Tras dos días señalando todo lo que no me ha gustado de esta segunda temporada del Iron Fist de Netflix, y no han sido pocas cosas, toca dejar de ser un Diógenes de la vida y tratar de ver las cosas positivas que ha tenido, que han sido unas pocas aunque no las suficientes. Y es que pese a los problemas que ha tenido la serie, la mejora con respecto a su temporada anterior ha sido mas que notable, y aunque sigue doliendo que no hayan sido capaces de ir un paso mas allá y convertirla en la gran serie que yo quería que fuese, seria injusto no señalar los elementos positivos que esta ha tenido. Así que de nuevo, y por ultima vez, SPOILERS como una ciudad celestial de grandes.

Menos posters de Joe Quesada y mas guionistas decentes es lo que necesitaba esta serie

Lo primero que destaca a simple vista en cuanto a la mejora de la serie (y la ausencia del incompetente de Scott Buck) es como de pronto todo en Iron Fist ha dejado de tener esa apariencia barata que a ratos daba la impresión de ser una serie de hace décadas. El apartado técnico a todos los niveles ha sufrido un lavado de cara importante, Iluminación, cinematografía, vestuario, etc, de pronto todo parece manejado por gente competente a quienes se les ha dado los medios para hacer su trabajo en condiciones. Una mejora que aunque notable resulta triste tener que destacar porque todo eso debería ser la norma y no una excepción y mas en una serie de estas características. Una mejora que también ha llegado a su banda sonora, donde afortunadamente en esta ocasión se ha prescindido de ese hip-hop que tan poco le pegaba al personaje y han optado por centrarse en una banda sonora mas convencional compuesta para la ocasión por Robert Lydecker y que se ha amoldado bastante mejor al personaje pese a que le ha faltado un tema que realmente enganche.

Pasito a pasito igual en dos temporadas mas nos dan una buena serie

Mención aparte merecen las mejoras en la coreografía de la serie, un apartado en el que también tristemente la temporada anterior sufrió gravisimas carencias. Para empezar ha habido reemplazo del coordinador de las peleas, siendo ese puesto ocupado en esta segunda temporada por Clayton Barber, quien venia de realizar esas mismas funciones en la película de Black Panther. Un reemplazo que unido con que en esta ocasión los actores han tenido bastante mas tiempo para entrenar y preparar las coreografías ha hecho que por fin las peleas en una serie que gira en torno a las artes marciales sean ligeramente dignas. Aunque dicho eso también hay que decir que es una pena que no hayan podido hacer algo realmente espectacular como lo que se puede ver en series como en Into The Badlands, que ese nivel de artes marciales irreales es lo que pide a gritos una serie como esta, eso y que le den de una vez una mascara a Danny Rand para poder reemplazar a Finn Jones por un doble como sucede con Charlie Cox en Daredevil, y que las peleas sean mas espectaculares, que aunque se nota que Jones se ha esforzado al máximo, también se nota que no tiene demasiada experiencia peleando.

Y fue triste ver como una de las formas de promocionar la nueva temporada era decir, sin decirlo, que habían intentado arreglar los errores de la primera

También me gustaría destacar el trabajo de buena parte de los actores de la serie, quienes dentro de las limitaciones provocadas por el guion con el que les ha tocado trabajar (Ese Danny Rand incapacitado a cada rato), los cambios absurdos sufridos por los personajes que interpretaban (Maria Tifoidea que se ha quedado en Maria Constipado) o peculiares decisiones de casting que ha provocado que no fuesen los mas indicados para su papel (ese Davos retaco…), se han esforzado al máximo. Un esfuerzo que no siempre se ha visto recompensado por culpa de esas limitaciones, pero que al no ser culpa de los actores pro eso mismo no quería dejar de mencionarlo.

No están todos los que deberían estar pero es que esta difícil conseguir una foto con todos los actores principales

Y hablando de actores, una de las cosas que mas me ha gustado, y soy el primer sorprendido en que haya sido así, ha sido ese Ward Meachum interpretado por Tom Pelphrey. Ward en el cómic era un villano de ultima fila que con los años se había esfumado por lo insustancial que resultaba pero que como parte de las primeras historias de Iron Fist fue recuperado para la serie. Por suerte el Ward que hemos tenido aquí no tiene absolutamente nada ver con su homologo del cómic, y pese a haber disfrutado mucho con el arco argumental que le han dado al personaje en las dos temporadas de la serie (fue de las pocas cosas decentes de la primera temporada) seguía sin entender muy bien que pintaba en esa serie, hasta que me di cuenta de que de forma consciente o no, el personaje ha ido ocupando poco a poco el lugar que en el cómic ocupaba Jeryn Hogarth, aunque ocupando aquí un papel fraternal mas que paternal. Una evolución curiosa pero que llena un vacío que había quedado en la historia del personaje con el brutal cambio que había sufrido Hogarth (la versión de Carrie-Anne Moss) y cuya amoralidad encajaba poco con el Hogarth del cómic.

