En este comienzo de año repleto de estrenos de anime también nos llegó la semana pasada “Yoroi Shin Den Samurai Troopers”, la nueva versión de lo que en los años noventa conocimos en España como Los Cinco Samuráis, y en Estados Unidos como Ronin Warriors. Una de esas series que parecía querer aprovechar la popularidad de Los Caballeros del Zodiaco/Saint Seiya, y que pese a que no llegó a alcanzar la popularidad de esta, yo al menos la recordaba con algo de cariño. Pero en esta versión modernizada son muchas las cosas que han cambiado y con ello han hecho de esta historia algo bastante más interesante que en su versión original. Y como esta es una serie con unos cuantos giros argumentales inesperados, voy a colocar el aviso de SPOILER, ya que vale la pena descubrir lo que sucede con el visionado de la serie.

Hace treinta y cinco años las fuerzas del Infierno, a las órdenes del Dios Emperador Arago, atacaron Japón y solo la heroica intervención de los Samurai Troopers pudo impedir que este conquistase el mundo. Una victoria que no impidió que Japón se preparase concienzudamente para evitar que un ataque así se repitiese, creando unas fuerzas especiales de defensa, estableciendo medidas antidemoniacas por todo el país, y entrenando a una nueva generación de Samuráis. Pero cuando una vez más las puertas del Infierno se abren, todas las defensas que se habían preparado para tal ocasión resultan ineficaces y los nuevos Samuráis demuestran no estar a la altura de sus predecesores. ¿Podrá el mundo sobrevivir a un nuevo ataque del Infierno?

Cuando se anunció esta serie yo asumí, y me imagino que no fui el único, que se trataba de otro remake nostálgico de los que hemos tenido unos cuantos en los últimos años, Lamu, Ranma ½, Yaiba, Trigun, etc. Algo que a mí personalmente no me parece algo malo porque la calidad de todos los que he visto ha sido muy buena. Así que aunque no sentía por estos Samuráis el mismo cariño y nostalgia que por otras series, decidí darle una oportunidad para ver cómo la habían actualizado. Para mi sorpresa me encontré con que no se trataba de un remake, sino de una continuación en toda regla, contándonos en el prólogo de su primer episodio los eventos del final de la serie original y saltando en el tiempo para llevarnos al presente con una nueva generación de Samuráis.

Y como esas tres décadas y pico transcurridas desde el último ataque demoníaco han sido bastante pacíficas, las tareas de estos nuevos Samuráis se han limitado a entrenar y a convertirse en la imagen pública de las fuerzas de defensa, dando entrevistas, prestando su imagen a campañas publicitarias y siendo poco más que estrellas mediáticas. Pero la sorpresa salta cuando el Infierno ataca de nuevo y no solo todas las medidas tomadas por el gobierno han fracasado, sino que nos encontramos con que estos Samuráis no cuentan con más armas que espadas y ametralladoras, y que no son capaces de invocar sus armaduras místicas.

La realidad es que estos Samuráis fueron contratados a partir de un proceso de casting, que jamás han tenido el poder místico de sus predecesores, que sus superiores en las fuerzas de defensa siempre les han dicho que es que aún no estaban preparados para ello, y que cada imagen de ellos vistiéndolas ha sido modificada digitalmente. Unas revelaciones que apuntan a que los auténticos samuráis y sus armaduras solo aparecen cuando se les necesita de verdad y que el gobierno de Japón lo ha estado ocultando para tranquilizar a la población, o que quizás les han utilizado como señuelo por si se repetía la invasión.

Y por si todo esto fuese poco, se desvela que detrás de esa fachada amigable y heroica de los nuevos Samuráis lo que se esconde es una panda de niñatos narcisistas y egoístas (no todos) que solo se unieron por la fama y que al encontrarse con que tienen que enfrentarse a auténticos guerreros infernales sin la ayuda mística de sus predecesores, deciden largarse por patas no sin antes robar todo lo que puedan por el camino, por si no había quedado claro que estos no eran los auténticos protagonistas de la serie. Un giro argumental que no me esperaba y que ha estado muy bien llevado, dejándome ahora con ganas de descubrir quiénes son los auténticos nuevos Samurai Troopers y si estos tendrán alguna conexión con los de la serie original, quienes hasta el momento solo han aparecido en un brevisimo flashback.

Pero sorpresas aparte, nos encontramos también con una serie que al menos en su primer episodio ha resultado ser muchísimo más violenta de lo que esperaba que fuese. Porque pese a que en muchos momentos se juega a mostrar la violencia a través de siluetas o fuera de plano, cada acto de violencia de las fuerzas demoníacas nos deja clarísimo que están descuartizando gente inocente, algunos de los cuales se paran a grabarles con el móvil porque la realidad está llena de idiotas así, allá por donde pasan, algo que a veces es mucho más directo cuando nos encontramos con casi tantos chorros de sangre en pantalla como en una película de terror de Sam Raimi. Algo que busca que nos quede claro desde el primer momento que estos villanos van muy en serio y que su amenaza es muy real, que no son los villanos de los Power Rangers precisamente.

Y aunque tengo algo de miedo de que a partir de aquí la serie se vuelva más formulaica, con unos auténticos Samurai Troopers muy heroicos enfrentándose a enemigos cada vez más poderosos hasta llegar al villano final y salvar el día, yo espero que la serie nos siga sorprendiendo a cada episodio con más giros argumentales sorprendentes y que nunca sepamos exactamente qué esperar, que eso ha sido lo mejor de este primer episodio.

Tengo que reconocer que ni me suenan los samurais estos, yo soy de los Gatos Samurai!
Que inculto eres!
Yo eera más de Shurato Rey de Shura. Que yo creo fue el mejor derivado de Caballeros del Zodiaco. Igual la veo ahora y no se sostiene, pero de niño me parecía buena y trágica.
Los cinco Samuráis poco los vi. Y me parecían inferiores; pero este derivado tiene un inicio rupturista interesante.
X-Force/X-Statix por los protagonistas egocéntricos desesperados de fama.
Héroes fuera de orbita o tres amigos o su remake escondido que es Bichos. Por esos pseudoheroes obligados a enfrentarse a una amenaza real que nunca se creyeron.
A mi también me gustaba mas Shurato, tenia mejores diseños y se centraba mas en los aspectos fantásticos de la historia, pero igualmente tengo miedo de verla de nuevo no sea que se trate de una de esas que han envejecido mal.
Y los 5 Samuráis yo en su día los veía un poco por inercia, no había muchos canales y la oferta de anime era la que era, pero para pasar el rato no estaba mal. Por eso me ha sorprendido para bien esta secuela tardía, no es una simple copia, sino que resulta bastante original por ahora.