Analizamos el estreno de la nueva temporada de Doctor Who

La semana pasada regresó por fin Doctor Who. Que sí, que técnicamente ya habíamos tenido los tres especiales de David Tennant y el especial de navidad de Ncuti Gatwa, pero la serie en sí con sus episodios semanales, doble para su estreno, ha regresado. Un estreno que me ha servido para hacerme una idea más clara de hacia dónde puede que se dirija Russell T. Davies en esta segunda etapa suya al frente de la serie, y aunque es una dirección que a mí personalmente no me disgusta no creo que sea una opinión unánimemente compartida. Por ello vamos a repasar qué hemos podido encontrar en estos dos primeros episodios tras el aviso de rigor sobre los SPOILERS, aunque procuraré que sean moderados.

Todo el tiempo y el espacio de nuevo en nuestras pantallas

Space Babies y The Devil’s Chord han sido los episodios con los que la serie ha regresado por fin a contar con una emisión regular, ambos escritos por el propio Russell T. Davies. Dos episodios que destacan, entre otras cosas, por representar a la perfección el estilo de Davies como escritor, alguien cuyas características incluyen el uso de un sentido del humor ocasionalmente tontorrón e infantil y de un tono «camp» mayor que el de muchos de sus contemporáneos. Unas características que, aunque no son para nada ajenas a Doctor Who, sí son algo que he descubierto en los últimos años que no encaja del todo bien con buena parte del público actual.

De momento me tiene bastante contento

Quizás sea porque mis gustos son un tanto eclécticos o porque me he visto, y disfrutado, un buen puñado de temporadas de la serie clásica, que recordemos fue concebida como una serie familiar orientada más al público infantil, y que en comparación hacen parecer al trabajo de Davies casi como un dramón, pero yo me lo he pasado muy bien con este estreno. Sí, ha habido chistes y premisas muy chorras, momentos extravagantes y excesivamente teatrales, el poder de los gases o la música salvando el día… Pero Davies es tan bueno en lo suyo que si uno es capaz de entrar en su juego se lo puede pasar muy bien.

Recordemos lo que ha sido esta serie

En este doble estreno hemos pasado de encontrarnos con una estación espacial tripulada por bebés parlantes y un monstruo con un origen de lo más desagradable a descubrir que el Toymaker ha dejado tras de sí un legado que le dará más de un quebradero de cabeza al Doctor, algo que enlaza directamente con el misterio de esta temporada que gira también en torno a Ruby Sunday, su companion, y cierta misteriosa mujer que parece estar siguiéndoles allá donde vayan… Dos episodios que no han sido precisamente tan oscuros ni dramáticos como querría un sector del público y que han contado incluso con más números musicales, como ya sucedía en el especial de Navidad, pero que como repito, a mí personalmente me lo han hecho pasar muy bien.

Esto es puro Doctor Who

Un estreno del que me gustaría destacar el trabajo de Jinkx Monsoon, una famosa Drag Queen, cantante y actriz, que aquí se ha metido en la piel de Maestro (tal cual en el original) manifestación viviente de la música y parte de la descendencia del Toymaker. Un personaje dotado de una exageración e histrionismo dignos de villano/a de película de Disney (algo apropiado teniendo en cuenta la actual colaboración de la compañía con la BBC) pero que en manos de Monsoon ha sido algo aterrador. Un aspecto que también es muy característico del trabajo de Davies, presentarnos algo que en la superficie debería ser risible pero que en sus manos puede acabar siendo tan siniestro o más que la más seria de las amenazas.

