Si algo es complicado cuando hablamos de la edad de oro del cómic de superhéroes, es conocer con seguridad la autoría de cada cómic. Y es que era una época en la que no era nada raro dibujar a dos o tres manos, con guiones escritos a lo fuenteovejuna o redibujar páginas enteras de otros sin recibir ninguna acreditación. Habia estudios enteros que firmaban con el nombre de un solo autor, y dúos creativos como el de Simon y Kirby en los que ambos le metían mano tanto al guión como al dibujo, con lo que es muy complicado saber cuánto hay de Kirby en aquella primera etapa en National Comics. Y sin embargo, aquellos cómics son tanto o más Kirby que Capitán América, con un salto cualitativo evidente…

Jack y Roz se convertirían en los Kirby poco antes de que Jack entrara a trabajar para National.

El trato con National era montar su propio estudio y trabajar de forma autónoma a National contratando sus propios subordinados, con lo que en muchas ocasiones Kirby hacía el lápiz -lo que más le gustaba de dibujar- y ya fuera Joe o un tercero se encargaba de la tinta. En un principio hicieron ñapas como un relanzamiento de Sandman -sí, hasta en 1941 se relanzaban personajes- y otro de Manhunter, que aunque en este caso no tenía nada que ver con el Paul Kirk original, el tiempo y los retconeos provocaron que su versión del personaje fuera renombrada de Rick Nelson a Paul Kirk, que era el nombre del original. Tanto daba, porque Simon y Kirby pronto estarían centrados en su primera creación original para National, Newsboy Legion -en parte basada en la infancia conflictiva de Kirby- y más tarde Boy Commandos, que continuaría el tema de la lucha contra los nazis. Aunque tengo que reconocer que eso de que Boy Commandos era original es discutible…

Batman da la bienvenida a los Boy Commandos pese a que empezaron a publicarse en el número anterior. Que sí, que la Edad de Oro es complicada…

Porque ya en Timely, Simon y Kirby habían creado un supergrupo formado por sidekicks como Bucky o Toro que combatía a los nazis. El grupo, conocido primero como Sentinels of Liberty y más tarde como Young Allies, supone un hito al ser el primer supergrupo de la historia de Marvel, ser un precedente claro de los Teen Titans y por iniciar también el género de las “boy gangs”, con grupos de niños actuando como héroes del cómic. Sin embargo, Newsboy Legion era un cómic mucho más fresco, ya que estos niños no eran los sidekicks de nadie y ni siquiera tenían poderes, eran simplemente niños huérfanos del distrito suicida de Metrópolis que se ganaban la vida repartiendo periódicos y estaban tutelados por un tal Jim Harper que pasaba sus ratos libres como el superhéroe Guardian. Visto que el tema bélico funcionaba mucho mejor que las historias de huerfanitos y tratando de repetir el éxito de Young Allies, Simon y Kirby metieron ambos grupos en la batidora y de ahí salió la mezcla de Boy Commandos, un cómic completamente aberrante hasta para la época en el que ponían a niños en situaciones de fuego real sin cortarse un pelo, ¡y los niños eran los que entraban en combate con la mayor sed de sangre!

¿Ha quedado claro que Jack Kirby ya era un genio en aquellos tiempos?

Si por algo destacan Newsboy Legion y Boy Commandos en la carrera de Jack Kirby es por ser los cómics en los que por promera vez empezamos a ver un Kirby más puro, con líneas más agresivas y sin entintados que intentaban parecerse a otros autores. Es un Kirby más desbocado y que en títulos como Sandman ya muestra una forma nueva de ver el género de superhéroes. Lamentablemente, esto no tenía pinta de ir a durar mucho gracias a la Segunda Guerra Mundial, y es que Simon y Kirby empezaron a limitarse a abocetar los cómics y dejar el resto en manos de sus ayudantes con el objetivo de producir el máximo material posible con el objetivo de que, en caso de que uno o los dos fueran reclutados para la guerra, los lectores tuvieran suficientes cómics precocinados como para que no les diera tiempo a echarlos de menos antes del final de la guerra. Este ritmo de trabajo acelerado fue en detrimento de la calidad del producto, y es que de cuidar los cómics con mimo y al detalle, pasaron a elaborar sólo portadas y splash pages, dejando el resto del trabajo para sus ayudantes. Pero es que DC tampoco podía permitirse prescindir del tercer título más vendido de la editorial -¡chúpate esa, Wonder Woman!-, por lo que el trabajo estajanovista de Simon y Kirby se publicaría sin muchas preguntas, a pesar de que Mort Weisinger no soportara el no tener control sobre el.

Boy Commandos 9, publicado cuando Simon y Kirby estaban en la guerra. Se nota una pequeña diferencia, ¿no?

En enero de 1943 Joe Simon se alistaba y obtenía un destino más o menos tranquilo en la Guardia Costera, mientras Jack Kirby entraria al servicio con el verano y acabaría siendo desplegado al año siguiente en Francia un par de meses después del desembarco de Normandía, a las órdenes del general Patton. Y todo esto a pesar de que su destino inicial iba a ser la marina, pero por caprichos intendencia, acabó en el mismo autobús de reclutamiento del ejército de tierra que Mort Weisinger… Mort Weisinger, el control freak que no podía soportar el éxito de Simon y Kirby, el único tipo de National con el que se llevaban a matar. Afortunadamente Jack sólo tuvo que soportarlo en el autobús de reclutamiento -luego cada uno se iría por su lado- pero lo peor estaba por llegar, y es que a pesar de que Kirby intentó por todos los medios conseguir un destino más tranquilo dibujando material propagandístico o algo parecido, el único reconocimiento que se le dió como creador del Capitán América vino por parte de un sargento que le mandó hacer misiones de reconocimiento en territorio enemigo y dibujar todo lo que viera, uno de los trabajos con mayor tasa de mortalidad del ejército.

Jack Kirby volvió de Europa con una gran verdad bajo el brazo: La guerra es una mierda.

 Tras año y medio de servicio y pasarse semanas luchando en Bastogne bajo un frío que mataba más que las balas, fue retirado del frente con varias lesiones por congelamiento en las piernas, llegándose a temer por su propia vida y barajando la posibilidad de la amputación. Sin embargo, la historia tendría otros planes para Jack Kirby, que pudo regresar a casa con todas sus extremidades en su sitio y dispuesto a dibujar de nuevo para continuar su guerra personal: sacar adelante a su familia.

Anuncios