Maul Shadow Lord se ha acabado y con esta impresión me ha dejado (SPOILERS)

Hace un mes me temia que ahora tuviera que reconocer que me encantaba una serie de Darth Maul, así que supongo que me toca dictar veredicto. La serie, en realidad, se ha mantenido en su tónica anterior, aunque lo cierto es que el protagonismo de la misma ha ido oscilando, con Maul manteniéndose en todo momento en un discreto segundo plano. ¿Mi veredicto? Vais a tener que pasar a la zona de SPOILERS, huelga decir que la serie merece la pena, aunque lo de que me encanta… En fin, spoilers:

Yo sigo diciendo que esto no es tanto de Maul como de los demás, pero bueno.

Allá en los tiempos en los que internet empezaba a meterse en las casas y unas precuelas de Star Wars parecían casi un sueño imposible del que íbamos recibiendo información a cuentagotas, Darth Maul era toda una incógnita que los fans rellenaban como podían. Sabían que era un Sithm, que era uno de los malos, que tenía un sable láser rojo como su careto demoniaco y bueno, poco más. Era todo un misterio, y para cuando salieron los primeros trailers, lo fue aún más. Hablaba de vengarse de los Jedi, como si los Jedi fueran por ahí haciendole cosas malas a la gente, y de repente Maul pues oye, empezó a aparecer por todos lados con el bombardeo del merchandising. Y claro, para cuando llegó la película tenía que cumplir unas expectativas desmesuradas, sobre todo teniendo en cuenta que el personaje acabó siendo solo fondo y nada de forma. Claro está que, sabiendo que el que lo interpretaba era un artista marcial sin ninguna experiencia conocida en el mundo de la actuación debería habernos puesto sobre aviso, pero en aquel momento la información no era tanta porque no teníamos ni la wikipedia. Darth Maul llegó, mató a Liam Neeson y se cayó por un agujero partido en dos pedacitos. Fin de la historia.

Hala, con Dios.

Sin embargo y a pesar de todo, no fueron pocos los que quedaron embelesados con el tarro de esencias que destapó Ray Park en su interpretación del personaje, saltando y haciendo cabriolas vertiginosas y usando el sable como si eso fuera folklore popular del sudeste asiático. Estos jedis eran mucho más rápidos que los de la trilogía original, los sables y sus portadores se movían de un lado a otro casi como si fueran un borrón, y famosa es la anécdota que afirma que tanto Park como Ewan McGregor iban tan rápido en su toma y daca, que George Lucas se vio obligado a ralentizar la película en esas tomas para que los espectadores pudieran ser capaces de seguirla. Tan habilidoso y tan maravilloso era el malvado (que aun así perdía, sí) que muchos dieron por hecho que Maul era el mejor espadachin de la saga, y que se habría merendado a Luke Skywalker y al mismísimo Darth Vader. Y eso sin tener en cuenta que Luke aprendió esgrima en un curso acelerado y Vader era un cyborg que estaba más pallá que pacá, con lo que el comentario de por sí era un tanto ventajista, pero a la vez… No, Vader no podía ser más débil que Darth Maul. Vader es poco menos que el coco de la trilogía original, un tipo que se paseaba por toda la galaxia acojonando al personal, narrativamente el que Maul fuera más poderoso que Vader es un absoluto desastre porque no nos lleva a nada bueno, aunque afortunadamente Maul estaba muerto para cuando surgiera Vader, ¿no? Pues no.

Sobrevivió de pura mala hostia y hasta se hizo unas piernas robóticas en plan araña.

Es impresionante como se las han arreglado para convertir una serie policiaca de un detective de mediana edad, Lawson, tratando de evitar que un caso le explotara en la cara en una tormenta de sables láser que ni siquiera me resultó repetitiva ni molesta, porque quieras que se construyó a lo largo de toda la serie. Los inquisidores, creados en la serie de Rebels -otra en la que Maul tuvo bastante protagonismo- han empezado a aparecer por todas partes durante los últimos años (bueno, todas menos Andor, ya me entendéis), y aunque en un principio se limitaban a perseguir aprendices de jedi un tanto verdes y demás pezqueñines que los hacían parecer abominablemente poderosos, la realidad es que en cuanto se enfrentaban a jedis más experimentados como a Obi-Wan Kenobi o Ahsoka Tano no aguantaban ni dos asaltos. Y éso era bueno, y consecuente con la historia que se estaba contando, no dejaban de ser una serie de matones con sable láser que Vader había supervisado sin mucho interés para que le hicieran el trabajo sucio de ir cazando los restos de la orden jedi; él solo hacía acto de presencia cuando se demostraba la presencia de un pez demasiado gordo para aquellos muchachos, momento en el que Vader asomaba como la bestia parda que es. Evidentemente, Darth Maul es un pez lo suficientemente gordo e interesante para el Emperador Palpatine como para que Vader haga acto de presencia, porque quieras que no al cabrón de Palpa le encanta ver como se pelean sus alumnos entre sí. Pero claro, si Maul es un tipo tan diestro en el manejo del sable, ¿cómo podemos hacer que los inquisidores sean para él una mínima molestia?