No es lo mismo pero poco les falta

Tampoco puedo evitar mencionar que por ridículo que suene, he disfrutado con los pequeños guiños al cómic repartidos pro toda la serie que aunque en muchos casos se han quedado solo en eso, guiños que seguramente no llegaran a nada mas. Y es que ese lado mio que se paso años releyendo aquellos cómics viejos y destrozados de Surco provocó que me emocionase al ver que una de las triadas era la de los Golden Tigers (aunque me jodió que no llevasen sus mascaras ridículas o que no estuviesen liderados por aquel Chaka armado con nunchakus eléctricos) También me encantó que los títulos de cada episodio estuviesen sacados de cómics clasiclásicos o que se profundizase un poco en la historia de los Iron Fist del pasado con elementos tomados directamente del Immortal Iron Fist de Brubaker, Fraction y Aja. Detalles chorra en muchos casos y que en mas de una ocasión no han aportado demasiado a la serie, pero es que a estas alturas ya estoy en la fase de conformarme con lo que me den. Eso si, me siguen debiendo una aparición de los Hijos del Tigre, los amuletos místicos de jade y el Tigre Blanco.

Y lo poco que aprovechan todo el gran material que hay en Immortal Iron Fist…

Y hablando de guiños al cómic, hay un momento de la serie que no tenia claro si incluir entre las cosas que no me habían gustado o entre las que si, pero al final el corazón ha podido mas que la razón y ha terminado aquí. Una escena que debo reconocer que me emocionó un montón pese a las posibles ramificaciones negativas que podría tener todo esto en la tercera temporada (y tras las dos primeras estoy mas que justificado a temerme lo peor) pero miedos justificados aparte, el poder ver un pequeño atisbo de algo que me moría de ganas de ver desde que se anuncio que se haría una serie del personaje ha sido mas fuerte que mi raciocinio… Todo parte del epilogo, cuando vemos que el viaje de Danny y Ward buscando respuestas a los misterios que aun envuelven el poder del Puño de Hierro les ha llevado hasta Japón, siguiendo el rastro del hombre que suministro a Davos el cadáver de un Iron Fist del pasado, un hombre llamado… ¡Orson Randall!

No debería emocionarme, se que la van a cagar, pero… snifs

Tras pausar el episodio, recomponerme y no pensar en ese momento en que eso posiciona a Orson para ser el villano de la tercera temporada (me cagare mucho en ellos si hacen eso) llegó algo que de verdad no me esperaba y que no me avergüenza confesar me dejo con una sonrisa de oreja a oreja pese a lo poco que le pega al personaje de Danny Rand. Y es que cuando los hombres de Orson acusan a Ward de haber robado una propiedad de su jefe, este les advierte que no hagan enfadar a su compañero, momento en el que vemos al fondo a Danny, vistiendo una gabardina, abriéndola y mostrando una cartuchera doble con dos automáticas y preguntándole a los criminales que si se refieren a eso. Unas automáticas que desenfunda al tiempo que sus dos puños se encienden, su Chi pasa a las armas y de estas a las balas… Si, básicamente le han dado a Danny varias de las características. del Orson Randall del cómic y le han devuelto sus poderes para recordarnos que pese a todo el es Puño de Hierro (o se van a inventar que el Chi esta en las pistolas y no en el, que son capaces). Y aunque el paso de los días me llena cada vez de mas intranquilidad ante lo que pueda suponer todo esto para el personaje de Orson (que parece que lo estén preparando como al villano dela próxima temporada), ha sido bonito ver algo, por mínimo que sea, sacado de una de mis etapas favoritas del personaje. Aunque en el fondo se que dentro de un año me estaré tirando de los pelos con lo que sea que hagan en la tercera temporada con Orson.

¡Ya sabe Gun-Fu!

Y esto es todo lo que ha dado de si para mi la segunda temporada de Iron Fist, un regreso de lo mas agridulce que ha dejado demasiadas expectativas incumplidas y cuyos pasos hacia la mejora han resultado algo insuficientes. Ahora solo queda esperar a esa hipotética tercera temporada, que aun no se ha confirmado que vaya a existir (quizás para la próxima comicon de Nueva York se sepa algo) para ver si cambian las cosas. Y sinceramente, pese a todas las buenas intenciones de Raven Metzner, no me quejaría en absoluto si para la cambiasen de nuevo de showrunner (y de paso le diesen la patada a Loeb) para ver si a la tercera va la vencida, que no me gustaría quedarme con las ganas de tener al menos una temporada de Iron Fist que me apetezca revisionar mas de una vez.

Que no la caguen y me den un poco de esto en la próxima temporada, que los personajes lo merecen
Anuncios