Pornsak Pichetshote y Rafael Albuquerque y la sanguinaria justicia social de Absolute Green Arrow

La línea Absolute de DC sigue en muy buena forma, sin pausa pero con un ritmo pausado, sin saturar al público con nuevas series. Pero eso no significa que poco a poco no se le estén añadiendo nuevos títulos, y esta misma semana ha llegado a nuestras manos el último lanzamiento, el Absolute Green Arrow. Una serie en la que nos encontramos con un Flecha Verde radicalmente diferente a todas las encarnaciones que habíamos conocido hasta ahora, pero cuya misión no ha cambiado demasiado, solo la brutalidad de sus métodos. Una brutalidad que, de la mano de Pornsak Pichetshote y Rafael Albuquerque, nos sumerge en las acciones de este nuevo vigilante que está dejando un rastro de cadáveres allá por donde pasa…

Doy gracias de que este comic no se publicó cuando aun existía el Arrowverso

Tras la muerte de Oliver Queen en extrañas circunstancias, alguien ha asesinado ahora a Jubal Slade, su antiguo socio, y ha dejado como tarjeta de visita el que fuera el símbolo de la empresa que ambos fundaron, una flecha verde. Y convencidos de que ese asesino tiene en su punto de mira a quienes han escapado de las consecuencias de sus crímenes gracias a su dinero y sus conexiones, Hector Hammond ha contratado a Dinah “Canario Negro” Lance, ex-policía, ex-luchadora de MMA y guardaespaldas, para que proteja a uno de esos posibles objetivos e investigue quién es ese misterioso asesino y qué conexión tenía con Queen y Slade. Una tarea para la que no ha contado solo con su experiencia, ya que Dinah conocía a ambos hombres y durante un tiempo uno de ellos lo fue todo para ella. Pero aunque desesperada por el dinero, que necesita para pagar las facturas médicas de su padre, no tardará en darse cuenta de que ha aceptado un trabajo del que se acabará arrepintiendo.

Pudo escapar de la ley, pero no de la justicia

Este nuevo cómic cuenta con una premisa que se aleja un tanto de los otros títulos de la línea Absolute, ya que mientras que en aquellos nos encontrábamos a Superman, Batman y Wonder Woman en circunstancias diferentes a las habituales, pero embarcados en las mismas sendas que tradicionalmente han seguido, aquí es un poco más complicado. Porque conviene recordar que el Oliver Queen del universo Absolute, quien ya tenía planeado convertirse en un justiciero, fue asesinado en el especial Absolute Evil por orden de quienes gobiernan realmente Estados Unidos y con Hawkman como brazo ejecutor. Y ahora, meses después de aparecer su cadáver flotando en la costa, un misterioso vigilante armado con un arco y flechas envenenadas está ejecutando a aquellos que se sentían intocables por la ley. Y aunque seguro que no soy el único que ha pensado, al menos por un momento, que este sádico justiciero es Oliver Queen, que de alguna forma ha vuelto a la vida, es posible que haya otra persona bajo esa máscara, y el cómic ya nos da unas cuantas opciones para ello.

Parecía que iba a ser muy clasicote, pero nos engañaron

Pero la otra diferencia con el resto de títulos Absolute es que, a pesar de lo que pone en letras grandes en la portada, al menos en este primer número el protagonismo absoluto (jeje) recae en Dinah, quien está siendo nuestro punto de vista en esta historia, y a través de quien nos vamos adentrando en este desagradable mundo de corrupción e impunidad. Una versión de Dinah que en muchos aspectos es muy fiel a su caracterización más tradicional y en otras radicalmente diferente. Se trata de alguien con una fortaleza moral y unos valores muy fuertes, que ansía hacer lo correcto. Pero al mismo tiempo es alguien más frágil de lo que estamos acostumbrados a verla, con un pasado complicado en el que nunca ha parecido encontrar su sitio, ni como policía, luchadora o guardaespaldas, cuya madre hizo algo que provocó mucho daño a su familia, y que tiene que poner de lado sus valores para poder pagar las facturas médicas de su padre, que no son pocas. Y de momento ese dilema moral, sumado a su conexión tan personal con el caso, están probando ser uno de los aspectos más interesantes que están desarrollando Pichetshote y Albuquerque del cómic.

Eso explica la falta de empatía de Diógenes

Y que Dinah sea por ahora la protagonista es lógico cuando tenemos en cuenta cómo nos están presentando a este Flecha Verde. Este parece el asesino de un slasher, una criatura casi demoníaca, la máscara que lleva ayuda a eso, que armado con ese extraño arco formado por dos machetes y sus flechas envenenadas casi parece una fuerza de la naturaleza dotada de un sadismo extremo nada propio del Flecha Verde tradicional. Que no por nada este número homenajea de una forma siniestra la clásica etapa de Mike Grell con su título, solo que en lugar de “The Longbow Hunters” nos encontramos con “The Longbow Killer”.

