Este pasado fin de semana por fin llego el día que tanto ansiaba y temía, el estreno de la segunda temporada de Iron Fist/Puño de Hierro en Netflix. Una serie que tras su desastrosa primera temporada y el cambio de equipo creativo prometía ser toda una incógnita, podía ser mas de lo mismo, podía empeorar (difícil pero no imposible) o podía mejorar. El resultado final que me he encontrado ha sido un poco de todo, la mejoría ha sido notable en prácticamente todos los aspectos pero sin embargo eso no ha sido suficiente para salvar una serie que sin llegar a ser la peor de las adaptaciones de Netflix, podría haber sido muchísimo mejor… Así que hoy, y poniéndome en el papel de Diógenes, vamos a verlo todo negativo y analizar que es lo que ha fallado, que ya habrá tiempo mañana para ver lo bueno que ha tenido esta serie.

Esa sudadera debió hacerme temer lo peor

Queriendo honrar la promesa que le hizo a Matt Murdock, Danny Rand se ha dedicado en cuerpo y alma a proteger Nueva York, una lucha complicada ya que tras el vacío de poder dejado tras la desaparición de la Mano las Triadas están en guerra por ocupar ese vacío, una guerra que quizás ni siquiera alguien con el poder del puño de hierro pueda ganar. Un problema que palidece ante las fuerzas que están conspirando en su contra para arrebatarle su esencia y que le obligaran a replantearse su lugar en el mundo…

Todo parecía tan prometedor al principio…

La premisa de esta nueva temporada no tenia mala pinta, con Danny Rand convertido casi en superhéroe (pero sin traje, sigh) y con la promesa de adaptar una de las historias mas memorables del increíble dúo que formaron Chris Claremont y John Byrne en los 70. Ademas teníamos un nuevo showrunner, Raven Metzner, que parecía ser un autentico fan del personaje y que no paraba de prometer que las cosas habían cambiado, que esta vez si que se iba a respetar el material original y que su equipo de guionistas se había estado empapando de los cómics clásicos. El problema es que parece que efectivamente los cómics se los han leído, pero que no los han entendido… Y cuidado a partir de aquí que vienen SPOILERS como dragones de grandes.

De alguna forma había que colar al Puño de Hierro de verdad por aqui

Tras su paso por Defensores y Luke Cage S2 parecía que por fin teníamos un Danny Rand centrado y seguro de si mismo, mas en linea con lo que hemos conocido en el cómic, pero no duro mucho, ya que no tardaron demasiado en volver a mostrarnos que en realidad sigue estando lleno de dudas y lleno de rabia reprimida a duras penas como si el personaje se hubiese quedado estancado en los primeros números de Marvel Premiere. Y aunque es cierto que por suerte eso no lo ha llevado a ser tan insoportable como llego a ser en algunos (demasiados) momentos de la primera temporada, si que ha servido para que el equipo creativo de la serie le lleve por un camino de malas decisiones una detrás de otra, incluyendo una con serias repercusiones para el personaje y la serie en la que entraré en detalle mas adelante.

Si es que tiene cara de no saber que hace ahi

También me ha desilusionado bastante que pese a las promesas de Loeb y Meztner de que los que queríamos ver a Danny Rand convertido realmente en Iron Fist, vistiendo su uniforme, no quedaríamos decepcionados y ver en que ha quedado eso al final. Si, en los (escasos) flashbacks de K’un-Lun pudimos ver a Danny y Davos vistiendo la mascara ceremonial, y volvimos a ver una de estas mascaras en el cadáver de un Iron Fist del pasado que Davos llego a utilizar brevemente… y ya esta. El resto de la serie nos hemos tenido que conformar con ver a los personajes vistiendo ropa de calle o a Danny con ese ridículo “uniforme realista” consistente en una sudadera (que odio le estoy cogiendo a es aprenda de ropa) verde y un pañuelo amarillo tapándole la boca, como si de nuevo estuviesen llenos de complejos que les impiden hacer que los superhéroes de su serie de superhéroes parezcan superhéroes.

Y lo triste es ver que la mascara no queda tan mal, con materiales modernos y lentes blancas y el taller de Melvin Potter podríamos haber tenido un Iron Fist cojonudo

Y con K’un-Lun y sus personajes ha tocado llevarse otra decepción, tras lo visto en los trailers esperaba que se explorase en profundidad ese aspecto de los mitos de Puño de Hierro, pero ha tocado llevarse otro chasco al encontrarme con que casi todo se había mostrado en los trailers y que aparte de ese salón donde se celebra el torneo entre Danny y Davos solo hemos podido ver un par de habitaciones genéricas de lo que tendría que haber sido la espectacular ciudad celestial. Una ciudad de la que tampoco hemos podido ver mucho de sus habitantes. Yu-Ti se ha quedado reducido a un anciano que muestra su rostro y que apenas tiene una frase de dialogo, y Lei-Kung the Thunderer poco mas, llegando al extremo ridículo de que su esposa (personaje creado para la serie) ha terminado por tener mas tiempo de cámara que los otros dos clásicos. personajes. Y como no, de nuevo ni rastro del dragón Shou-Lao, que el CGI debe estar caro.

Lo que podría haber sido…

Y si hablamos de personajes clásicos. no podemos dejar de mencionar a Davos, mas conocido como Serpiente de acero (excepto en la serie donde en ningún momento se atreven a llamarle así y se llega de nuevo al ridículo cuando lo mas cercano que vemos a su nombre es cuando mencionan que le han tatuado una serpiente utilizando agujas de acero, y luego dirán que no tienen complejos) un personaje que tras el brusco y difícil de tragar giro de 180º que sufrió al final de la temporada anterior, cuando paso de aliado y “hermano” a ser su jurado enemigo, iba a ser el antagonista de esta temporada, y lo ha conseguido a medias. Es cierto que si uno obvia su personalidad en casi toda la temporada anterior el Davos que tenemos aquí es bastante fiel al de Claremont y Byrne, tiene el mismo odio irracional hacia Danny, la misma envidia, las ansias de poder por encima de todo… El problema es que el actor que le da vida, Sacha Dhawan, no da la talla (literalmente) en algún que otro aspecto.

Al menos Davos ha mejorado su vestuario con los años

Yo es que lo siento mucho, pero teniendo en cuenta como es el Davos del cómic, un tipo de físico descomunal que parecía imparable, cada vez que veo a Sacha Dhawan, con su metro setenta de estatura, tratando de resultar intimidate mientras tiene que girar su cabeza hacia arriba para mirar a prácticamente todos los personajes a los ojos resulta un tanto ridículo, sobre todo cada vez que se encuentra frente al metro ochenta de Finn Jones. Y yo siento por el porque es un buen actor y se nota que se ha esforzado mucho y que se toma su papel muy en serio, pero su casting no fue una decisión muy acertada para un papel que requería a alguien con un físico masivo mas cercano al de un Vin Diesel o un Ricky Whittle.

Si es que hasta en la propia serie se cachondean de lo bajito que es

Y como esto me esta quedando un poco largo, vamos a dejarlo por hoy aquí y continuar mañana con la segunda parte de este repaso a todo lo negativo que para mi desgracia me he encontrado en la segunda temporada de Netflix con mas personajes irreconocibles, giros de guion absurdos, promesas incumplidas y problemas a nivel formal que han evitado que disfrutase de esta serie tanto como me hubiese gustado. Algo que tristemente parece haberse convertido en marca de fabrica de Netflix.

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