Vale, Star Trek. El sueño de un futuro mejor, la utopía de un mundo sin dinero ni obligación de trabajar, un imposible para muchos pero muy bonito y agradable de ver, aunque luego los veamos todo el santo día pegándose tiros contra los klingon, los borg y demás gentuza incivilizada. Pero la intención es lo que cuenta, ¿no? Star Trek nos transmite un futuro por el que luchar, nos da esperanza de que las cosas pueden ir mejor y gente que nos inspira, aunque sean de mentira. Hasta el Capitán Kirk llegando a las manos a la mínima ocasión era todo eso, aunque a veces fuera peor que ese amigo que nunca querrías ver borracho (aviso, nunca tuve un amigo borracho, que yo no tengo amigos).

Que hablando de borrachos, alguien debería contar cuantos episodios de Star Trek, de las series «modernas» -de la Nueva Generación en adelante- tienen escenas de gente en un bar bebiendo alcohol. Sintoalcohol o como lo llamen, uno que se supone que no sube a la cabeza, pero todos sabemos que si tiene cuernos patrás y barba de chivo, seguramente sea una cabra o un cabrón. Pero que no, que no quería hablar de éso, a lo que voy es a que lo grande de Star Trek siempre reside en el hecho de decirnos que puede que el espacio sea oscuro y esté lleno de terrores, pero si nos lo curramos, si usamos la lógica y la ciencia, todo tiene una explicación y oye, hasta lo mismo nos hacemos amigos de ese monstruo horrible. Que la luz de la civilización puede llegar a todas partes. Y en un mundo en el que la gente está empeñada en hacer historias sobre fenómenos inexplicables terribles con gente muriendo de la forma más sádica y grotesca que puedas imaginar, Star Trek no dejaba de ser un «jodeos todos bastardos» a toda esa tontería. Por eso disfruto viendo Star Trek, y es lo que me gusta de Doctor Who y me encanta en el Doctor Extraño; cualquiera se mete en una casa encantada y sale corriendo en el mejor de los casos, estos personajes se meten dentro, descubren la razón de que la casa esté encantada y la mandan de vuelta a su dimensión de amargados de mierda de una patada. Dios, ¡anda que no mola el Doctor Extraño! Y sin embargo, el último capítulo de Star Trek: Strange New Worlds (el segundo de la cuarta temporada, el cual voy a destripar a partir de aquí) al que le ha dado la patada es a mi…

Veréis, la cosa funciona de la siguiente forma: viajando en una lanzadera del Enterprise, Spock, La’An Noonien-Singh y el jodido James Tiberius Kirk encuentran una nave fantasma, supuestamente desaparecida hace años durante la guerra con los klingon. Sin plantearse por un momento darle un toque a la Enterprise y esperar a que lleguen, deciden meterse dentro de la nave como personajes idiotas de una película de terror y no como los putoamos de la Flota Estelar de la Federación de Planetas Unidos que son. Se meten dentro y oh, sorpresa, hay un fantasma que les dice que les ha estado esperando y luego desaparece. Al investigar un poco más la nave, nos vamos enterando de que no hay un solo superviviente a bordo, que la mayor parte de la tripulación fue expulsada al vacío del espacio por la jefa de seguridad (imaginate lo bonito que habría sido que esto fuera Ripley diciendo «a la mierda, antes de que nos coma el alien nos matamos todos») y que el resto se volvió loca y acabó matándose unos a otros. Por supuesto, los tres acaban separándose como en toda película de terror y quedan a merced de lo que sea que hay en la nave, sufriendo todo tipo de alucinaciones que lleva a cada uno de ellos por un tópico del terror distinto; a Spock lo lleva a la automutilación a través de una exnovia, a Kirk le hace oir a su hijo pequeño pidiendo ayuda y llegar a la conclusión de que es un padre de mierda, y finalmente a La’an… A La’an la convierte en Jack Nicholson en El resplandor. Que solo le falta escribir REDRUM por las paredes oye, no hace más que ver al fantasma de la jefa de seguridad y acaba acuchillando al mismísimo Kirk. Y entonces pues llega la enterprise, los evacúa a través de una más que certera teleportación y… Aquí es donde me empiezo a cabrear.

Porque de entrada nos encontramos con que el Capitán Pike recoge al trio traumatizado y, en vez de iniciar una investigación como es debido de la nave, se la quita de encima y la manda a la «división 12», de la cual nunca había oído hablar. Luego la he buscado en las wikis y, efectivamente, es un invento específico de Strange New Worlds, una división de la flota estelar en la que investigan «fenomenos inexplicables». Vamos, lo que se dice Expedientes X, cosa que me hace pensar que… ¿Qué carajo si no es lo que hace el Enterprise si no todas las semanas? Casi todas las historias de Star Trek empiezan con un misterio, algo que no se puede explicar en un primer momento pero que a lo largo del episodio empieza a cobrar sentido, sean alienígenas de este universo o del siguiente. La serie literalmente va sobre exoplorar los confines del espacio, desentrañar lo desconocido, ¿y me dices que se encuentran con una nave fantasma y lo que deciden es pasar del tema, no investigar? ¿Pero se han dado cuenta de en qué serie están? Que no digo que no se pueda meter un episodio de terror de vez en cuando, los homenajes a Alien con los Gorn estuvieron bastante bien, ¿pero ésto? ¿Un barco fantasma, con la pobre La’an traumatizada y el fantasma saludándole desde la nave descojonándose de ella? Para algunos -como M’Rabo- éso les dará igual, pero para mi éso traiciona por completo lo que es Star Trek.

