Que no, que no es por llevarle la contraria a M’Rabo, aunque también hay que reconocer quie cualquier excusa es buena para ello, pero a mi me da la sensación de que, como siempre, se ha quedado en la superficie del problema y solo al final de su post del otro día empezó a rascar el verdadero problema. Porque el problema no es que se abuse de las historias de destrucción de la existencia tanto como que ya ni se molestan en currarse el MacGuffin de la historia.

Lo divertido de todo esto es que el MacGuffin de marras nunca se explica, porque no deja de ser una convención que han utilizado multitud de autores sin ningún complejo; ¿para qué explicar que contenía el maletín de Marcellus Wallace? Queda mejor ser ambiguo que decir que es dinero o drogas. Le da mística, ¿no? Y en realidad el contenido no importa, ¿qué más da? Venga, vamos a idear una historia en la que un montón de superhéroes se pegan con supervillanos, ¿qué razón damos para que se peguen, más allá de las ventas? Pues podríamos decir que la venganza, se juntan entre todos los malos para zumbarles a los buenos, y de la misma casi tenemos Actos de Venganza (aunque nos saltamos la parte más importante, que los malos se intercambian a sus buenos, luego vamos a eso). O podemos decir que un psicópata loco que solo quiere matar junta a más tarados y se lían a matar montones de gente, con lo que los buenos tienen que juntarse para salvar Nueva York, éso sería Matanza Máxima. La cuestión es que el uno es un crossover que no está muy denostado y el otro pues es un absoluto desastre, ¿y por qué falla? Pues yo diría que tiene mucho que ver con que, así como en Actos de Venganza John Byrne le dió una vuelta de tuerca a todo porque en aquellos tiempos los superhéroes no se habían pegado con todos los villanos de Marvel y cada uno más o menos se mantenía en su esquina, Matanza Máxima simplemente consiste en que los malos matan mucho y se pegan con los buenos, porque no va más allá. Es un esperpento puro, porque Matanza mata porque le gusta matar y punto; un malo así es plano, estúpido y poco interesante.

Y sí, los Hannibal Lecter existen, historias basadas principalmente en meternos en la mente del enfermo mental, pero en el caso de Cletus Kassady no hay más cera que la que arde, sobre todo en el momento de la concepción de Matanza Máxima, cuando Marvel empezó a darle series limitadas a Veneno que vendían como churros y Spiderman empezó a perder a uno de sus villanos más potentes en aquel momento, por lo que decidieron inventarse un recambio. Si Veneno originalmente era un villano basado en vengarse del bueno -oh la originalidad- Matanza iba a ser lo dicho, un psicópata a secas. Y así es como Matanza Máxima es uno de los crossovers más lamentables de los 90, porque daba igual que Cletus hubiera querido destruir Nueva York -que en el fondo era lo que estaba haciendo- que el planeta entero, la historia habría sido la misma. En Millenium los manhunters quieren por un lado vengarse y por el otro convertir el universo en un orden despótico, «mecánico», y hasta cierto punto lo que planean es el fin de todo tal y como lo conocemos. La diferencia real es que Englehart creó una serie de motivaciones para los manhunters, y hasta cierto punto hasta sus razones tienen sentido -los Guardianes los han repudiado y no han tenido en cuenta sus sentimientos- pero por el otro son una panda de tarados fascistas que suplantan a tu tía y al lechero. Y éso está feo, a la par de desagradable porque quieras que estás enrollándote con tu pareja y de repente empiezas a oler a líquido de gasolina o, rascando un poco más, ¿que pasa si te cae mejor tu manhunter que tu pareja original? Autores como Messner-Loebs en Flash le sacaron punta al crossover, porque en realidad tenía bastante más potencial del que podía parecer. Y todo por darle algo de gracia a los malos y no ser simplemente unos daleks de la vida queriendo exterminar y exterminar…

Y ya que estamos en DC, ¿os apetece hablar de Darkseid, un tipo cuya motivación siempre ha sido tener «la ecuación de la antivida» y ya, sea lo que sea eso? En España todavía se está publicando DC KO, un crossover basado en que Darkseid ha conseguido la ecuación de marras y ha reordenado todo a su gusto, con lo que los superhéroes y supervillanos tienen que pegarse hasta que solo quede uno y pueda coronarse como el Rey Omega, capaz de tomar el poder de la ecuación de marras y enfrentarse cara a cara con Darkseid y salvar el universo. Lo cierto es que todo el crossover era un pimpampum que a M’Rabo le dio tanto dolor de cabeza que pasó de leerlo, y la verdad es que lo entiendo, porque la historia se reducia a enfrentamientos como si eso fuera el Marvel VS DC de los 90. Muchos autores se creen que los lectores se vuelven locos por ese tipo de historias, pero en realidad nos la sudan bastante porque ya las hemos visto demasiadas veces y no nos pica la curiosidad. En el fondo, tanto esta como Avengers VS X-Men iban exactamente de lo mismo, pero el giro que tenía esta última es que en cierto momento la parte mutantes se volvía muy pero que muy loca y se hacía con el poder del fénix, provocando todo tipo de barbaridades y haciendo que gente que llevaba veinte años leyendo mutantes dejara de leerlos. No, no me mireis a mi, después de soportar a Lobdell y las gilipolleces de Utopia, aquello hasta me pareció divertido y acabó con Cíclope convertido en el tarado que es. Vamos, que me reí, y más todavía cuando luego llegó Bendis y… En fin, que mejor cierro por hoy y sigo mañana, que me estoy adelantando.
