Tras el merecedisimo homenaje a Jack Kirby toca volver a la normalidad y nada mejor que reseñando por fin esa serie que se estreno hace semana y pico y que con tantas ganas esperaba, Los Defensores/Defenders. Una serie algo que finalmente ha sido algo irregular y que sigue arrastrando muchos de los errores de sus predecesoras también ha tenido sus puntos notables, y que aunque se ha quedado lejos de la calidad que tuvo el sub-universo de Marvel en Netflix en sus inicios, ha supuesto una ligera mejoría con respecto a las decepciones que supusieron para mi Luke Cage y Iron Fist. Así que vamos a ver, con todos los SPOILERS del mundo, que es lo que me he encontrado en estos Defensores televisivos .

Al menos Puño de Hierro va vestido de verde y Luke Cage de amarillo y azul…

Tras siglos de búsqueda infructuosa los planes de la Mano por fin están a punto de dar los frutos deseados, pero un ultimo obstáculo se interpone entre ellos y eso que han estado buscando durante tantísimo tiempo, necesitan el poder del Puño de Hierro para alcanzar su objetivo. El problema para ellos no es solo que Danny Rand se considere su enemigo jurado, sino que sus actividades han acabado llamando la atención de otros héroes de la ciudad que se verán obligados a unir fuerzas para defender su hogar de esta amenaza…

Aunque en ningún momento mencionan el nombre Defensores ni hacen ningún juego de palabras con lo de defender la ciudad…sigh

Sobre el papel la idea tenia buena pinta, un enemigo poderoso y común, varios héroes que tienen que unirse para luchar contra ellos… difícilmente podría ser un origen mas clásico. El problema es que como sucedió con las dos ultimas series de Netflix para Marvel, Luke e Iron Fist, ha sido en el desarrollo donde han fallado las cosas. Pese a que el formato ha sido mas reducido, ocho episodios en lugar de los trece habituales, han habido momentos que dieron la sensación de sobrar, de relleno, aunque no de forma tan acusada como en otras (que tiene delito, que ocho episodios para los ingleses son casi tres temporadas de una serie). Pero dejando a un lado algún problema técnico que parecen deberse mas al presupuesto que a otra cosa como decorados poco elaborados (y reutilizados) o un CGI que a veces cantaba un poco, el apartado donde realmente han flojeado mas estos Defensores, y el quemas ha dolido, ha sido en el de la caracterización.

Y capítulos enteros (casi) en un único decorado, que las series no crecen en los arboles

Para ser justos con Marco Ramírez, el showrunner de Defensores, muchos de estos problemas ya le venían heredados de las decisiones de los showrunners de sus respectivas series. Lo que si que se le puede criticar (hasta cierto punto) es que teniendo la oportunidad de corregir esos errores, o no lo ha hecho o no le han dejado hacerlo. Así mientras que Daredevil y Jessica Jones se mantuvieron en su linea, bien construidos y bastante fieles a sus homólogos del cómic, Luke Cage y Danny Rand han seguido arrastrando los problemas de caracterización que ya tenían en sus respectivas series (tantos años esperando ver a los Héroes de Alquiler en acción para esto. Unos problemas en los que destaca curiosamente una especie de intercambio entre sus personalidades con respecto al cómic y que no acaban de funcionar bien incluso para quienes no conocen estos.

Cuanto daño hicieron a los personajes sus respectivas series individuales…

Que Luke, el tipo que fue encerrado en prisión de forma injusta no una, sino dos veces, que sufrió el asesinato de la mujer que amaba y de un hombre que era como su padre sea el frio, calmado y racional y que Danny, criado en un templo aprendiendo meditación, espiritualidad y a controlarse a si mismo sea quien sufre espontáneos ataques de rabia irracionales sigue sin tener demasiado sentido. Unos cambios que da la impresión de que obedecen al querer huir de forma absurda de los estereotipos del tipo negro grande fuerte y cabreado y el artista marcial budista y frío. Una decisión que no se si de forma deliberada lo que ha conseguido es que cada personaje acabe con las características tradicionales (en el cómic) del otro. Pero lo peor no se queda ahí, lo peor es que ya sea por culpa del guion o por las personalidades de los propios actores, ni Mike Colter ni Finn Jones acaban de funcionar cuando se centran en esas características concretas de sus personajes que les han intercambiado para la television.

Y claro, en los momentos en los que se ponen serios o discuten la cosa no acaba de funcionar

Ver a Mike Colter moverse de esa forma deliberadamente lenta incluso cuando pelea o esa forma tan calmada y pausada que tiene de hablar es un dolor, Luke Cage debería ser como una fuerza de la naturaleza, como un camión a punto de embestirte, como el héroe de una peli de acción de los 80, como Carl Weathers en Action Jackson o en Hurricane Smith, como Powerman… Un papel para el que alguien como el físico y la voz de Mike Colter seria perfecto, si le dejasen. Un caso similar al de Finn Jones, a quien cada vez que le toca interpretar uno de esos irracionales ataques de furia que sufre Danny Rand (afortunadamente no tantos como en su propia serie, pero aun así demasiados) vemos que no solo suelen estar muy fuera de lugar, sino que al actor no le pega nada y no consigue resultar convincente. Algo que tanto si es culpa suya como si es culpa del guion, nos hace lamentar que no le dejen interpretar siempre a un Danny Rand como el del cómic, menos serio y atormentado.

Y con lo fácil que tenían el limitarse a copiar los cómics… menos mal que tenemos a Bendis y Marquez

Unos problemas de caracterización que no se han quedado solo en sus cuatro protagonistas sino que han afectado también a los secundarios, algo que para mi ha sido especialmente doloroso en el caso de las Hijas del Dragón, Misty Knight y Colleen Wing. De entrada solo las hemos visto interactuar, y de forma breve tres veces en toda la serie, de nuevo reincidiendo en esa manía de muchas series de ir demasiado poco a poco. Pero aunque ese podría ser disculpable, lo realmente lamentable ha sido ver como Colleen se ha pasado prácticamente toda la serie lloriqueando porque la habían apartado a un lado (el mismo personaje a quien en el cómic hemos visto hacer frente a toda clase de amenazas sobrehumanas) o como Misty ha sido reducida al papel de policía gruñona que no quiere que los civiles hagan su trabajo y que casi no sale de su despacho. Dos personajes que solo en el ultimo episodio (y de forma muy breve, apenas unos segundos) han parecido realmente las Hijas del Dragón. Solo espero que tras la deseada (¡ya era hora!) amputación del brazo de Misty y de la amistad que ambas han forjado, la próxima vez que las veamos ya sean ellas mismas de verdad (aunque no me fío mucho).

Podría haber sido peor… supongo…

Y como esto ya esta quedando demasiado largo vamos a dejarlo por hoy aquí y continuar mañana analizando el que probablemente sea el mayor crimen cometido en la serie y que viene a confirmar una tendencia lamentable dentro de las series de Marvel en Netflix, que ya no saben hacer villanos convincentes. Pero que nadie piense que me he convertido en un amargado como Diógenes que lo veo todo negro (yo solo me veo negro a mi mismo) ya que también habrá sitio para las cosas buenas que han tenido estos Defensores, que han sido unas cuantas aunque no lo parezca. Aunque para disgusto de Diógenes no puedo prometer que todo eso quepa en otro post y quizás necesite un tercero…

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