Fallout – De los videojuegos a la televisión por todo lo grande

Los aficionados a la ciencia ficción seguimos de enhorabuena ya que la televisión (o las plataformas de streaming más bien) siguen ofreciéndonos una amplia oferta de opciones para todos los gustos. Desde esa que nos aterra por lo cercana que nos resulta como Severance (de la que debo un artículo desde hace mucho) a fantasías bélicas futuristas como Halo o adaptaciones de clásicos como Fundación que no son muy respetuosas pero valen mucho la pena ver. Y a estas series y muchas más se une ahora Fallout, la adaptación de la famosa saga de videojuegos a la que me acerqué sin saber demasiado de ella pero que me ha dejado enganchado y con ganas de más. Así que toca viajar a otro futuro post-apocalíptico que pese a lo familiar no por ello resulta menos atractivo, y descubrir qué ha tenido de bueno esta serie.

Que grande ha sido esto

Doscientos años después de la gran guerra nuclear que arrasó la Tierra, los habitantes del Refugio 33 viven una idílica existencia mientras esperan el día en el que podrán salir al mundo exterior para reconstruir la civilización. Pero un evento trágico obliga a Lucy, una de sus habitantes, a abandonar el único hogar que ha conocido para embarcarse en una misión muy personal. Durante esta descubrirá que muchas de las cosas que daba por ciertas no lo eran tanto y que el mundo de la superficie es mucho más complejo y peligroso de lo que jamás se había atrevido a imaginar. Un mundo en el que su camino se cruzará con dos extraños que como ella también están embarcados en una búsqueda incierta y que quizás tengan todos un objetivo común…

Condenados a entenderse

Con esta serie estoy ante otro de esos casos en los que me he enfrentado a una adaptación sin conocer previamente en lo que se basa, algo que muy a menudo me pregunto si no será la mejor forma de aproximarse a estas cosas. Y es que si exceptuamos el Fallout: Shelter que probé brevemente hace unos años, jamás he tocado ninguna de las entregas de esta famosa saga de videojuegos. Aunque claro, tratándose de una saga tan popular, a lo largo de los años inevitablemente he ido obteniendo un conocimiento general y muy superficial de la saga, futuro post-apocalíptico que partía de una historia alternativa retro-futurista, bunkers llenos de descendientes de supervivientes, un mundo devastado repleto de monstruos radiactivos, mutantes, ejércitos blindados y donde imperaba la ley del más fuerte. Lo justo para saber más o menos qué podía esperar de esta historia pero no lo suficiente como para reventarme ninguna sorpresa demasiado importante.

Probablemente no fue el mejor acercamiento a la saga

Gracias a ello he podido ir descubriendo una historia muy atractiva que, aunque tremendamente familiar a cada paso por beber de muchísimos lugares comunes del género ampliamente explotados en todos los medios (casi esperaba ver aparecer en esos desiertos alguna caravana de Mega City-One) me ha enganchado igualmente. Pero claro, después de todo se trata de una serie basada en una saga de videojuegos que comenzó hace casi treinta años y que a su vez estaba inspirada en multitud de historias que habían explotado hasta la saciedad el miedo a una guerra nuclear desde que Estados Unidos arrasó Hiroshima y Nagasaki. Pero como se suele decir, a veces importa más el cómo lo cuentas que lo que cuentas, y en este sentido Fallout (la serie al menos) ha salido más que airosa.

La gracia es agarrar elementos mas que exprimidos y hacer algo interesante con ellos

Porque sí, todo lo que nos encontramos aquí lo hemos visto ya antes de una forma u otra, ya sea en La Penúltima Verdad de Philip K. Dick, en A Boy and His Dog (tanto la película como el relato de Harlan Ellison), el Juez Dredd, Mad Max y tantísimos otros. Pero esta amalgama de influencias tan familiar que podría haberse convertido simplemente en un mero refrito derivativo, ha terminado funcionando muy bien y para mí la clave de todo esto ha sido así gracias a un elemento fundamental, el humor negro. Mi desconocimiento de los videojuegos de Fallout me llevó a creer que esto se trataba de una historia seria, de un drama, pero lo que me he encontrado no podría ser más diferente de esa idea que tenía.

Tras haber visto la serie resulta muy evidente lo influyente que fue esta película para los creadores del juego original

En esta serie nos encontramos con una historia que aunque repleta de momentos dramáticos y emotivos, nunca acaba de tomarse demasiado en serio a sí misma, y así todos esos momentos se van alternando con otros que solo podemos calificar de ridículos, con situaciones y personajes absurdos que al tratarse con una sinceridad muy de agradecer, se evita que esto parezca una simple parodia y se convierta en algo que va más en la línea de lo que podríamos encontrar en los buenos tiempos de la revista 2000 A.D.

A veces hace falta algo esperpéntico

Una serie que además ha contado con un gran reparto principal que a través de sus historias entrecruzadas han conseguido mantener mi interés hasta el final. Ella Purnell como Lucy MacLean, la joven habitante de uno de esos refugios subterráneos que descubre por las malas cómo es el mundo exterior ha sido toda una revelación. Purnell ha sabido transmitir a la perfección la inocencia de su personaje, quien se sorprende y horroriza a cada paso de su viaje al ir descubriendo lo muy diferente que es ese mundo comparado con la seguridad de su refugio. Una inocencia a la que acompaña con una fuerza y determinación tremendas que surgen también de forma muy natural, sin que de la sensación de que esto resulte forzado o que ella sea una de esas mal llamadas “marysues”.

