Cuando el año pasado se anuncio que Karen Berger iba a dirigir su propio sello editorial dentro de Dark Horse, Berger Books, muchos dimos saltos de alegría, imaginando que lo que se avecinaba podía llegar a ser muy grande. Y de entre todos los proyectos que se anunciaron en aquel momento hubo uno que enseguida capto mi interés, y sin duda el de muchos otros, The Seeds. Una serie que reunía a toda una veterana como Ann Nocenti con uno de los mejores dibujantes del momento, David Aja, y todo bajo los auspicios de la editora responsable de algunos de los mejores cómics de las pasadas décadas. Un cómic que me había dejado con unas expectativas muy altas que se han visto mas que satisfechas con este primer numero.

Nunca me canso del estilo minimalista de las portadas de David Aja

En un futuro no demasiado lejano un gigantesco muro separa a quienes han prescindido por completo de las reglas de la sociedad y de su tecnología de aquellos que dependiendo del punto de vista, viven esclavizados por estas. Un mundo en el que Astra, una periodista cínica y amargada quiere contar una historia real y que importe y no simplemente una que haga ganar dinero a su periódico, sin saber que en su camino va a cruzarse lo que podría ser la historia del siglo.

Ann Nocenti no pierde el tiempo con sutilezas a la hora de criticar el mundo real a través de su obra

Si, lo se, es muy pronto para tener una opinión formada de este cómic, siendo una miniserie de solo cuatro números podría haber esperado a que se publicase entera para reseñarla, pero… Karen Berger, Ann Nocenti y David Aja, era difícil contenerse ante este derroche de talento (y nunca viene mal avisar de que este tipo de cosas se están publicando). Por un lado tenemos a Karen Berger en su papel de editora, una posición no siempre lo suficientemente valorada pero que importa muchísimo mas de lo que parece a simple vista, y que en su caso concreto es una posición que viene avalada por su impresionante trabajo desarrollando lo que acabó convirtiéndose en la Linea Vertigo de DC Comics. Y con lo visto hasta ahora en este nuevo proyecto suyo, no descartemos que estemos presenciando un éxito similar en ciernes.

A estas alturas ya no tiene nada que demostrar, pero sigue siendo capaz de sorprendernos

Un equipo de lujo que cuenta entre sus filas con Ann Nocenti, una brillante escritora con una carrera tan tristemente escasa como larga en el tiempo y repleta de grandísimos cómics. Suya fue la única etapa en Daredevil en toda la historia del personaje capaz de rivalizar (y en momentos casi superar) con la de Frank Miller, aquella divertida serie de Longshot que con el tiempo ha demostrado que solo ella sabia sacarle jugo al personaje y ademas cuenta con la distinción de ser de las pocas profesionales del medio capaz de hacer algo realmente interesante con los Inhumanos.

La clase de profesional a la que admiran por igual lectores y compañeros de profesión

Una profesional como la copa de un pino que tras una corta y poco trascendente estancia en DC (Esa DC actual que no deja que ni los grandes autores brillen) ha vuelto ahora en plena forma y lo mas importante, con total libertad creativa. Y todo lo que la ha hecho grande en su carrera lo encontramos aquí, su inquietud e interés por la actualidad, la critica social (esa forma de explicarnos de que la verdad depende de cuanto queramos crernosla esta tan tristemente de actualidad…sigh), y esa habilidad para hilar una historia a partir de fragmentos aparentemente inconexos y seguir siendo capaz de sorprendernos. Eso por no hablar de que al menos a mi me resulta difícil no ver a Astra y pensar en que podría ser la nieta de Ben Urich.

Maldita era de la Posverdad

Y este gran equipo se remata con el no menos grande David Aja, un dibujante al que tristemente cada vez cuesta mas ver dibujando una serie regular pero a quien sin duda no le costo mucho decir que si a la idea de trabajar junto a dos grandes del cómic como Berger y Nocenti. Un Aja que aquí demuestra de nuevo todo lo que sabe de su oficio y nos retrata ese opresivo mundo futuro dentro de una restrictiva estructura de 3×3 viñetas que solo rompe puntualmente y un peculiar uso del color, o mas bien de la escasez de el, y de las texturas que consiguen transmitir una curiosa sensación de desasosiego.

Que gusta da volver a ver a Aja dibujando interiores

Poco mas queda por decir de este cómic del que prefiero contar poco porque es de esas obras que vale la pena descubrirlas leyéndolas, nada sorprendente dado el inmenso talento de todos los implicados. Otro gran cómic del sello editorial Berger Books que espero que no sea mas que los cimientos de algo mucho mas grande que este por venir, que si algo nos ha enseñado la experiencia es que Karen Berger tiene un talento enorme para reconocer la calidad y el talento.

Anuncios