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En memoria de Len Wein [1948 – 2017] Un gran escritor y mejor editor

Esta semana se nos ha ido otro de los grandes del mundo del cómic, Len Wein. Un guionista y editor al que estos días todo el mundo esta recordando por ser el creador de la Cosa del Pantano, Lobezno y el resto de “la nueva” Patrulla-X pero de quien yo quiero destacar otras facetas que para mi personalmente fueron tan importantes o mas, ya que fue uno de los principales responsables de muchos de mis cómics favoritos de la infancia y de cambiar el panorama del cómic de superhéroes. Por todo ello queremos rendirle desde aquí nuestro pequeño y humilde homenaje a alguien sin cuya contribución el mundo del cómic estadounidense sin duda este seria diferente a como lo conocemos.

Nunca me acostumbrare a tener que recordar de esta manera a autores que tan buenos ratos me han hecho pasar

De su Cosa del Pantano, junto con el también tristemente fallecido este año Bernie Wrightson, hable por aquí no hace mucho, un personaje que al igual que sucedió con Lobezno y compañía fueron otros quienes popularizaron. Y aunque podríamos debatir eternamente sobre los méritos de la creación de un personaje y hablar largo y tendido sobre quien es el verdadero padre de La Cosa del Pantano, de Lobezno y compañía, si el que les dio la vida o el que les crio, hay un detalle importante que se suele pasar por alto. Y es que Wein, como editor de aquellos primeros números de la nueva Patrulla-X y también de la Cosa del Pantano fue el que le dio las riendas de sus creaciones a Chris Claremont y a Alan Moore, demostrando con ello que no solo era un buen guionista, sino que tenia también un gran ojo a la hora de reconocer el talento.

Les desarrollarían otros, pero su merito al co-crearles es innegable

Y es esta faceta suya de la que se suele hablar menos, es la que a largo plazo tuvo un mayor impacto en el mundo del cómic. Una falta de reconocimiento de la que el propio Chris Claremont se quejaba en una entrevista hace unos años cuando afirmo que el cómic moderno no se entendería sin la contribución de Len Wein. Una contribución que podemos encontrar cuando insistió ante sus jefes en numerosas ocasiones en que debían dar luz verde al proyecto de Marv Wolfman y George Pérez de relanzar a los Titanes bajo el nombre de New Teen Titans. Un cómic que acabo convirtiéndose en uno de los mayores éxitos de la editorial en aquellos años y que permitió a Wein poner en marcha otros proyectos que acabaron convirtiéndose en clasicos para todos aquellos que descubrimos DC en los 80.

Los propios Wolfman y Perez se cachondeaban de lo mucho que necesitaban a Wein

Camelot 3000, Batman y los Outsiders, Crisis en Tierras infinitas, la etapa de Alan Moore al frente de la Cosa del Pantano e incluso el mismísimo Watchmen, todos ellos proyectos de los que Len Wein convenció a sus jefes que valía la pena poner en marcha (y como para decirle que no tras el éxito de los Titanes) y que no solo son recordados con cariño por todos los que los leímos en su día, sino que en muchos casos se han convertido en clásicos indiscutibles del cómic de superhéroes. Y ese mismo ojo para detectar lo que podía funcionar entre los lectores fue lo que hizo que Wein se convirtiese en quien abrió las puertas del mercado estadounidense a aquellos que se denomino la invasión británica y que de forma indirecta nos acabo dando algunos de los mejores cómics de las ultimas décadas.

Snifs, que grandes fueron los 80

Pero esas labores de editor también le dejaron tiempo para pequeñas colaboraciones en otros clásicos de la época como el encargarse de los diálogos de Legends o de guionizar los primeros números de la Wonder Woman de Pérez sobre el argumento de este ultimo. Una época de la que quiero destacar unos cómic que para mi personalmente fueron importantisimos ya que fueron aquellos con los que descubrí a uno de mis personajes favoritos, Hal Jordan. En aquella etapa en la Wein hacia el doble papel de editor y guionista y colaboro con uno de aquellos jóvenes talentos que se había traído de Gran Bretaña, Dave Gibbons. Su etapa heredaba de los equipos creativos anteriores a Hal Jordan viviendo un largo exilio en el espacio, circunstancia que aprovecharon para mostrarnos el descontento de Hal Jordan con unos cada vez mas autoritarios Guardianes y que desembocó en la dimisión de Hal como miembro de los Green Lantern Corps.

¡Yo esto nunca lo había visto!

Aunque historias así sin duda existieron antes y han habido muchísimas después, en aquella época concreta para mi aquello resultaba inconcebible. Jamas había visto a un superhéroe abandonar su doble identidad por amor ni se me pasaba por la cabeza que eso pudiese suceder. Pero lo mejor fue que Wein no se quedo en lo superficial y nos mostró a un Hal Jordan tremendamente humano, uno que pese a estar en principio convencido de haber hecho lo correcto no hacia mas que sentir dudas sobre su dimisión, dudas que se convirtieron en celos cuando descubrió que los Guardianes habían escogido como su sucesor al hombre que en el pasado había sido su reemplazo de emergencias, John Stewart.