Que también vale ya, a estas alturas hay tantos inquisidores que podían haber sacado alguno nuevo. Digo yo.

La solución fue hacer que las piernas robóticas de Maul estuvieran perjudicadas, lastrando su desempeño en el combate durante buena parte de la serie. No es que sea una gran excusa, pero es efectiva; Maul llega a tener una ventaja de tres contra dos con los inquisidores a lo largo de la serie, hasta el punto de que cuando aparece Vader da la impresión de que se lo va a comer. Y sí, esa «lesión» nos arrebata un enfrentamiento de ambos en todo su esplendor, porque es más que evidente que el Vader que vemos en este enfrentamiento es tal cual el del final del Imperio Contraataca, ese que juguetea con Luke y nunca usa las dos manos. De hecho la cosa llega a tal punto que, cuando Vader se encuentra peleando a solas con el Maestro Eeko-Dio Daki y este último le hiere en el mismo brazo que le alcanza Luke, su reacción es exactamente la misma, pasa someter a su oponente a una lluvia constante de sablazos demoledores hasta que este es derribado. Y entonces, a diferencia del caso de Luke en el que se conformó con cortarle una extremidad, en este caso Vader no tiene ninguna piedad y lo mata, compliendo así el objetivo de Maul de hacer caer en el lado oscuro a su aprendiz Devon Izara; que por cierto, ésto precisamente es lo que le pasa a Obi-Wan en La Amenaza Fantasma cuando Maul mata a Qui-Gon Jinn, que el chaval entra en semejante estado de ira que no para hasta que acaba con Maul. Si Maul hubiera sido más espabilado y Obi-Wan hubiera tenido que macerar su sed de venganza durante meses, lo mismo Palpatine hubiera tenido otro aprendiz…

¿Que Devon se va al lado oscuro? Yo que sé, también estábamos seguros de que Ahsoka moriría antes de la Venganza de los Sith y ya ves tu, acabó sobreviviendo a todos.

En cualquier caso, tengo que reconocer que la ejecución de la serie está bastante bien, pero en realidad no me han dado una historia que en el conjunto se sepa original, seguimos caminando por la misma senda. Lo que es peor, ha ocurrido lo que me temía y volvemos a tener una serie de animación de Star Wars protagonizada por muchachuelos, porque tanto Devon como el hijo de Brander Lawson, Rylee, acaban la serie bajo la custodia de Maul, que por supuesto tiene el plan de convertir a Devon en su aprendiz y supongo que librarse cuanto antes de Rylee, que quieras que no para entonces puede ser lo único que la ate con el lado luminoso. Imagino que la cosa seguirá por ahí, y puede que Devon no acabe convertida en Darth Talon (al fin y al cabo no podemos darle a la serie un final tan tan tenebroso) pero creo que el plan es exactamente ese, y que Talon traicione a su maestro entre Solo y Rebels, quedando al frente del Shadow Collective ese durante la trilogía original. Eso sin olvidarnos de lo más importante, que para cuando Maul aparece en Rebels hecho un despojo, lo que más teme en todo el universo es a Darth Vader, un Vader que con toda seguridad volverá a aparecer en la serie y no tenga una actitud tan amable y juguetona hacia Maul. Quieras que no, el dejarlo escapar no le deja bien, aunque lo mismo entraba dentro de los planes del Emperador Palpatine…

A ver si en alguna temporada asoma también este señor, que se le echa de menos.

En cualquier caso, si tengo que destacar algo de Maul Shadow Lord -que me ha gustado pero no, al final no me ha encantado tanto como Rebels, aunque está por ver como es la serie entera- creo que es la evolución artística de Lucasfilm Animation. Janix, el planeta durante el que se desarrolla toda esta primera temporada, es literalmente una pintura expresionista que sirve de telón de fondo a unos personajes totalmente distanciados de aquellos muñecos de madera y plástico que conocimos en las primeras temporadas de Clone Wars. Y creo que ésa es la mejor noticia, el hecho de que hemos pasado de ver fondos pintados imitando la estética de los elementos generados por ordenador a que los elementos 2D de la serie tengan su propia identidad, a que los elementos que se mueven a velocidad vertiginosa por la pantalla tengan hasta líneas cinéticas, fusionando la animación tradicional con la 2D. Y probablemente ése fuera precisamente el objetivo final de George Lucas cuando fundó Lucasfilm Animation mucho antes de lo que cualquier otro hubiera hecho, pero hay que reconocer que estas temporadas de 10 episodios le sientan de maravilla a la estética y, tampoco lo voy a negar, no le dejan en buen lugar a Bad Batch. Maul tiene el potencial de ser una serie mucho más interesante, así que habrá que seguirla con el interés adecuado…

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