Yo hace unos días estaba en paz con el mundo, creía que la mala racha de calidad decente de las serie de Marvel en Netflix estaba empezando a remontar, había visto a varios de mis héroes de la infancia en la pequeña pantalla por fin representados con bastante fidelidad y me atreví a ser feliz… Pero la realidad me agarró por el cuello como si yo no fuese mas que una maquina expendedora de bebidas que no funciona y me devolvió a la realidad dejándome destrozado y sin ganas de vivir… Pero como Diógenes parece un guionista de Netflix, sin alma ni corazón, y me obliga a escribir aquí me sienta con fuerzas o no, aquí va lo que me ha parecido la segunda temporada de Luke Cage. SPOILERS

La falta de camiseta amarilla me tendría que haber puesto sobre alerta…

Tras leer el post de Diógenes sobre esta temporada de Luke Cage pensé en no hablar del tema, ya que básicamente coincidimos en casi todo, solo que el carece de emociones que hayan provocado que se sienta tan mal como yo. Pero como el blog tiene que continuar (aunque aun no se por que) pues aquí va como me ha dejado esta serie. Durante 10 episodios estuve gratamente sorprendido de ver como parecía que Cheo Hodari Coker y su equipo habían aprendido de los errores de la primera temporada y les habían puesto remedio. Por ejemplo, y pese a que aun resultan excesivos y en mas de una ocasión me sacaron de la historia, los aun excesivos “cortes musicales” (en los que parecía que Coker estaba mas preocupado por promocionar músicos que en narrar una historia) dejaron de ser prácticamente terreno exclusivo del Hip Hop para dar paso al Jazz, Blues y Reggae, bastante mas apropiados para esta historia.

Aprender aprendió, pero no lo suficiente…

También este aprender de los errores se noto y mucho en los personajes. Luke había dejado de ser un emo llorón para ser CASI el Luke Cage que tan buenos ratos me ha hecho pasar en los cómics, ese héroe de la gente que no aguanta tonterías de nadie. Ademas las coreografías de sus peleas habían mejorado de forma mas que notable y a Mike Colter se le notaba mas a gusto en el papel. Aunque es cierto que sigo echando mucho de menos ese punto de “elefante en la cacharreria” que siempre ha caracterizado el personaje, que Luke Cage no debería caminar tranquilamente hacia sus adversarios, sino correr hacia ellos como un bulldozer.

De lo de ponerle una sudadera amarilla ni hablamos

Misty Knight también parecía casi la misma del cómic, sobre todo ahora que por fin tenia su tan característico brazo bionico y su personalidad se había ido inclinando del lado del cómic. Y eso por no hablar de lo que me cuesta poner con palabras como me sentí tras poder ver por fin, tras una temporada entera de Luke Cage y otra de Defensores, a Misty y a Colleen, las Hijas del Dragón, pelear codo con codo. La pena es que no lo hicieron a lo grande, la una con su katana y la otra con su brazo bionico y que ese único episodio que compartieron me supo a muy poco. Pero me queda el consuelo (ahora envuelto en pánico) de que Simone Missick va a aparecer en la segunda temporada de Iron Fist y que no solo se explorara su relación con Collen (¡que abandone la policía y funde con ella Nightwing Restorations!) sino que ¡POR FIN! Podremos verla compartir pantalla con Danny Rand.

Que no les den al menos una miniserie de cuatro o cinco episodios a las Hijas del Dragón es una tragedia

Y que decir de este, tras haber sufrido como pocos el destrozo al que habían sometido el personaje en su propia serie, y los tímidos, pero no del todo efectivos, intentos de arreglarlo en Defensores, parecía que Cheo Hodari Coker había entendido el personaje a base de hacer algo tan sencillo, y aparentemente complicado para algunos (espero que Scott Buck se pase el resto de su vida laboral haciendo fotocopias en algún sótano apestoso) de darle una personalidad mas cercana al cómic. Se acabo el niñato lleno de rabia que parecía que estaba apunto de morder, de pronto este si que parecía el Puño de Hierro que llevo casi todo mi vida leyendo, el tipo alegre y optimista que siempre esta ahí para sus amigos y que no tiene problemas para invocar su poder… Un episodio lleno de guiños y homenajes al cómic que para mi fue lo mejor de toda la temporada y al que no descarto dedicar un articulo entero, pese a que fue el que me hizo bajar la guardia antes de la puñalada que acechaba a la vuelta de la esquina.

¡Si es que hasta se atrevieron a llamarle Powerman en mas de una ocasión!

Pero estas series no suelen ser nada sin grandes villanos, y aunque aquí no hemos tenido de eso, si que parecía que las cosas habían mejorado con respecto a la temporada anterior. Y es que en este terreno nos encontramos de nuevo (a mi pesar) con una insoportable Black Mariah que por fin era tratada como lo que era, una mafiosa incompetente a la que todo el mundo tomaba el pelo como quería y que solo se mantenía en el poder gracias al poder y apellido heredados. Shades seguía eclipsándola cada vez que compartían escena y Bushmaster, pese a no tener mucho que ver con su homónimo del cómic, parecía un villano con mucho potencial. Y encima, y pese a aquella final de la ultima temporada, no había ni rastro de un Diamondback al que parecía que ni se atrevían a recordar.