Esto de ver al héroe celoso de su reemplazo también era algo bastante nuevo en su época

Y ahí estaba el otro punto fuerte de su etapa en GL, en recuperar a un secundario que pese a haber sido creado algo mas de una década antes su papel siempre había sido el de reemplazo puntual y temporal y ponerle en primer plano como Green Lantern oficial, un papel que no abandonaría durante las siguientes décadas. y que sin duda ayudo a cimentar la popularidad del personaje. Un caso que ademas nos recuerda de nuevo que no siempre son los creadores de un personaje los que mejor lo aprovechan. Y aunque la etapa no la terminaron ni Wein ni Gibbons, siendo estos reemplazados por otros autores y editores, las semillas de lo que crearon estaban ahí y sus efectos se dejaron sentir durante mucho tiempo, entre ellas la de convertirme en un fan a muerte de Green Lantern.

Y por fin después de década y pico John tuvo su oportunidad de ser el protagonista de verdad

Sin duda no exageran en absoluto todos los que afirman que sin la presencia de Len Wein el mundo del cómic estadounidense no seria como lo conocemos hoy en día, no solo por los personajes que ayudo a crear, sino sobre todo por como facilitó el trabajo a sus compañeros de profesión para que pudiesen dar lo mejor de si mismos siendo uno de esos editores de los que hoy quedan pocos. Y por todo ello, y porque aun le quedaban algunos proyectos entre manos que quería poner en marcha (ese regreso a la Cosa del Pantano, sigh), desde aquí y al igual que en toda la comunidad de profesionales y aficionados al cómic vamos a echarle muchísimo de menos.

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14 Comentarios »

  1. Una lástima su fallecimiento.

    Me gustó mucho su etapa en Green Lantern porque hizo un Tal Jordan más humano. También su breve etapa en 4F en aquellos locos 70 me gustó.

    Sin él como editor no hubiésemos tenido grandes cómics.

  2. No olvidemos una parte maravillosa de su carrera, el tipo sale de DC en 1973… ¡Y al año siguiente ya es EiC de Marvel! Vale que la Marvel de aquellos tiempos estaba siempre con la cabeza en las nubes, pero la rapidez con la que Thomas pone en manos de Wein/Wolfman/Conway la editorial es pasmosa. Son una nueva generación que irá junta de la mano en todo momento -cuando uno se va a DC, se lleva a los otros también- y marcan la transición entre la era Stan Lee y la era Shooter, poniendo en marcha el motor de la DC postWeisinger y resucitándola tras el fracaso de la implosión.

    • La Marvel de esos años aún estaba pasando del “Stan Lee lo escribe todo” a “cada serie tiene su propio equipo creativo y estamos produciendo el doble de series”, lo que ponía a todo el que tomará el puesto de EiC (que se encargaba de editarlo todo, con ayuda de algunos pocos asistentes y “proof-readers”) en un situación casi inmanejable, Roy Thomas decide dedicarse a escribir Conan pero no elige a cualquiera para ocupar su puesto, Gerry Conway llevaba años por allí y nadie le ofreció nada (porque probablemente ya veían lo que haría, su paso por el puesto de Editor en Jefe fue corto, polémico y un desastre). No puedo imaginar lo que habría sido una Marvel un poco más estructurada con Len Wein al frente, aunque aún así se las ingenió para poner en marcha cosas como Claremont o soltar a Gerber en los Defensores. Ya también casi se podría agradecer el que Shooter no tuviera lugar para esta gente en “su” Marvel, porque luego fueron fundamentales para hacer a DC algo más competitiva.
      (Sepan disculpar estos comentarios, la historia de los cómics es tan rica y son tan pocas las oportunidades que tengo de repasarla que me puede el ansia de escribir un poco aquí y permitirme ser corregido por gente que sabe más).

      • En realidad Shooter fue el que los acabó echando a patadas, porque se habían montado un mamoneo con eso de los “escritores-editores” que daba bastante vergüenza ajena. Y en DC hicieron algo parecido en un principio -Len Wein editaba las series de Marv Wolfman y viceversa, con lo que más o menos podían hacer lo que les venía en gana- pero como en DC lo que hacía falta realmente era soltar a los autores después del encorsetamiento de la era Weisinger/Schwartz, pues como que se les dejó hacer durante unos cuantos años y la cosa no fue mal…

        …si eres partidario de Crisis en Tierras Infinitas, claro está.

