Vale, la cosa empezó sobre todo con millonarios. Ciudadanos acomodados que, en sus ratos libres, combatían el crimen, ya fuera porque se lo financiaban ellos como Batman o porque se habían encontrado un amuleto místico y además eran millonarios que debían de odiar a la gente que intentaba serlo como ellos. Y luego, por supuesto, están los que querían darle un puñetazo a Hitler, invadir el mundo de la superficie y, el más raro de todos, uno que quería proteger a los oprimidos. Este último, por supuesto, era el mejor y por eso acabó siendo el patrón de todos los demás. Pero lo curioso de todo esto que es casi todos ellos tenían que trabajar o ser millonarios de nacimiento, justificar de alguna forma sus ingresos. Y ahí viene lo gordo…

Porque la identidad secreta era algo que humanizaba a los personajes. Les permitía tener una dimensión extra sobre el habitual rompepiños que anunciaban las portadas de los cómics, y en última instancia eran la forma en la que el personaje te podía caer mejor que siendo un simple tipo con poderes que trataba de hacer el bien o algo parecido. De hecho, los personajes que acabaron triunfando más eran precisamente los más humanos, aquellos en los que el drama diario se entremezclaba con las grandes hazañas. Buena parte del éxito de Marvel vino precisamente de ahí, del hincapié que le puso Stan Lee a esa idea y que otros como Steve Ditko llevaron a una excelencia jamás vista en otros personajes del género. Allí donde la identidad secreta del Capitán América era una excusa para hacer humor de barracones o la de Superman solo servía para justificar los líos en los que se metía Lois Lane, con el trepamuros los conflictos de Peter Parker acababan siendo más importantes que los de Spiderman, que al fin y al cabo acababa siempre dándose de tortas con villanos un tanto de andar por casa. Y de repente todo el mundo quería tener su propio Peter Parker, y personajes que no hacían hincapié tanto en su identidad secreta, de repente tenían complicadas relaciones interpersonales. Porque Thor o Iron Man tenían sus identidades secretas desde el principio, pero el número de personajes secundarios con el que contaban sus series eran entre uno y tres, no más. Llegábamos a ver personajes como Hal Jordan que tenían un sidekick y una novia eterna que a la vez era su jefa, y ahí nos quedamos, mientras que el Capitán América salido del hielo se acababa teniendo que echar una novia agente de SHIELD y un mejor amigo que era otro superhéroe. Pero a lo largo de los 70 y 80 el paradigma superhéroico se puso a los pies de Steve Ditko.

El Capitán América era relanzado por Roger Stern y John Byrne y se encontraba en un nuevo piso, su trabajo como dibujante ganaba más peso y sus vecinos empezaban a ser su mundo. El sistema solar de Peter Parker se convertía en galaxia cuando la Tía May convertía su vieja casa de Forest Hills en una casa de huespedes -no sé de dónde sacaba espacio para tanta gente- y otros personajes como Flash (Wally) hacían de sus problemas económicos el centro de sus historias. Y aunque personajes como Wonder Woman o Thor nunca consiguieron hacer funcionar su galería de secundarios por su condición divina, todo parecía indicar que el futuro de los superhéroes estaba en la riqueza de sus identidades secretas hasta que los mutantes empezaron a triunfar. Ya habíamos visto en la Legión de Superhéroes como los personajes parecían vivir del aire y no visitar nunca a su familia y amigos, pero en el caso de la Patrulla X la cosa se radicalizó, a pesar de que Claremont hizo unos intentos iniciales bastante claros por darle una vida personal a Jean Grey, en contraste con Scott Summers. Pero claro, mientras tanto tenías a la Nueva Patrulla X viviendo de los ahorros de Charles Xavier, porque ni uno solo iba a trabajar; Lobezno tenía dinero de sobra para toda la cerveza del mundo, pero nunca lo veíamos mover una paja. Coloso parecía cualquier cosa menos clase obrera -aunque este trabajar si trabajaba, porque era el mulo de carga de la escuela- mientras que Tormenta tenía un desván para ella sola y sus plantas y Rondador supongo que tenía vuelos gratis porque su novia/hermana era azafata. Pero claro, ¿cómo vas a darle vida personal a un grupo de superhéroes?