Al menos nos queda la satisfacción de no tener que soportarla mas

Todo parecía bonito e ir por buen camino, y aunque no llegaba al nivel de la serie de Daredevil, era toda una espectacular mejora con respecto a la temporada anterior. Pero llego el episodio 11 y dio la impresión de que la serie había cambiado de showrunner y Scott Buck o un mono hasta las cejas de droga caníbal estaba ahora al mando. De pronto parecía que Harlem (un barrio que por como lo describen algunos personajes debe ser la Novena Ciudad Celestial o algo así) no podía sobrevivir sin un mafioso al mando, que eso de acabar con el crimen no podía ser y que había que comprometerse y dejarles coexistir, y lo peor, Luke Cage llegaba a decir que Harlem no necesitaba una reina sino un rey… Si, me temí lo peor y lo peor sucedió.

Vale, lo peor lo peor no, no se atrevieron a usar la “Snydervisión”

Esa evolución a mejor que había sufrido Luke, el equilibrio del que le había hablado Danny o el buen camino por el que querían llevarle otros personajes se había convertido en una carretera cuesta abajo, sin frenos y con mas trampas que un campo de minas. La Guerra de bandas desatada por el vacío de poder que había dejado Black Mariah (vamos a creernos que realmente alguien la respetaba) llevo a Luke a convertirse de un día para otro en un matón que destrozaba mafiosos rompiéndoles los huesos mientras ponía cara de placer, como si se llamase Luke Castle y no Luke Cage y a hacer tratos con los lideres mafiosos para que no actuasen en Harlem (ese bonito mensaje superhéroe de “a matarse y vender drogas, armas y personas en Brooklyn, Queens o Jersey, pero aquí no”) Pero como decía mas arriba, lo peor tal y como me temía estaba por llegar.

¡¿PERO ESTO QUE ES?!

Y es que tomando prestados elementos de una historia del Daredevil de Bendis, “King of Hell’s Kitchen” y quizás incluso algo de Shadowland, Cheo Hodari Coker decidió que la evolución lógica de Luke Cage era, pese a que tirase por la borda todo lo construido en los episodios anteriores, era convertirle en un jefe mafioso, uno que cree ser diferente a los demás, pero que ha ocupado el lugar de Black su club e incluso el mirar desde las alturas a sus “súbditos” de Harlem mientras homenajea de forma nada disimulada al Padrino. Una evolución tan lógica como decir que Misty tendría que haberse metido en un monasterio o que Shades era un Inhumano. ¿Que sentido ha tenido eso? ¿Que coherencia interna? Poca por no decir ninguna, pero ha sido un golpe de efecto que dará que hablar y supongo que eso es lo que se buscaba.

Igual acaban haciendo un Juego de Tronos en las terceras temporadas de ambos mientras Danny Rand se convierte en el nuevo Yu-Ti…

Que ojo, no digo que Cheo Hodari Coker haya perdido la cabeza, es mas que evidente que todo esto no es mas que los cimientos de lo que quiere contar en la tercera temporada, la caída en desgracia de Luke cuando se de cuenta de lo equivocado que esta, que para eso no han dejado de aparecer personajes como D.W. o Misty echándole en cara lo mal que lo esta haciendo. Pero lo que me cabrea y decepciona no es solo que con este final de temporada me haya sentido como cuando leí el Cage de Azzarello y Corben, que es una historia de un personaje que se llama igual que el que me gusta pero que no es el mismo, sino ver que casi nos están haciendo un Man of Steel, y si Superman tenia que matar para aprender que eso estaba mal, Luke tiene que convertirse en un mafioso (noble pero mafioso) para darse cuenta de que no se puede jugar con las reglas de los criminales. Que ya cansa mucho esa manía de muchos creadores de destrozar a un personaje para que este renazca, que no todos tienen el talento de un Frank Miller para salir airosos de algo así.

Es que este final de temporada me ha dejado igualito que este comic

Al final mas que cabreado creo que simplemente estoy triste y decepcionado, y sobre todo cansado de gente que quiere contar una historia y les da igual el personaje con el que estén trabajando, van a meter “su” historia con calzador tenga sentido o no. Ahora lo que toca ver es si Cheo Hodari Coker va a aprender de nuevo de las criticas de esta temporada como hizo con la anterior, que no han sido pocos, y para la tercera nos da por fin una temporada entera que valga la pena y no otra decepción que se desinfla al final. Toca eso y esperar el regreso del resto de series, que si yo ya estaba cagado de miedo con el regreso de Puño de Hierro (que sucederá en algún momento de este año) ahora vivo envuelto en pánico temiendo que la historia se va a repetir una vez mas y que nunca podre ver una adaptación fiel y digna de los Héroes de Alquiler fuera del cómic.

¡Y eso tendría mucho mas sentido que el final de esta temporada!

 

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