Cuando digo que la nostalgia es fascismo, me refiero a este tipo de situaciones. En 1991 Street Fighter II se estrenó en las máquinas recreativas de medio mundo y se conviertió en «él» videojuego, la máquina que estaba en todos los bares y siempre estaba llena. A muchos les pilló el juego de chavales y claro, les pareció que aquel juego era dios y todo lo que pasaba en él era normal. Aunque, por supuesto, había excepciones. Como que España tenía la bandera del pollo, y la imagen que se daba del país era uno de flamenco y toros. Ya sabes, estos japoneses que cosas tienen… O no.

Porque ya lo decía la compositora Yoko Shimomura, la idea no era hacer que el juego fuera un retrato fiel de los países, la idea era hacerlo de la imagen mental que tienen los extranjeros sobre cada país. Street Fighter II se convirtió así en un hatajo de tópicos, de personajes estereotipados y totalmente desquiciados. El juego se reía de si mismo en todo momento, y éso acababa siendo bueno, porque si el jugador no había pillado de que iba esto, cuando veía el final del juego se daba cuenta de que la bestia de los pantanos brasileños devoradora de cráneos no era otra cosa que un pobre niño llamado Jimmy que estaba buscando a su madre. Por eso, cuando treinta años más tarde unos fans del juego hacen una película basada en él, Blanka se llama Jimmy y sí, busca a su madre. Y así es como he oído cosas como que «Blanka está fatal, es Jason Momoa haciendo de Jason Momoa» y demás simplezas. Honestamente, si algo ha hecho esta película es ser transparente en sus intenciones, probablemente hasta demasiado, porque sus trailers estaban todo el rato diciéndonos que esto era una comedia, que la gente se pegaba sí, pero esto era una historia de acción y aventuras, una sátira de las historias de artes marciales igual que el juego original. Que haya gente que se lo haya tomado completamente en serio es cosa suya, pero el pelo de escoba de Guile algo debería haber avisado. Digo yo.

Pero es curioso como muchos de los mismos que demandan fidelidad al juego original, a sus «magias», su vestuario y música, luego se escandalizan porque algunos personajes son unos payasos. Sorpresa, siempre lo fueron. Que tu pudieras acabarte el juego no quiere decir que no sean unos bufonazos, por no hablar de que, y volviendo al propio Blanka, ¿de verdad quieres una historia de una bestia de la selva que va devorando a otros luchadores? ¿En serio? Que ojo, la película tiene sus chorretones de sangre cuando a alguien le parten la boca, no se cortan en ello, cosa que en el juego original era bastante escaso porque la violencia era más «cartoon» que explícita. Lo peor de todo es que todas estas críticas son completamente parciales y estériles, otras directamente son sobre el sentido del humor -algunos son como el monje loco de El Nombre de la Rosa, que se lo hagan mirar- y pocos han hablado de lo realmente importante y negativo de esta película, y es que te cuentan casi todo en el trailer.

Debe ser que Paramount estaba muy asustada y por eso han soltado las mayores perlas de la película en el trailer, obviando dos detalles que oye, si ellos no lo han contado en el trailer, yo menos. Con lo que cuando llegas al climax de la película estás pensando en «ah, esto era lo del trailer» y demás, cosa que no ayuda nada. Y lo que es peor, la edición de la película no ayuda en absoluto, porque me da la impresión de que tramas enteras se han quedado en la sala de montaje, dando lugar a una cinta de casi dos horas en la que sí, pasan muchas cosas, pero algunas de ellas no acabas de saber muy bien por qué han pasado. Eso sí, en el centro de la película está la historia de Ryu y Ken, su amistad y sus broncas, siendo todo lo demás lateral y accesorio, con lo que en ningún momento descuidan esa trama y es precisamente éso lo que hace que funcione la película. Constantemente he visto comedias de artes marciales mucho peores ser vistas como lo mejor de lo mejor, pero parece que las gafas de cristal de rosa o yo que sé hacen que la gente sea bastante más crítica con esta película. Cosa que me parece completamente injusta, porque muchas cosas de las que hace yo las daba por completamente imposibles. Y yo siempre celebraré a los cineastas que tienen el valor de hacer una adaptación fiel de un medio a otro que no se la coge con papel de fumar por la «verosimilitud». Que joer, nos lo pasamos bien con la de Steven DeSouza, pero ni siquiera hicieron un solo hadoken…

Street Fighter tiene a un Bison que es un depravado sexual, que se excita produciendo dolor. Sí, no es nada que hayamos visto en el videojuego, pero no está mal tirado teniendo en cuenta que es un señor que está constantemente clonando chavalas de buen ver y llamándolas «muñecas». Recordad, la versión que hizo Raúl Juliá en su día era perfecta, solo le faltó estallar en llamas azules al hacer su psychocrusher, así que digo yo que podemos darle cierto margen al Bison de David Dasmalchian, sobre todo cuando sí, es un tipo delgaducho, pero hay que tener en cuenta que el Bison «ciclado» no aparecería hasta Street Fighter Alpha… Y joder, la mayor parte de la gente conoce a Bison por Street Fighter II. Que por cierto y ya que estamos, esta película puede parecer estar basada en esa entrega de la serie de videojuegos, pero en realidad lo que se perfila para su secuela, maravillosamente titulada Street Fighter II, es una adaptación más fiel todavía de la recreativa original.
Y oye, en estos tiempos de Linternas Verdes sin batería y demás cutradas, que venga una película con menos presupuesto y haga algo mucho más fiel… Pues me pone muy contento. Y que viva Street Fighter II.

Esa es una buena peli para ir con mi hermano y desenterrar nuestras nostalgias noventeras…
Voy a atreverme a decir incluso que a veces mi hermano y yo recordamos la peli de Van Damme de los 90 y nos reímos de los chistes… Porque su aspecto de comedia sí me pareció bueno en su momento. Realmente no creo que haya que tomarse en serio a Street Fighter. Hay que celebrar su exageración.
Fui sin expectativas y salí gratamente sorprendido. Es una peli muy divertida y que rezuma cariño hacia la franquicia. Muy en la onda actual de reboot/homenaje/parodia que se lleva hoy día. Pero a diferencia de otras (te miro a ti, Masters del Universo) no se avergüenza del material de origen, se regodea en sus aspectos más excesivos.
Hacia la mitad se embarulla un poco, con demasiados personajes dando vueltas que parecen no llevar a nada. Debe ser lo que dices, que se quedó material en la sala de montaje.