Cuando Marvel anunció por sorpresa que había recuperado los derechos del bárbaro mas famoso de la historia de la ficción fue todo un acontecimiento incluso para los que no somos fanáticos del personaje. Pero es que ademas no se trataba simplemente de que el personaje volviese a la casa que le vio crecer como personaje y le popularizo para nuevas generaciones de lectores a través de las paginas del cómic, es que Conan iba a regresar escrito por alguien que pese a sus últimos altibajos sigo considerándole un grandísimo escritor como es Jason Aaron y con un dibujante como Mahmud Asrar al que solo conocía por su trabajo en el cómic de superhéroes y que al ver su trabajo aquí me siento como si estuviese descubriéndole por primera vez. Y el resultado ha sido una serie que ha conseguido que de nuevo me interese por ese viejo Bárbaro que ha vivido de todo y que sigue resultando tan fresco como nunca.

Y encima tenemos el lujo de poder disfrutar de Esad Ribić como portadista

Has de saber, oh príncipe, que entre los años del hundimiento de Atlantis y sus brillantes ciudades, tragadas por los océanos, y los años del nacimiento de los hijos de Aryas, hubo una edad no soñada de reinos esplendorosos, diseminados por el mundo como mantos azules bajo las estrellas. Y allí llegó Conan, el Cimmerio, de cabellos negros, mirada hosca, espada en mano, ladrón, guerrero, asesino, para pisotear con sus pies calzados con sandalias los enjoyados tronos de la Tierra…

– Las Crónicas Nemedias

Un guerrero que ya nació respirando la batalla

Ya decía al comienzo que nunca he sido un gran aficionado a Conan, y eso pese a que no recuerdo haber leído nunca un cómic suyo que me pareciese malo. Es que simplemente la temática de la serie no era una que me interesase mas allá que para leer y disfrutar de alguna aventura suelta de vez en cuando y para considerar que un Conan que no este dibujado por John Buscema me resulta tan “antinatural” como un Capitán América que no este dibujado por el Kirby setentero. Pero sentía muchísima curiosidad por ver como iba Marvel a enfocar un relanzamiento sobre el que iban a situarse tantos ojos y sobre todo por ver como se iban a desenvolver dos autores como Jason Aaron y Mahmud Asrar con el veteranisimo personaje. Con Aaron tenia pocas dudas porque con su trabajo en Thor y The Goddamned tenia claro que iba a encajar bien con Conan (si estaba inspirado). Pero Asrar me tenia mas inquieto, ya que aunque lo que había visto de su trabajo en los últimos años no me disgustaba, nunca me había parecido uno de esos dibujantes a los que “seguir”.

Con dobles paginas como estas las dudas desaparecen

Pero cualquier duda que pudiese albergar sobre este cómic quedo completamente disipada tras leer el primer numero (y no digamos cuando me leí el segundo). Ya desde la primera pagina se aprecia que los autores quieren no solo atraer nuevos lectores sino recuperar a todos los que han disfrutado del material clásico, una intención patente en la inclusión de una versión resumida de ese extracto de las Crónicas Nemedias que acompañaba a los cómics clásicos del Bárbaro, o en ese collage que rememora diversas etapas del cómic, especialmente las de Buscema y Windsor-Smith. Un canto a la nostalgia que podemos apreciar también a lo largo de la historia con los numerosos y poco disimulados homenajes a la adaptación filimica del mismo, probablemente la versión mas popular del personaje (por mucho que le pese a los mas puristas)

Da gusto ver que no olvidan el pasado (aunque con la continuidad del personaje tiene pinta de que parten de cero)

Aunque este cómic no es simplemente una recolección de guiños que buscan la complicidad de viejos lectores. Se trata de un espectacular punto de enganche con el personaje en el que Jason Aaron parece haberse tomado su trabajo bastante mas en serio que en muchos de sus últimos trabajos y que nos ofrece una versión que aúna lo mejor de las distintas versiones del personaje para soltarlo en un mundo tan brutal, sangriento y despiadado como Conan merece. Un trabajo en el que ademas Aaron se permite el capricho de copiarse un poco a si mismo en su trabajo en Thor para ofrecernos un vistazo a distintos momentos de la vida de Conan y a una amenaza que le ha perseguido a través de las décadas como sucedia en Thor: The God Butcher.

Y a ver si aquí también hay viaje en el tiempo de por medio para que se reúnan Conan el Bárbaro y Conan el rey

Pero quien realmente me ha sorprendido, y para mejor, ha sido Mahmud Asrar. Como decía mas arriba Asrar no era ningún desconocido para mi, ya conocía su obra por su trabajo en el terreno superheroico en series como Supergirl, Vengadores o X-Men, pero era un dibujante que aunque no me parecía malo tampoco me había llamado nunca demasiado la atención. Eso ha cambiado con este cómic con el que me he sentido como si estuviese viendo a un dibujante nuevo y desconocido para mi. Y aunque dista mucho de ser perfecto y a veces la anatomía se le va por los cerros de Hyboria, es difícil negar que Asrar se desenvuelve muchísimo mejor aquí, con sus bárbaros, guerreros y monstruos y ese Conan que se abre paso a mandobles, aplastando enemigos, viéndoles destrozados y sin duda escuchando los lamentos de sus mujeres, que en el mundo superheroico.

¡Esto es lo mejor de la vida!

Y tras haber leído los dos primeros números yo personalmente estoy mas que contento con el regreso de Conan a Marvel, un regreso que aun es prontísimo para saber si podrá estar a la altura de lo mejor que ha dado de si el personaje en las pasadas décadas, pero que sin duda es un gran cómic del que al menos los que sean como yo, semi profanos en la materia, podrán disfrutar sin complejos. Lo que sera interesante sera conocer las opiniones de los “auténticos” fans del personaje, que por propia experiencia se lo mal que puede sentar una versión que se desvíe de lo que cada uno considera fundamental para el personaje.

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