        • Uy, verdad, que pasaban por el puesto casi que solamente para quedarse con ese título (hay que ver la diferencia entre un Stan Lee autoeditandose y esta gente, Spider-Man y Nova lo dejan bastante claro). Y a Crisis en Tierras Infinitas siempre le he tenido miedo, no conozco lo suficiente de como llega cada personaje a ese punto, por lo que siempre pienso que si leyera la historia la mitad de las cosas pasarían sobre mi cabeza y no disfrutaría mucho la historia. Cosas como la muerte de Supergirl, o del mismo Barry Allen para que luego Wally tome el manto de The Flash no sé si me afectarían en lo más mínimo sin el suficiente background. Que después de todo, para mi DC es esencialmente el Timmverso y Vertigo.

          • Tampoco te creas, si para muchos lectores españoles de los 80 Crisis fue su primer contacto con el Universo DC, no creo que te hiciera daño. Lo que desde luego no te recomiendo es leer la serie de Supergirl o la del Barry Allen precrisis, cuesta muchísimo encontrar historias buenas de ambos personajes.

            • Osea que tampoco cambiaría demasiado mi visión sobre la muerte de ambos personajes aunque supiera más de ellos. Tendré que sacarme ese temor y darle su oportunidad a ver si DC es algo más que solo John Constantine y la locura del señor inglés de turno (Hitman de Ennis por ser Garth Ennis y Animal Man de Morrison por ser tan alabada, principalmente, no soy tan fan del escocés)

              • *señor británico (menos mal que este sitio es en español o me matarían por un error de esos, aunque británico tampoco es mucho mejor)

          • Yo cuando me lei Crisis en los 80 solo conocia a Superman, Batman, los Titanes y Green Lantern, la inmena mayoria de los personajes que aparecian alli eran completamente nuevos para mi, y pese a ello la disfrute como he disfrutado pocos comics en mi vida y he perdido la cuenta de las veces que la he releido. Asi que como primera toma de contacto no es del todo mala.

            • Osea que no hay nada que podría considerarse lectura necesaria pre-crisis? Y ya post-crisis viene lo bueno (Pérez en Wonder Woman, Byrne en Superman, etc.)

            • Crisis es intenso porque cumple la función de cerrar un Universo, es un epitafio a todos los personajes, y es grandioso porque no necesitas saber nada de ellos para que te lleguen al corazón.
              Estás leyendo algo que funciona como finiquito de un Universo, como la presentación de un Universo y como historia cerrada en si misma.

              Ya habeis comentado en artículos anteriores que se ha perdido por parte de los lectores la disposición a leer un Universo con una historia por descubrir.
              Ese pasado por descubrir de los personajes era enriquecedor, te obligaba a usar la imaginación y hacía que las historias fluyesen hacia el futuro y hacia el pasado simultaneamente.

              Los lectores nuevos se pierden todo eso, quieren leer una historia con un comienzo claro y cerrado y están buscando ese inicio; la mentalidad de los tomos y la necesidad de tenerlo todo al momento y el alcance de internet con sus bases de datos matan todo ese mecanismo.
              No saben lo que se pierden, como todos esos aficionados a los videojuegos que no han vivido la era de los salones recreativos y ni saben lo que es un juego arcade.

              La muerte de Wein me ha dolido, ese Linterna Verde es para mi el canónico y yo crecí con todos esos cómics. ¡Cuanta calidad, cuanta genialidad!

              • Mi temor era más por leerme la historia y solo rascar la superficie y siquiera conectar con ninguno de los personajes. Más que una queja al estilo “Uff, estos personajes tienen pasado!” yo era algo más al estilo “hey, estos personajes tienen pasado, me atrevo a verlos morir sin conocerlos?”.
                Siendo Crisis lo que es; el primer(?) mega-evento-crossover que afecta a toda la línea de DC, quizás era recomendable hacer un poco de lectura pre-crisis o algo así. Saltar directo a todo el embrollo ahora no me parece tanto, si la era de Plata tampoco merece tanto conocer (para leer Crisis, eso es)

                • El problema de leer algo precrisis para que Crisis te llegue más al corazón, es que tendrías que leer toneladas de basura. Hay magníficos cómics precrisis pero es meterte en una tarea de selección y busqueda equivalente a aprobar licenciaturas universitarias.

                  Además muchisimos de esos personajes solo salieron en algún número en el plan de “Apareció en el Action comics número tal del año 58” Como para buscarlos.

                  Mi consejo, aparte de que tengas una mente abierta para que no te reviente con tanto personaje, es que te leas antes Historia del Universo DC de Wolfman y Perez; es lo más parecido que encontrarás a una cronología y además; ¡Que coñe! Lo bueno de Crisis es que ves el Universo DC al completo de una tacada, es el nexo a partir del que luego puedes perderte en el laberinto de historias de DC.
                  El Clavo de Alan Davies es una obra que consigue un efecto parecido. Es un mundo alternativo, y es una avalancha de personajes para un novato, pero todos están perfectamente encuadrados. Los ves por primera vez como si los conocieses de toda la vida.

              • También ayuda el hecho de que tanto Marvel como DC cada vez son más hostiles contra el nuevo lector, porque los escritores ya ni se molestan en presentar personajes ni siquiera al principio de cada paperback.

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