Claremont tenía claro que lo que tenía que estar en el centro eran los propios miembros de la Patrulla X, pero no pasó por alto la necesidad de enraizarlos en la «gente normal», esos que sí que tenían que soportar la peor parte de la sociedad capitalista (los fans de Star Trek saben a lo que me refiero). Pero aunque Kitty tuviera que seguir estudiando, en muchos casos ni siquiera tenía compañeros de clase, llegando al punto de que cuando Xavier la quiso recolocar en los Nuevos Mutantes, ella se rebeló por completo. Poco a poco teníamos personajes cuya «realidad» estaba completamente difuminada, y no ayudaba en lo más mínimo que series como los Nuevos Titanes vivieran en una torre llena de lujos tecnológicos sin que se justificara mucho quién pagaba las facturas. Irónicamente, en una época en la que el objetivo principal de los propietarios de Marvel y DC era el de explotar sus personajes en la gran pantalla o en la televisión, los personajes cada vez se separaban más de la realidad. Eran menos «verosímiles», sus historias dependían más de escenas de alto presupuesto y no permitían largas escenas de caracterización costumbrista, que no deja de ser mucho más barata. Visto a toro pasado, que personajes como el Capitán América abandonaran su identidad secreta era solo cuestión de tiempo, ¿Iron Man? Ya lo había hecho alguna vez, pero volvió a hacerla pública. Hasta Superman, en tiempos de Bendis, llegó a revelarla porque ese hombre nunca ha sido capaz de entender las identidades secretas, pero sus sucesores no tardaron nada en recuperarla.

Y aunque sea poco verosimil que un tipo lleve una vida normal y una secreta en la que combate invasiones interplanetarias, lo cierto es que era uno de los puntos de conexión entre lectores y futuros espectadores era precisamente el hecho de que en ciertos momentos nuestros héroes se quitaban la capucha y tenían que enfrentarse a la realidad. Tenían un trabajo, familia, personajes secundarios a los que les pasaban cosas al margen de que Darkseid encontrara la ecuación de la antivida. Y creo que hemos perdido mucho con la pérdida de tantas identidades secretas, pero también con la permisividad con la que permitimos que algunos personajes vivan del aire. No señores guionistas, justifiquen los gastos de sus personajes, seguramente con eso hasta se les ocurrirán ideas nuevas para sus historias. Que no vendría mal.