Y sí, puede que ésto se convierta en una subtrama a largo plazo que acabe explicando que pasa en la nave fantasma de marras, pero el hecho de que Pike se quite de encima el problema con tanta ligereza… Y lo que es peor, cuando La’an trata de entender lo que le ha pasado y le pregunta a su capitán por qué ha omitido el hecho de que apuñaló a Kirk, Pike le cuenta una historia sobre cómo el vio un fantasma en el granero cuando era crío y que «sea lo que sea que encontraste, lo importante es que has sobrevivido». Y que lo demás da igual, y se queda tan ancho. La’an viene de un trauma tremendo por su naturaleza eugenésica sedienta de sangre y acaba de encontrarse con que a pesar de todo su trabajo para superarla, la bruja piruja del espacio le ha dado la vuelta como un calcetín y le ha hecho apuñalar a alguien del que llegó a enamorarse y nada, que la solución de Pike es «la noche es oscura y llena de terrores». Nah, ésto no es mi Star Trek. Y mira que soy consciente de que hay misterios a punta pala en el universo, pero la diferencia entre Star Trek y otras series es que en las segundas igual son «misterios» a secas, mientras que en Star Trek son misterios por resolver que vamos a resio me había gustado el arranque de la temporada, y no es que el episodio esté mal hecho como si pasaba en la temporada anterior, pero ésto… No, no es lo que quiero de Star Trek.


A mí me ha dado la sensación de haber visto un «episodio de Halloween» claramente inspirado en la película de «Horizonte Final» y que, más allá de la premisa de hacerselo pasar mal a los protagonistas en una «nave embrujada», los guionistas no han pensado en aprovechar el episodio para nada más. Sí, descubrimos que existe un «Departamento de Asuntos Paranormales» en la Flota Estelar, tal como en «Deep Space Nine» nos contaron que existía un «Departamento de Investigaciones Temporales», pero más allá del guiño a «Expediente-X», creo que no cabe esperar que ninguna subtrama al respecto.
En «Time Squared», un episodio de la segunda temporada de «The Next Generation», nunca llega a saberse qué narices está ocurriendo más allá de que «alguna entidad parece haberse fijado en el Enterprise-D, y más concretamente en el capitán Picard», y es un episodio que casi podría describirse como «el Enterprise-D se topa con Yog-Sothoth» porque, más allá de evitar que la nave sea destruida, los protagonistas no llegan a desvelar ningún misterio y casi que lo único que pueden hacer es salir lo más rápidamente de esa región del espacio y dejar atrás alguna boya que emita un mensaje de alerta para prevenir a otras naves de su peligrosidad. Pero, aunque la naturaleza de la amenaza se deje como un misterio, sí que hay un problema más inmediato a solucionar (evitar que la nave sea destruida) que es el que mueve las acciones de los personaje.
En cambio, en «The Griffin Incident» lo único que tenemos es a los personajes pasándolo mal mientras intentan sobrevivir. Ya no es cuestión de que el episodio esté bien o mal hecho, es que lo que te están contando no es especialmente interesante a menos que te guste muchísimo el género de terror. Y, para meterme una historia de «hay cosas inexplicables en el universo», prefiero que pillen como inspiración cosas como el «Solaris» de Stanislaw Lem.
Y no solo eso, es que hay mil formas de contar una historia de terror con un simple ajuste de términos; si dices que es una singularidad espaciotemporal que hace que las leyes de la física cambien, ya tienes prácticamente magia. No digamos ya si utilizas la carta Arthur C Clarke y muestras una civilización tan avanzada que su tecnología les parece magia a los protagonistas.
Pero éstos nada, ni se lo plantean, es un fantasma y ya, dáselo a Mulder y Scully.
Lo de ver a Spock sometido a pornotortura ya me parece demasiado…
Quizas es un simbolismo de que Pike es una mierda de capitan según los escritores? Fuera de bromas esto esta escrito por una escritora de series de terror(creepsshow,tales of the halloween) no te extrañe que fue una broma interna y no se vuelva a tocar.
No, si ya veo que el Robbie Thompson ese viene de Supernatural y yo que se que, pero ni eso explica que traumen de esa forma a los personajes y el único cierre emocional que reciban los personajes es Pike diciendo «la noche es oscura y llena de terrores», ¡pues me voy a creer que es una mierda de capitán, sí!
Por no hablar de que apuñalar a Kirk y decirle «tu hijo va a morir así», y que luego el pobre no pueda ni tener el consuelo de recuperar el contacto con su familia es cruel a más no poder. Doy por hecho que habrá alguna conexión emocional que llevará al final del personaje de La’an, porque quieras que no este ha sido un capítulo protagonizado por ella y tanto Kirk y Spock tienen mucho futuro por delante, pero… Creo que vas a tener razón y ésto se va a quedar así.
Y vaya puta mierda.