Tras lo de la semana pasada hablando sobre cómo Quesada despidió a aquel «joven editor» (al que por supuesto luego le fue de maravilla en la vida, o eso dice Joe), me veo en la obligación de recordaros que en 2001, Marvel despidió a buena parte del Bullpen. Algunos fans, garrulos todos ellos y hartos de los 90, dijeron que se lo merecían, que ya era hora. El rencor por lo padecido durante los 90 les cegaba por completo, y los muy desgraciados no eran capaces de ver lo que se les podía venir encima. Lo cierto es que editores veteranos como Al Milgrom y Bobbie Chase dejaban la editorial, con el primero siendo despedido por haber incluído un mensaje oculto en Tierra X en el que se descojonaba del despido de Bob Harras. Angelito…

Pero antes que todo aquello, Joe Quesada no sabía a quién exactamente iba a echar. En un entorno profundamente hostil, trató de tener su primera reunión creativa literalmente en su casa, en el sótano. Bill Jemas decía que quería un lugar «en el que la gente pudiera pensar» y lo cierto es que puedo entenderlo, el ambiente en la oficina debía de estar bastante enrarecido y ayudaría alejarlos de Ike Perlmutter, que por aquel entonces se paseaba por las papeleras de la oficina recolectando clips; quieras que no los préstamos que había recibido para la compra de Marvel tenía que pagarlos más pronto que tarde, con lo que hasta que la editorial hiciera dinero de verdad con el estreno de la película de X-Men, tocaba reducir el gasto lo máximo posible. Y sí, los despidos estaban al caer, pero en aquel momento todavía era septiembre de 2000 y supongo que todos tenían la esperanza de librarse de la quema. O yo que sé, que las cosas funcionaran tan bien que nadie tuviera que ser despedido, ¿verdad? ¿Verdad? No, eso no. En realidad se sabía que habría una masacre, gente de puestos altos como Harras, con todos sus bonus de antigüedad, habían caído sin la menor ceremonia. Así que a casa de Joe Quesada se fueron todos ellos montados en un autobús alquilado por la empresa, el más barato que pudieron encontrar, conscientes de que al que no fuera seguramente le esperaba el despido. Allí iban a llegar todo el Bullpen, Bill Jemas y el mismísimo Chris Claremont, que seguía siendo el consultor creativo de la empresa tras el despido de Harras.

Quesada define el arranque de la reunión como un desastre, hablaban de recortar el número de títulos de la editorial, de hacer más distintos los títulos de mutantes; a nadie le debía gustar la idea de producir menos, porque eso se traducía en menos dinero para todos. Pero la austeridad era la norma, la reformulación era la orden directa del jefe, y el jefe era aquel tipo histriónico que llevaba varios meses echando pestes de todo y haciendo como que todo lo que pasaba en la empresa era una idea genial suya. ¿La línea Ultimate? Idea suya, mira que bien funcionaba, aunque en realidad se la había dado Gareb Shamus unos días antes y, bueno, en realidad la idea ya la había tenido antes que él John Byrne con aquello del Chapter One y las cosas habían salido fatal. Quesada había contratado a Bendis y el propio Jemas había exigido a Mark Bagley para dibujar el título a través de Bob Harras, que le había asegurado al dibujante que, de no aceptar el proyecto, iban a pasar «cosas malas». Bagley aceptó y al mes siguiente del despido de Harras Ultimate Spider-Man se vendía hasta en los supermercados, a diferencia de Amazing Spider-Man. Y claro, vendió muchísimo, agrandando el monstruoso ego de Bill Jemas que figuraba como coguionista de aquel cómic sin haber guionizado gran cosa. Sumado a todo esto, no podíamos olvidar que, después de tantos años, la película de X-Men por fin se había estrenado, cimentando su éxito en parte sobre la serie de animación de la Fox de principios de los 90. Estrenada dos meses antes, la película todavía se estaba estrenando en los cines de medio mundo, pero estaba claro que había sido todo un éxito, Marvel se estaba salvando. El plan de Avi Arad y Ike Perlmutter era el de hacer que los personajes de Marvel fueran «peliculables», y Ultimate estaba haciendo precisamente éso. Así que sí, los mutantes necesitaban un lavado de cara urgente y lo estaban diciendo en los morros del actual guionista de X-Men y patriarca mutante por excelencia, Chris Claremont.

