Esta semana se publicó el último número de The Unworthy Thor, la miniserie de Jason Aaron que se suponía que iba a resolver la situación en la que se encontraba el auténtico Thor y despejar las incógnitas de lo que le había convertido en indigno. Pero al final nos hemos encontrado con una miniserie que pese a ser buena, a ratos casi parece una anécdota estirada (el mal del cómic de superhéroes moderno, el decompresive storytelling) en la que Olivier Coipel esta a medio gas y en la que pese a que se han resuelto algunas dudas que llevábamos años arrastrando, se han planteado nuevos misterios que hacen que casi den ganas de mandarlo todo a la mierda…

Y no, esta escena no aparece en ningún momento en el comic

Cinco números después y tras unas cuantas sesiones de tortura por parte del Coleccionista y un enfrentamiento con esos lacayos de Thanos de los que parece que no conseguimos librarnos (y lo que nos queda, ya que al parecer van a dar el salto al cine) por fin sabemos que es lo que Nick Furia le susurro a Thor en Original Sin provocando que el Dios del Trueno dejase de ser digno de empuñar a Mjolnir (y que no me vi venir en ninguna de mis predicciones). Una frase que al menos es consecuente con lo que ha sido la etapa de Jason Aaron y tiene su sentido, pero en ese aspecto de la miniserie ya se explayo Diógenes ayer, así que podemos dejar eso de lado.

Hombre, razón, lo que se dice razón…Que las generalizaciones son muy malas por algo

Yo en lo que me quiero centrar en es las consecuencias finales de la miniserie más allá de resolver de una vez aquel misterio que se ha arrastrado durante tiempo. Desde que finalizaron las últimas Secret Wars y tras ellas aterrizo en la vieja Asgard el martillo/hacha del Ultimate Thor, muchos nos habíamos temido que ese iba a ser el arma que empuñaría el auténtico Thor a partir de ahora para que Jane Foster pudiese conservar a Mjolnir, una solución que parecía tristemente lógica. Pero Jason Aaron nos ha sorprendido mostrándonos a un Thor que decide que no necesita ningún martillo encantado para seguir ayudando a quien lo necesite, y por lo tanto deja en lo que antaño fue Asgard el arma de su fallecida contrapartida a la espera de que alguien lo reclame.

Y lo bien que le hubiera sentado a esta miniserie estar dibujada por Esad Ribic…

Una sorpresa que continua cuando en el epilogo del comic nos encontramos con una misteriosa figura envuelta en sombras que afirma haber oído la llamada del martillo y que no entiende cómo puede haber sido escogido. Alguien que afirma haber cambiado como consecuencia de los horrores que ha contemplado en la guerra entre los reinos (suponemos que los que forman los Nueve Mundos) Y que pese a que sabe que existen otros Thors mucho más dignos, la situación actual reclama otro tipo de Thor, y que ahora es el momento de… ¿War Thor?

Tras War Machine y War Thor supongo que lo proximo sera War America…

Si, creíamos que esta miniserie devolvería a Thor al lugar que le correspondía pero no solo no ha sido así, sino que han decidido complicarlo de nuevo un poco más. Ahora ya no tenemos dos Thors, sino tres. Aunque parece que pese a lo que decían algunos rumores, ni este ni el Thor de verdad contaran con serie propia sino que aparecerán todos en Mighty Thor. Otro Thor con el que todo parece indicar (y espero equivocarme) que van a querer marearnos de nuevo con el misterio de su identidad como ya sucedió en su día con Jane Foster.

Como la primera vez funciono pues a repetir la jugada

Un misterio del que de momento sabemos poco. Para rotular los diálogos de este personaje han utilizado el mismo estilo que el utilizado con los dioses, y además es alguien que ha podido viajar hasta la vieja Asgard, por lo que de entrada podemos asumir que no se trata de ningún mortal. Aparte de eso, ya hemos podido echarle un primer vistazo a este nuevo personaje en la portada del The Mighty Thor #20, donde empezara la saga del “All-New Ultimate Thor”. En ella podemos ver que se trata de un hombre, que tiene el pelo blanco y barba y que su ojo derecho  esta ensombrecido. Con esas pistas parece demasiado evidente que se trata de Odín o de alguna versión del Rey Thor del futuro que conserva ambos brazos, pero es tan evidente que o hay gato encerrado o es que no va a haber misterio alguno y en ese mismo número nos dirán quien es “War Thor”

Al menos homenajean a los grandes

Pero como decía más arriba, me dan ganas casi de mandarlo todo a la mierda porque estoy cansado. La trama de Jane Foster ya empieza a oler a que se está estirando de forma forzada porque tuvo más éxito del esperado, y el auténtico Thor sigue siendo un secundario ocasional que ahora tendrá que compartir protagonismo con un tercero en discordia, y eso ya empieza a aburrir. En parte porque mientras en otros casos de “reemplazos” estos han sido más bien un compartir el nombre como los dos Spiderman  o los dos Capitanes América haciendo que cada uno escoja al personaje que más le guste o a los dos, con Thor parece que me toca seguir resignándome una temporada más a verle aparecer de vez en cuando haciendo “cameos” en su propio comic.

Si yo lo unico que quiero es poder leer nuevos cómics así…

Y si, ya sé que esto es solo temporal, que tarde o temprano todo volverá a la normalidad como ya prometen algunos avances y rumores sobre Marvel, pero es que en situaciones como estas, en la que situaciones como estas se repiten con casi todos los personajes importantes (y no todos con un buen resultado) pues aburre y cansa. Que si me vas a contar algo como el Iron man/Rhodey de Denny O’Neill no me voy a quejar, pero pocas historias a ese nivel estamos viendo.

Y si vas a hacer una historia de este estilo hazla con gracia y con talento

Así que supongo que solo queda armarnos de paciencia un poco más y rezarle a aquel dios al que le rezaban todos los dioses para que al menos en esta nueva etapa nos toque el Jason Aaron inspirado de antaño al que poco a poco estamos empezando a ver de nuevo, que ya iba siendo hora. Aunque igual se vuelve loco del todo y resulta que War Thor es Eric Masterson que se ha escapado del Valhalla hablando con tipografía Asgardiana, que yo ya me lo creo todo.

Anuncios