Ngozi Ukazu, Orion y la lucha contra el destino

Debo reconocer que nunca le he prestado demasiada atención a esas novelas gráficas orientadas a un público infantil/juvenil que DC Comics lleva años publicando, pese a que me alegraba de que existiesen porque ocupaban un nicho que el cómic de superhéroes ha tenido desatendido desde hace mucho tiempo. Pero cuando este mismo mes descubrí la existencia de una dedicada a Orion, mi cariño por los personajes del Cuarto Mundo de Jack Kirby poco menos que me obligó a leerla, y para mi sorpresa la he disfrutado enormemente. Porque lo que ha hecho aquí Ngozi Ukazu es, desde el respeto más absoluto al trabajo de Kirby, expandir un aspecto de la historia de Orion que solo se había tratado en flashbacks, y construir a partir de ahí una emotiva y poderosa historia sobre el destino y la identidad que no debería decepcionar a ningún fan de estos personajes.

Nunca se sabe donde podemos encontrar un buen comic

Orion, hijo de Izaya el Gran Padre, es el guerrero más fiero de Nuevo Génesis, un campeón sin igual que siempre ha luchado por la causa del bien y a quien sus camaradas celestiales admiran como el héroe que es. Pero dentro de él hierve una rabia que a menudo le cuesta controlar y que desata en el campo de batalla, siendo al mismo tiempo lo que le ha convertido en el ídolo de sus camaradas y en la mayor fuente de su temor. Hasta que un día descubre la verdad que confirma sus temores, que ni Nuevo Génesis es su lugar de nacimiento ni Izaya es su auténtico padre, que en realidad es el hijo de Darkseid y que su destino es gobernar Apokolips a su lado. Un conocimiento que hace añicos todo en lo que creía y le hace dudar de sí mismo, por lo que no le quedará más remedio que reunir toda esa fortaleza que siempre le ha ayudado en el combate para decidir si se deja llevar por lo que parece que el destino tiene preparado para él o si forja su propio camino.

Necesita aprender a creer en si mismo

Como decía al comienzo, a estas novelas gráficas no les había prestado ninguna atención, y no porque dudase de su calidad, sino porque me veía demasiado lejos de su público objetivo. Pero el Cuarto Mundo es un concepto que siempre me ha fascinado, y aunque en DC no siempre lo han sabido tratar como es debido, los cimientos que plantó Jack Kirby, seguidos por otros como John Byrne o Walter Simonson, Ram V, Evan Cagle, e incluso Keith Giffen, JM DeMatteis y Kevin Maguire, consiguieron que siempre les haya tenido mucho cariño a estos personajes. Además, esta novela gráfica es obra de Ngozi Ukazu, una autora de la que hace tiempo había leído el webcómic que la lanzó a la fama, Check, Please!, con el que había disfrutado bastante, y que pese a tratar sobre el día a día de un jugador gay de hockey sobre hielo, los temas que tocaba allí encajan sorprendentemente bien con un personaje en la superficie tan radicalmente diferente como es Orion, probando que hay temas que son universales.

Si, se que suena raro el que haya temas comunes en ambos

Lo que no sabía, hasta que me encontré con una referencia en medio de mi lectura, es que Ukazu había realizado anteriormente (en 2022) otra novela gráfica dedicada al Cuarto Mundo y protagonizada por Big Barda, de la que esta de Orion es una secuela directa. Aunque esta puede leerse de forma completamente independiente, y por poco que sepa cualquiera de la historia de estos personajes, no se sorprenderá en absoluto cuando ella y Scott hacen acto de presencia.

A la lista de lecturas

Y precisamente en ese aspecto reside uno de los puntos fuertes del trabajo de Ngozi Ukazu aquí, ya que pese a partir de una historia de sobras conocida por los fans del Cuarto Mundo, y quienes lo somos no llegamos a sorprendernos en ningún momento, su habilidad para narrar esta historia es tal que no solo resulta emocionante para quienes sabemos en líneas generales lo que va a suceder, sino que al mismo tiempo es un cómic perfecto para quienes no conocen de nada este mundo. Y eso es algo que muchos autores de cómic importantes parecen haber olvidado, que se puede, y diría que incluso se debe, llegar al nuevo y al viejo público.

Saber lo que va a suceder no lo hace menos emotivo

Y por eso aquí es mucho más importante cómo nos cuentan la historia que lo que nos cuentan, porque sí, sabemos el camino que seguirá Orion, lo que va a descubrir, lo que le motiva, qué le impulsa a seguir adelante, etc. Pero es cómo nos lo cuenta Ukazu lo que lo hace interesante, ya que profundiza en el aspecto emocional de Orion y de quienes le rodean, cómo unos y otros le han ayudado a formarse, cómo sus enormes dudas internas, que demasiado a menudo se ha guardado para sí mismo, le han lastrado y hecho dudar de sí mismo, y que al final es él, y solo él, quien tiene que decidir quién quiere ser. Y al ahondar más en esta faceta suya, dejando de lado las grandes batallas y los conflictos cósmicos, consigue que veamos a la persona detrás de la cara desfigurada y el casco de guerrero de Orion de una forma que no había visto antes.

Por suerte Orion tiene a gente de sobra que le guiara

Visualmente es donde quizás este cómic pueda chocar algo más con el público más viejo, ya que el estilo de Ngozi Ukazu no se parece en nada al de Jack Kirby. Su estilo posee una influencia clarísima del manga juvenil y de los dibujos animados, pero pese a ese planteamiento artístico tan diferente en la superficie, ha sabido canalizar aquí toda la esencia de estos mundos y personajes fantásticos creados por Kirby de tal forma que no desentona en absoluto pese a contar con una estética y un trazo más limpios y luminosos. Y el resultado es un cómic que, aunque claramente sigue la línea estética de esta ya no tan nueva nueva ola de cómics infantiles/juveniles, respeta de tal forma los orígenes artísticos de estos personajes, que acaba siendo toda una delicia para la vista.

Espero que acabe haciendo una novela grafica contando todo esto

Tras esto me toca ponerme con la lectura de la novela gráfica de Barda y confiar en que Ngozi Ukazu siga explorando el Cuarto Mundo, porque tras leer lo que ha hecho con Orion, me muero de ganas por saber qué sería capaz de hacer contándonos las aventuras de Big Barda y Mr. Miracle en la Tierra, la guerra entre Nuevo Génesis y Apokolips o incluso el origen de Darkseid, ya que aquí ha demostrado de sobras que le sobra el talento para ello. Y de paso quiero animar a quienes lean esto a eso que recomiendo tanto de salir de la zona de confort, ya que nunca se sabe donde puede haber escondida una buena historia.

Suscribirse
Notifícame de
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

3 Comments
más antiguos
más recientes más votados
GRAYSON
GRAYSON
13 horas han pasado desde que se escribió esto

La historia del intercambio de hijos entre Darkseid e Izaya es un punto de arranque brutal. Uno de los orígenes super heroicos más duros que yo he leído es el del Guerrero del Antifaz, que también incluye que te críe como hijo el bando opuesto y del que deberíamos hablar un día 😉

Flashflush
Flashflush
8 horas han pasado desde que se escribió esto

Entre Ram V (que parece que tiene en mente otra miniserie) y estos tomos de Ngozi , creo que los nuevos dioses esta en muy buenas manos esta decada.

Roger
Roger
8 horas han pasado desde que se escribió esto

Siempre es interesante saber que hay otras versiones de personajes clásicos, siempre que respeten la esencia del mismo.