Lamentablemente no tengo una transcripción en detalle de lo que se dijo en esa conversación, solo detalles de aquí y allá y extrapolar las consecuencias de lo que pasó allí, con lo que no sé exactamente que dijo Claremont en esa reunión que poco menos demandaba una revolución sin dar una idea idea mejor. Sabemos lo que pasó después, no vamos a hacer trampa, pero en aquel momento nadie sabía nada y oye, sabemos de sobra que Quesada y Jemas habían sido contratados con la idea de traer ideas nuevas porque el viejo orden estaba quemado, con lo que me huelo que, si tuvieron alguna idea por mínima que fuera… Jemas y Quesada la debieron de rechazar o ningunear rápidamente. Y éso no es exactamente lo mismo que decir que a nadie se le ocurrió ninguna idea, porque el propio Quesada reconoce que simplemente no recuerda que la hubiera. Pero que requetemálisima es la memoria, y que selectiva que es, sobre todo cuando recontamos el pasado para darnos la razón a nosotros mismos, ¿verdad? Mañana seguiremos con la reunión en el sótano de Quesada, con editores por el suelo y Bill Jemas teniendo… Una idea. Horror.

El numero de series regulares (a lo que habia que sumar las series limitadas) en los 90 era excesivo asi que una reduccion no era una mala idea.
Por desgracia fuimos a peor, si se redujeron el numero de series regulares, algunas de las cuales por su duracion parecen series limitadas, pero a cambio abundan las series limitadas sin control ninguno y que la mayoria de las veces no aportan nada ni al personaje ni a la historia y de las que nadie se acuerda o va a acordarse dentro de unos años (a excepcion de algunas que se recordaran por ser el debut de un dibujante o guionista que despues triunfo en otra serie).
¿En serio hace falta un macroevento cada año con multiples series limitadas a su alrrededor?. De lo excepcional hemos pasado a lo comun, eso por no comentar que cada guionista pretende ser el nuevo John Byrne, Frank Miller, Walter Simonson y Jim Starlin de turno queriendo crear la etapa definitiva del personaje que estan guionizando, en la mayoria de los casos usando el «truco» del macroevento propio en la serie regular del personaje.
En honor a la verdad, durante los cuatro primeros años de Quesada no hubo eventos. Maximum Security le venía de Harras, todo lo posterior hasta House of M no son eventos… Excepto Secret War, pero aquello era una cosa rara.
Que cojones, era una chapuza.
Es que creo recordar que ésa era una de sus directrices.
Cuando Quesada llegó al puesto impuso una serie de normas que nadie se podía saltar para poner orden en el universo Marvel, que lo veía como que se había vuelto un cachondeo.
Una era NADA DE EVENTOS. Que las series tenían que tener valor por sí mismas. De hecho, apenas se permitían cruces de tramas entre cabeceras. Debido a ello, la mega invasión de Kang (un evento tochísimo) en los Vengadores de Busiek no tuvo repercusión fuera de su colección. Sólo le permitieron que salieran los X-Men de Morrison en una racana viñeta al final.
Otra era la de «DEAD IS DEAD». Nada de puertas giratorias entre la vida y la muerte, que ya era poco serio. Esto afectó a Mariposa Mental, por ejemplo, a la que Claremont «mató» en X-Treme con la intención de reinventar al personaje y justo le pilló esta directriz por medio y no le dejaron traerla de vuelta. Betsy tuvo que pasar una temporada en la nevera.
Y algo había con series ambientadas en el pasado, o que fueran en retrocontinuidad… o algo así. Los X-Men Hidden Years de Byrne se cancelaron por eso y hubo una buena polémica.
Y creo que había alguna más.
Recuerdo sus columnas populistas, hablando de que se había reunido con «los suits» y le habían caído bien. Cabrón, llevabas reuniéndote con ellos desde antes de caer Quesada, ¿cómo te habían convencido para sustituirlo si no?
vamos que sus sagas si eran malos recordemos los Heroes for hire, Supreme power del 2005 al 2007, El Civil War, la forma en como a Briuce Jones le tazajearon Hulk el regreso del mosntruo, Runaways que era pasables a un batidillo los New Xmen y los Xtreme Xmen con las muertes mas absurdas, los titulos the End siendo los unicos que funcionaron los de Hulk y los de los Xmen y las abteas de Jenkins que metia a calzador a Sentry mientras machacaba a los inhumanos y a los eternos coronando con los Ultimetes volumen 2 que mandaba al infierno el universo Ultimate
¡Pues yo todavía estoy esperando al Retorno del Jedi!
Y yo…creo que la llamaran » A old hope». 😉
Yo ya perdí la esperanza hará unos diez años, lo último fue el War Children de los Nuevos Mutantes y después… Migajas.
La caida de Ghost Rider (Danny) meter con calzado estilo Hellblazer a Blaze, las metidas de pata en los ultimates volumen 2, la forma de acabar con los 4F de Pacheco, el New Xmen que fue lo mas guarro con unos heroes que nunca salieron a cuadro y la serie o titulo The End donde las unicas que valieron la pena fueron Hulk y Xmen y eso por que Claremont le hecho un lazo a Byrne