Longbow Killer es un apodo muy apropiado

Y aunque me gusta eso de ver al personaje “desde fuera” antes de conocer quién es realmente y por qué hace lo que hace, y me está gustando bastante esta versión de Dinah, me da algo de miedo lo que quieran hacer Pichetshote y Albuquerque, especialmente si de alguna forma es Oliver Queen quien se esconde detrás de esa máscara, porque hasta ahora en el Universo Absolute sus protagonistas, a pesar de sus complicadas circunstancias, eran fieles a sus esencias, y aunque en el pasado hemos contado con etapas del personaje en las que este no tenía demasiados problemas en matar, este sadismo propio de Halloween o Viernes 13 no pega nada con Ollie. Así que espero que haya una explicación satisfactoria a este misterio.

Me chocaría algo así incluso por parte del Castigador

Lo que sí es plenamente fiel al personaje, al menos a sus etapas más recordadas, es el compromiso social de la historia. Ya desde el principio nos encontramos con ese ex socio corrupto de Oliver, Jubal Slade, que comparte nombre con aquel especulador inmobiliario con el que Green Lantern y Flecha Verde tuvieron un encontronazo al comienzo de la mítica etapa de Denny O’Neill y Neal Adams. Pero además nos encontramos con una crítica descarnada y directísima a muchos de los problemas de la sociedad actual derivados de la codicia empresarial. Personas que no pueden pagarse un tratamiento médico, billonarios que cometen abusos sexuales o CEOs que provocan una crisis de adicciones a los opioides y que no sufren las consecuencias de sus actos porque tienen demasiado dinero y contactos.

No de una forma tan directa y cruel, pero no quiero imaginar la cantidad de gente en Estados Unidos que se ha enfrentado a ese miedo

Pero también nos encontramos con otros reflejos de la sociedad, como esas celebraciones por parte de quienes sufren todo esto y que se alegran de cada brutal muerte provocada por este misterioso Flecha Verde. Momentos para los que no tenemos que escarbar demasiado en las hemerotecas para encontrar sus respectivas inspiraciones, y que mucho me temo que serán un elemento que no pasará de moda con las relecturas a lo largo de los años.

Para muchos fue una sorpresa cuando celebraciones así se dieron en el mundo real no hace tanto

Pero además del excelente trabajo de Pichetshote y Albuquerque a la hora de plantearnos un misterio intrigante y una fuerte y muy necesaria carga de crítica social, no podemos obviar el aspecto artístico de este último. A Rafael Albuquerque creo que lo descubrí junto con el moderno Blue Beetle y le vi evolucionar en multitud de series, hasta llegar a este momento actual en el que es un experimentadísimo dibujante que sabe cómo contar una historia. Este cuenta con un trazo suelto, en ocasiones casi abocetado, pero al mismo tiempo muy expresivo, y muestra aquí además un gran dominio del claroscuro, tremendamente apropiado para una historia como esta.

Alburquerque lo esta dando todo

Un trabajo que se ve realzado, y de qué manera, por los colores de Marcelo Maiolo, un colorista que ya había trabajado con este personaje hace unos años junto a Jeff Lemire y Andrea Sorrentino y que ahora regresa a lo grande. Aquí vuelve a hacer gala de una paleta de colores que huye del naturalismo para abrazar la expresividad que permite el color, consiguiendo transmitir emociones a base de jugar con colores fríos o cálidos, y con una luminosidad artificial que refuerza el aspecto siniestro de este cómic, ya que se trata de un coloreado muy propio de una historia de terror.

Me encantan estos comics donde uno puede recrearse en cada decisión artística

Y aunque aún tengo ciertas reservas por los planes a largo plazo que tenga este equipo creativo con Flecha Verde, Canario Negro y compañía, yo me he quedado muy satisfecho con este primer número de Absolute Green Arrow, ya que de nuevo subvierte lo que conocemos de estos personajes para que resulten familiares y extraños al mismo tiempo, y nos plantea una historia que de momento resulta interesante. Solo tocará esperar que esta serie mantenga el mismo buen nivel que la mayoría de cómics de esta línea y podamos añadir otra buena lectura a la lista.

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Diógenes Pantarújez
Admin
33 minutos han pasado desde que se escribió esto

Empatía es lo que te falta a ti, que te crees que eres el ombligo del universo!
Humor y calidad a raudales!

Simonix
Simonix
5 minutos han pasado desde que se escribió esto

La flipada del arco espadas debe estar sacada de alguna moda en tik tok o youtube porque ya he visto a gente plantearse su posibilidad práctica y demás en video análisis, bastante antes de que saliera el comic. Eso o marvel se dedica a hacer promoción intermediática.
https://www.youtube.com/shorts/kiiI0g3wCSQ