esto por encargo de Darkseid, quien está recuperando fuerzas y preparando su venganza, para lo cual busca aliados como Brainiac y librarse de la amenaza de las Legiones de Superhéroes. Aunque no es este, sino su nueva heraldo, Pandora (sí, la del New 52, con la que parecía que no sabían qué hacer), quien está reclutando a dichos aliados para su guerra contra el Multiverso.

Pero claro, Brainiac tiene sus propios planes, que ya sabemos que estas alianzas entre villanos son muy frágiles, y ha puesto sus miras en un nuevo futuro creado por las acciones de Superman. Un futuro en el que no existen superhéroes y mucho menos una Legión de estos, algo que Brainiac planea que siga siendo así, para lo cual él también ha reclutado un aliado, un viejo conocido del público, para que se encargue de que en ese futuro no llegue a existir una Legión de Superhéroes, y que, si lo hace, sea su agente, y no Superman, la inspiración de estos. Y obviamente este futuro es en el que se va a desarrollar la nueva serie de la Legión de Superhéroes que el propio Joshua Williamson y Hayden Sherman nos van a traer el mes que viene y que va a tener una historia más complicada de lo que parecía.

Y pese a que yo sigo añorando mi Legión, y me apena que no vaya a ser esta la protagonista de esta nueva serie, le agradezco mucho a Joshua Williamson su empeño en mantenerlas todas en existencia, que ninguna de ellas sea del todo el futuro oficial de DC, sino una multitud de posibilidades. Algo que permitirá en el futuro que estas distintas encarnaciones vuelvan a protagonizar algún crossover que otro, que tanto Superman como su hijo Jon hayan pertenecido cada uno a su propia Legión, y que todos los encuentros e historias que esas diferentes Legiones han protagonizado en el pasado entren en la misma continuidad.

Por todo esto, y por su trayectoria en otras series, tengo unas esperanzas muy altas en esta nueva serie de la Legión de Superhéroes, que aunque no sea la misma a la que tengo tanto cariño, tiene un potencial muy prometedor, Sherman parece estar dándolo todo creando ese futuro nuevo y familiar al mismo tiempo, y las revelaciones hechas en este especial apuntan a historias que pueden ser muy interesantes. Así que, como dice Superman aquí, larga vida a todas las Legiones.

Yo siempre he pensado que la legión de Waid tenía que ir directa a ser la legión de Kingdom come, la original a la que luego Geoff se sacó como Terra 1985, la de los 90s a una estilo noventera que los héroes no revivieron(y así no le dieron tiempo a inspirarse en Superman).
Aún así , el concepto que haya diferentes futuros está bien, además que Jon y Clark hayan inspirado a dos legiones en dos futuros distintos y que el primero se creyera el futuro en una como algo que le pasará si o si a su padre hace gracia si lo piensas.
Sobre la nueva legión, junto a la neoclásica de Geoff lo mejor de ellas es que no llegan a reemplazar si no que son futuros y cada nueva versión que nos cuenta es un complemento. Creo que eso ambos autores han sido los más respetuosos con ellos desde los 90s (y no me quiero imaginar lo que hubiera hecho hickman con brainiac 5).
Si la Legión cae en manos de Hickman ya puedes reírte de lo de la Legión de Bendis.😈
No creo que hubiera sido peor que Bendis, pero a brainiac 5 hubiera tenido un daño irreparable(no me sorprendería que Xavier en krakoa estaba pensado para el), quizás hacer un giro con los saturnianos para joder a Saturn Woman/Queen y alguna tontería más.
Algo que hubiera estado «mejor» escrito pero hubiera hecho un daño mayor a la legión porque Hickman tiene la misma manía que King
A ver lo que perdura este futuro (suelen tener unas fechas de caducidad bastante cortas … aunque tampoco es que me importe, si tiene algo de calidad te planteas leertelo y sino mejor pasas, como con los Elseworlds y otros universos divergentes).
El futuro que mencionas en el que está la legión Omega no me queda claro que corresponda al del universo Absolute. Más bien es un futuro posible de la continuidad principal que la legión Omega Devastó. No debería existir porque la legión Omega hizo guerra a las legiones que estaban ahí y a la vida en general. Al menos eso entendí del número.
Pero puedo estar equivocado.