Hace un par de semanas la cadena de televisión Spike estreno la serie de The Mist, la penúltima adaptación de la obra de Stephen King, una serie por la que sentía muchísima curiosidad tanto por ver como enfocaban el material tras la película de 2007 y sobre todo por ver el resultado de esta tras la ultima y fallida adaptación de la obra de King. Y es que ante The Mist por un lado tenia miedo de que fuese como Under the Dome, pero por otro lado… tengo que reconocerlo, deseaba que fuese como Under the Dome. Lamentablemente al final no ha sido ni una cosa ni la otra y el resultado tres episodios después es una serie insulsa y predecible que se ahoga en tópicos.

Yo lo siento por Stephen King, pero a estas alturas su nombre detrás de una serie/película es casi mas una señal para huir que otra cosa

La vida en la pequeña ciudad de Bridgton en Maine es en la superficie apacible y casi congelada en el tiempo, pero todo cambia radicalmente cuando una misteriosa niebla envuelve toda la ciudad y con ella llega el horror. En lo mas espeso de esa niebla se oculta un peligro inimaginable que obliga a los habitantes de Bridgton a encerrarse para tratar de sobrevivir y que saca a la superficie otra clase de horror que siempre había estado presente en ellos y que solo necesitaba una válvula de escape para mostrarse…

El mayor peligro de la serie debe ser que los actores tropiecen al no ver nada

Esta versión de The Mist tiene numerosos problemas y casi no se ni por donde empezar a enumerarlos. El primero quizás es que tienen un listón demasiado alto que superar, la película que hace diez años dirigió Frank Darabont y que protagonizo Thomas Jane. Una adaptación que supo transmitir de forma angustiosa todo el horror de la historia y con un final de esos que te dejan clavado al sillón. Superar algo así era complicado pero no imposible, pero los problemas no terminan ahí. Otro problema que le encuentro a esta adaptación es el formato, en una película es mas sencillo adaptar una historia corta que requiere que los personajes estén encerrados la mayor parte del tiempo, pero en una serie… ¿Van a pasarse temporada tras temporada encerrados en diversas casas y tiendas? Porque por poder puede funcionar, y se podrían ahorrar mucho en decorados, pero harían falta un equipo detrás muy bueno para conseguir que eso funcione sin resultar repetitivo y no parece que tengamos de eso en esta serie.

Las comparaciones son odiosas, lo se, pero es que también son inevitables.

El problema es que aquí no parece haber de eso. Tampoco quiero culpar a los guionistas porque en Under the Dome tenían a alguien con un talento enorme como Brian K. Vaughan y salio lo que salio, pero sea responsabilidad de quien sea, showrunner, guionistas, productores, el problema es que el guion cojea. Los personajes son planos y estereotípicos y no da la impresión de que estén tratando de jugar con esos estereotipos y subvertirlos, sino que todo es exactamente lo que parece, lo que conlleva a que todo resulte demasiado predecible. Y aunque es cierto que el trabajo de King muchas veces peca de eso, nada impedía que al realizar la adaptación se corrigiesen esos problemillas. Pero a todo esto tenemos que añadirle ademas el melodrama adolescente que han metido con calzador y cuyo desenlace también esta telegrafiado desde el primer momento o esos indicios de que no tardaremos mucho en ver a algún que otro personaje autorproclamarse “dictador” de su grupo de supervivientes, elementos que solo me han provocado algún bostezo que otro.

Hacia tiempo que no me encontraba un reparto tan soso en una serie

Pero tampoco podemos olvidarnos de lo que debería ser el eje principal de esta serie, el horror. Un elemento que de momento (en sus tres primeros episodios, casi un tercio de la temporada) se esta dejando demasiado de lado en favor del melodrama culebronero. Un horror que no solo esta quedando en segundo plano, sino que parece que en esta adaptación han optado también por transformar en un horror algo mas psicológico, haciendo que las monstruosas criaturas que se movían por la niebla en libro y película aquí queden reducidas prácticamente a insectos y alucinaciones. Y no me vale la excusa del presupuesto o del nivel de los efectos especiales porque The Mist es una historia que pide insinuar y no mostrar. Y aunque imagino que simplemente se trata de que quieren que la amenaza crezca poco a poco, esto se esta estirando tanto (recordemos que han querido convertir una historia de poco mas de cien paginas en una serie de diez episodios) que sencillamente aburre.

Si es que casi se pasan mas tiempo con esta trama que con la del horror que envuelve el pueblo

Y aquí es donde esta el mayor “pecado” de esta serie, que aburre. Como decía al comienzo yo temía y deseaba que esta serie fuese como The Under the Dome, y aunque es verdad que ambas comparten buena parte de sus defectos, Under the Dome adopto casi desde el principio un tono casi autoparodico (no si se intencionado o no) que la convirtió en algo bastante divertido de ver, mientras que los responsables de The Mist parecen haber optado por tomarse la serie realmente en serio pero sin ofrecer nada mas. Por ello yo me bajo aquí, que los días se acaban enseguida y hay demasiadas oferta de entretenimiento como para perder tiempo en cosas que no aportan nada.

Nunca te olvidaremos Linda Esquivel, un trocito de ti vive dentro de todos nosotros

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