Que mal rollo que ha dado

Ncuti Gatwa, por su parte, no me ha sorprendido pero eso no es nada malo, ya que ha seguido en la buena línea de lo que ya había mostrado en sus apariciones previas, aunque a veces parezca que simplemente está haciendo de sí mismo. Su Doctor es uno que ya no se siente lastrado por los traumas de su pasado, que es posible incluso que esa faceta hiperactiva y vitalista no sea como en anteriores encarnaciones una fachada para ocultar su dolor, sino la pura realidad. Algo que encajaría con otros aspectos de su nueva personalidad que hemos podido descubrir en estos dos primeros episodios, como que estamos ante un Doctor mucho más abierto y honesto con su companion, que habla a las claras de sus sentimientos o de su pasado sin que tenga que llegar a ninguna circunstancia extrema que lo requiera, un cambio refrescante y bastante más saludable.

Todo el rato parece que se ha bebido un par de litros de café

Millie Gibson como Ruby Sunday es su perfecto complemento. Es cierto que añoro los companions que son gente normal y corriente que se dejan arrastrar por el Doctor, y que Ruby va en la dirección opuesta, que es alguien con un origen desconocido, que es especial y que parece clave para el misterio de la temporada, algo que ha provocado que surjan innumerables teorías sobre quién o qué es, a cada cual más loca. Pero mientras esperamos a ver cómo resolverá Davies todo esto y si valdrá la pena la resolución, de momento lo que tengo claro es que la excelente química entre Gibson y Gatwa está dando muy buen resultado y es todo un placer verles trabajar juntos.

Si que es mas de lo que parece

Y no quiero terminar estas primeras impresiones sin mencionar lo enormemente agradecido que estoy por el regreso de Murray Gold como compositor de la serie. Porque aunque no quiero cebarme con Segun Akinola, responsable de la banda sonora de la serie durante la etapa de Chris Chibnall, Gold había dejado el listón altísimo y su ausencia se notaba demasiado. Con su regreso la música ha recuperado el papel protagonista que había perdido en las temporadas anteriores, vuelve a ser algo memorable, emocionante, emotivo o siniestro, que ayuda a realzar lo que nos cuenta la serie en cada momento, por lo que espero que este regreso sea por una larguísima temporada.

Y Gold ha regresado incluso con cameo

Sobra decir que de momento estoy encantado con el nuevo rumbo de la serie, y para quienes no lo tengan aún todo claro recordarles que Davies es un escritor muy versátil y que no todo lo que escribe es algo tontorrón (no hay más que ver It’s a Sin para comprobar de qué forma nos puede destrozar con el drama), aunque para los más escépticos recordarles también que el episodio de esta semana lo va a escribir Steven Moffat, de quien nadie se creía que no volvería a la serie y que ha prometido que su episodio será uno de los más oscuros de la misma. Así que yo voy a seguir disfrutando de esta nueva etapa, a confiar en que siga por esta línea y a animar una vez más a quienes estén dudando de si subirse o regresar a la serie, que solo hace falta dejarse llevar para pasárselo bien.

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Jesús Manuel Martínez Otero
Jesús Manuel Martínez Otero
1 mes han pasado desde que se escribió esto

El Doctor haciendo las cosas del Doctor. Y que siga, oigan.😏

Álvaro
Álvaro
1 mes han pasado desde que se escribió esto

El día que M’Rabo diga que algo no le ha gustado habrá que echarse a temblar de lo malo que debe ser.

Diógenes Pantarújez
Admin
1 mes han pasado desde que se escribió esto
Responde a  Álvaro

Hombre, también es que se esfuerza en hablar solo de lo que le gusta!

Meisen
Meisen
1 mes han pasado desde que se escribió esto

Lo del nombre de «Maestro» no es tan raro en ese contexto teniendo en cuenta que es un término que suele emplearse en inglés para un director de orquesta (aunque también para definir a un experto en una materia); un término adoptado del italiano. Supongo que también ayuda la similitud sonora y de significado con el nombre de cierta vieja némesis del Doc…

Aún no he visto los episodios, pero por lo que se dice aquí y he visto en Bleeding Cool, parece que los especiales de «transición» y el de presentación de Ruby ya daban una buena idea del tono que iba a tener la temporada (variado y desatado). Lo cual es bueno para empezar.