No sabe todo lo que le espera

Un personaje que contrasta y muchísimo con el Maximus al que da vida el actor Aaron Moten. Un miembro del rango más bajo de la Hermandad del Acero, una panda de enajenados embutidos en armaduras de combate, que se rigen por un código de caballería algo trasnochado y que se han autoproclamado los guardianes de la tecnología del viejo mundo. Aunque Maximus no es mala persona en el fondo (a veces muy en el fondo) es a menudo también cobarde y traicionero, algo miserable incluso, importándole por encima de todo sus ambiciones personales infantiles. Un personaje al que demasiado a menudo a lo largo de la serie uno lo único que quiere es aporrearle una y otra vez, pese a todos esos momentos en los que vemos que es capaz de cambiar y crecer. Contradicciones a las que Moten dota de una gran autenticidad, consiguiendo que sea muy fácil despreciar y empatizar con su personaje casi a partes iguales.

Maximus es muy ostiable

Pero sin duda quien ha brillado aquí con luz propia es el actor Walton Goggins en su papel de Cooper Howard/The Ghoul, una opinión que por lo que he estado leyendo estos días es mayoritaria. A Goggins lo conocía de cuando vi y disfruté muchísimo The Shield y sabía que era un buen actor, aunque le había perdido la pista hace tiempo (y sé que tengo que ver Justified un día de estos) pero con Fallout le he redescubierto y de qué manera. Con su casi doble papel, el de padre de familia y actor de westerns reconvertido en portavoz de la compañía fabricante de los refugios antinucleares tan ubicuos en esta saga, durante su vida antes de la gran guerra nuclear, y doscientos años más tarde como el pistolero y caza-recompensas apodado The Ghoul, un mutante extremadamente longevo y resistente, ha robado la serie por completo.

Pobre Cooper, el solo quería lo mejor para su familia

Resulta fascinante no solo el descubrir ese mundo del pasado y todo lo que acabó provocando ese futuro post-apocalíptico en el que se centra la serie, sino el poder comparar ambas versiones del personaje de Goggins. A través de numerosos flashbacks vemos cómo su personaje, un hombre decente y todo un patriota convencido de estar haciendo lo mejor por su país, va descubriendo poco a poco que el mundo que le rodeaba era bastante más siniestro de lo que se imaginaba. Un fuerte contraste con el que nos encontramos en el presente de la serie, transformado no solo físicamente sino moralmente, y a quien esos dos siglos de vivir en un mundo devastado le han convertido en alguien cínico y egoísta que solo mira por su propio interés pero que de vez en cuando asoma esa vieja decencia que tiene muy enterrada. Un personaje que aunque no resulta especialmente original, Goggins ha conseguido transmitir con él tanta humanidad que pese a su grotesco aspecto y algunas de sus acciones haya acabado siendo el favorito de buena parte del público.

Aunque para tener doscientos años no esta tan mal, Diógenes ha envejecido peor

Por todo esto he devorado Fallout más deprisa de lo que me hubiese gustado (que sigo estando en contra del modelo de sacar toda la serie de golpe, pero la carne es débil) y me he quedado con unas ganas enormes de ver cómo continuarán todo esto. Y aunque ya tenemos confirmada una segunda temporada, al ritmo al que suelen funcionar las plataformas de streaming me temo que igual hay que esperar incluso al 2026 para poder disfrutar de ella, así que tocará armarse de paciencia y quizás incluso me plantee si matar la ansiedad probando con los juegos.

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Jesús Manuel Martínez Otero
Jesús Manuel Martínez Otero
2 meses han pasado desde que se escribió esto

«Diógenes ha envejecido peor»?!!!😲

Diógenes Pantarújez
Admin
2 meses han pasado desde que se escribió esto

Sí yo soy Dorian Grey, M’Rabo es mi retrato.

belfasus
belfasus
2 meses han pasado desde que se escribió esto

Como seguidor de la saga de videojuegos desde sus comienzos, en el siglo pasado, debo decir que esta serie es la mejor adaptación que he visto jamás de un juego llevado a la pantalla.
De hecho, ha habido momentos, viendo la serie, que se podría decir que estaba jugando un DLC del juego o incluso una expansión. Es increíble el nivel de detalle que esta serie tiene, no solo de la historia, no solo del ambiente, no solo de los personajes, las armas, el equipo, ¡¡pit boys!!, si no de los guiños que tiene hacia los que hemos jugado el juego (Ese momento en el que el técnico menciona que el Chip de agua está dañado, que es el argumento del primero juego es realmente perfecto).
Es como si alguien hubiera pillado a auténticos fans de la saga, les hubiera dado bolsas de dineros y les hubiera dicho: quiero que hagáis una serie de esto.

Es alucinante.

Jesús Manuel Martínez Otero
Jesús Manuel Martínez Otero
2 meses han pasado desde que se escribió esto

Alguien ha visto ya la live action de Golden Kamuy? (Sí, ya sé que todavía no ha llegado a Netflix 😅).

Jesús Manuel Martínez Otero
Jesús Manuel Martínez Otero
2 meses han pasado desde que se escribió esto

Ayer el bueno de Kerry Gammill (como me gustan sus Héroes de Alquiler, coño) cumplió 70 añitos. Felicidades.

Erminzah
Erminzah
2 meses han pasado desde que se escribió esto

A mí solo me gustó el Fallout New Vegas, muy buena tiene que ser la trama para que un juego de mundo libre me atrape, la serie es genial, gamberra, divertida y fiel a la ambientación en todos los detalles, por no hablar de los guiños.

Muy recomendable.