Al leer el titular he recordado una subtrama de los Defensores en los 70, en la que Hacienda iba a por el millonario Nighthawk porque había descubierto su «doble contabilidad» (es decir, que destinaba su fortuna a financiar superheroismos), y le metía un puro importante.
Yo creo que es importante que los superhéroes reflejen el mundo real y hasta cotidiano. Depende de la colección claro (para Estela Plateada resulta más bien ajeno)
Ese es un problema de los X-Men; en cuando entran en el meollo se transportan a un mundo privado de mutantes en el que pierden contacto con el mundo normal. ya sea la Escuela, la isla Utopia, Krakoa o el planeta Marte. Se acabó «el mundo tras la ventana».
no me ha quedado claro nunca de donde viene la fortuna del profesor. Siendo que su padre estuvo en el proyecto Manhattan o algo así, no me sorprendería que de la energía atómica.
Algunos opinan que el que el Capitán América tenga vida normal es algo ridículo, pues dado sus responsabilidades como líder de los Vengadores, se podría dedicar a ello en exclusiva y cobrar de SHIELD: Yo opino que no se puede ser héroe del pueblo sin contacto con el pueblo.
La fortuna del Profesor Xavier es facil de saber de donde viene. Hay dos opciones:
La buena. Un fondo de inversion dejado por el padre, en usa son muy comunes entre los millonarios ejemplo Paris Hilton. Y en la patrulla x el propio Angel. En la serie Bones el entomologo tambien disponia de uno y trabajaba por hobby.
La mala. El propio Xavier reconoce en un numero de la serie que usaba la telepatia para aprobar los examenes y ganar competiciones deportivas. Solo tendria que darse un paseo por la bolsa y saber cuando invertir.
No solo es que los despegue de la realidad, los hace menos humanos. Y ésa era la principal baza de la Marvel de los 60 frente a la DC de aquellos tiempos… Que tenía identidades secretas. Y secundarios.
A pesar de lo cómoda que fuera la vida en la Mansión-X, les veías salir a la calle para ir de bares, al cine, a un centro comercial, ir a las clases de danza de Stevie Hunter… Krakoa, en cambio, me daba un tufo tremendo a retiro paradisíaco para onepercenters.
Y a secta de esas que al final se inmola.
Que quieras que no, en cierto modo éso es lo que pasó al final de la krakoada.
Que por cierto, hablando de Stevie Hunter el otro día volví a ver esto:
Lo más bonito es que en el hilo de comentarios hay un mensaje de felicitación de Bob McLeod, quien a su vez le enseñó el vídeo a Louise Simonson y ésta se lo enseñó a Chris Claremont.
https://superheropopblog.tumblr.com/post/139736338801/aaah-at-longbeachcomicexpo-new-mutants-and-lila
Yo lo vuelvo a ver cada x tiempo.
A mi me encantaba de la etapa de la edad de plata como Hal se buscaba la vida, primero era un piloto con amigos, luego se fue y empezo a recorrer el pais con empleo y conociendo gente y amores.O’neil y luego Wolfman lo recolocaron y deconstruyeron como personaje pero fue lo mas parecido a un Peter.
A mi me da pena como se ha ido difuminando los personajes secundarios, desde que se fue Slott siento que Peter es muy solitario (a veces alguna chica o Robbie desayunando con el)y casi sin gente a su alrededor, Bruce desde los 2000 solo tiene 2 amigos mal contados, Hal tiene mas interacciones con aliens que humanos. Incluso superman hasta que no vino Williamson estaba un poco cojo de su cast de secundarios
Y estoy seguro que un buen escritor sacaria oro de estas cosas pero no conviene.
Recuerdo una historia de Mark Waidl en la que comentaban que Hal era incapaz de conservar un trabajo, un piso o una novia…Y le comparaban con Barry Allen, que era el más aburrido de los animales domésticos casados.
Ya antes había una historia donde Hal se encontraba que Barry ya estaba casado y el estaba casi en la indigencia porque se fue del trabajo de Carol.
Yo le doy que Irís fuera una Lois que desde el inicio prefería al hombre que al super héroe, pero es que convivía con Mera que hace mejor el papel xD.
Hay etapas de personajes en solitario que son muy alabadas pero en realidad lo único que hacen es destruir secundarios que son el trabajo de autores anteriores. Claro que impacta que mates a zutanito menganez, pero la razón por la que nos importa zutanito menganez es porque lleva 15 años en la serie siendo uno de los personajes más queridos.
Kevin Smith mismamente y esa duele mucho porque todo lo anterior intentaron por todos los medios intentar avanzar la serie de la sombra de Miller.
Y bueno, también hay esas etapas que no son alabadas y pasa, como lo de matar a Rumiko y Happy (que si que la primera duró dos días) casi seguido es creo que el inicio del fin de Iron Man (que ahora con Williamson está remontando).
«Es curioso que digan que el dinero no da la felicidad, pero anda que no te ahorra disgustos…»
Frase mia.
El dinero no da la felicidad, pero te puedo adegurar una cosa, el no tenerlo tampoco la da, y entre tenerlo y no tenerlo, prefiero tenerlo.
Puede que el dinero no de la felicidad, pero da tranquilidad y eso ya es mucho.
No es lo mismo ser el protagonista de intocable que ser el protagonista de mar adentro.
La identidad secreta era un topico en los comics de superheroes pero entiendo que hoy en dia es imposible que un superheroe la tenga hay camaras por todas partes. Todos tenemos una.
Saber que Clark Kent es Superman seria muy facil (que conste que siempre lo fue, o los del Daily Planet eran tontos o se hacian el tonto)
Que Peter Parker es Spider-Man para los trabajadores del Daily Bugle tambien tendria que ser obvio, un poco de trabajo periodistico y lo averiguarian.
También es imposible que un señor pueda volar sin ni siquiera un jetpack, pero aquí estamos cada mes leyendo las historias de un tipo que se cuelga de las paredes sin dislocarse el hombro cada dos por tres. La identidad secreta era una convención a cambio de la cual tenías un drama cotidiano mezclado con la aventura de pelearse contra supervillanos, perder eso porque «ya no es verosimil»… Joder, es que no era verosimil ni en la época de los «mystery men»! Solo tienes que ver Spiderman Noir!
El que busque verosimilitud en una historia de superhéroes se ha equivocado de género.
A una historia de fantasía se le pide coherencia interna, no naturalismo.
Eso es. Lo malo es cuando se olvidan de eso, que hay mucho desnortado últimamente!
No voy a entrar en el debate de lo que es o no es coherencia interna.
Para mi si Lois Lane esta delante de Superman y despues delante de Clark Kent tiene que sospechar que hay un parecido.
Eso para mi es coherencia despues que una persona dispare rayos por los ojos u otra cosa es un punto de partida para un genero.