Al hilo de lo que escribía este miércoles sobre cómo la nostalgia bien entendida puede ser sanísima hoy quiero hablar del fenómeno contrario, pero no desde el punto de vista del consumidor sino desde las grandes compañías que alimentan esa nostalgia malsana. Algo que más que fascismo, como dicen algunos que parecen haber aprendido a argumentar de los Sith, no es más que un reciclaje lamentable que denota una falta de creatividad enorme. Y eso es algo que tristemente estoy apreciando demasiado a menudo en la Marvel actual (DC también tira mucho de ello de vez en cuando, pero ahora mismo no me molesta tanto).

El ejemplo más reciente de todo esto lo tenemos en el Imperial de Jonathan Hickman, esa miniserie que pretendía revitalizar el lado cósmico del Universo Marvel prometiéndonos una nueva era… Que era cualquier cosa menos nueva. Porque detrás de esa fachada de grandes cambios, al final lo único que nos encontramos fue un regreso al pasado pobremente realizado. Los Skrulls y los Kree vuelven a ser Imperios divididos y enemigos, la familia real de los Inhumanos se han convertido en sus líderes una vez más, Lilandra ha resucitado y parecía destinada a recuperar el trono de los Shi’Ar, Nova vuelve a viajar por ahí con la Mente Mundial de Xandar en su cabeza, Sakaar volvía a tener a un regente verde y gamma… Nada de eso era nuevo, no era más que el status quo que tenía el lado cósmico del Universo Marvel entre los tiempos de Annihilation y War of Kings más o menos, un intento ridículo de querer recuperar el favor del público que añora esa época y que se ha estrellado de una forma más rápida de lo que esperaba, con cancelaciones en masa. Probablemente en buena medida no solo por ese retroceso narrativo generalizado, sino porque todo el evento parecía diseñado para llegar a un objetivo concreto sin desarrollar demasiado cómo se llegaba a este.

Un caso muy similar al de Age of Revelation, ese evento que nació porque la miniserie que iba a conmemorar el aniversario de la Era de Apocalipsis se estaba retrasando más de la cuenta y se improvisó a última hora este otro con Doug Ramsey de villano, pero que acabaron viendo la luz ambos casi al mismo tiempo. Dos eventos que de nuevo buscan apelar a esa nostalgia de la mala sin entender qué es lo que gustó de aquello en su día, que era algo relativamente novedoso y diferente a lo habitual, pero que volver a dar más de lo mismo no iba a provocar el mismo efecto. Y como sucedió con Imperial aquí también nos encontramos con una historia en la que sus equipos creativos parecían más interesados en lo que contarían a su término que en cómo desarrollar a conciencia el camino hacia ese punto. Algo que tuvo como resultado un montón de miniseries paralelas con una falta de cohesión enorme y que no aportaban absolutamente nada al hilo principal del evento. Pero desde la editorial siguen lanzando miguitas nostálgicas al público a ver si algo funciona.

Pero es que la era mutante post-Krakoa a cargo de Tom Brevoort, que entre otras muchas cosas ha estado sufriendo de una falta de dirección preocupante, no ha pecado solo de esta nostalgia tan mal entendida con Revelation. Trataron de convertir de nuevo Factor-X en lo que fue en tiempos de Peter David y Larry Stroman (mezclado con un poco del X-Statix de Peter Milligan y Mike Allred) convirtiéndoles de nuevo en agentes gubernamentales pero sin la gracia de aquella serie, siendo el resultado algo bastante ilegible. Cable vuelve a dirigir un grupo de mutantes malotes, violentos y de dientes apretados, sacan miniseries que nos cuentan historias “perdidas” de cuando Mariposa Mental se convirtió en una ninja asiática o de cuando la Patrulla-X vivía en Australia… Perdiendo de vista de nuevo qué era lo que hacía especiales esas historias y eras.

Y lo realmente triste es que en Marvel han publicado cómics que ejemplifican a la perfección cómo se pueden retomar ideas del pasado como punto de partida y construir a partir de estas historias diferentes. Sin ir más lejos tuvimos hace nada la muy interesante One World Under Doom, que como sucedía en la novela gráfica de Emperador Muerte volvía a poner a este a gobernar sobre toda la Tierra, pero con un planteamiento radicalmente distinto. Al Ewing y Pasqual Ferry en su Mortal Thor, pese a que la premisa vuelve a ser un poco la de “Los Dioses Perdidos” están planteando la idea de un dios sin memoria y convertido en mortal de una forma bastante original e interesante. Las etapas de Jed Mackay al frente de series como el Doctor Extraño o el Caballero Luna han estado repletas de elementos recuperados del pasado de sus protagonistas pero sin que esto diese pie a un mero reciclaje de viejas historias. Por no hablar de series como la etapa actual de Spiderman de Joe Kelly, que sé que no es del gusto de todo el mundo, en la que al menos hay que agradecer que este y sus compañeros hayan estado probando cosas nuevas con el personaje.

Pero viendo la tónica general de la compañía, yo me temo que seguirán con esa huida hacia delante y que en los próximos meses nos anunciarán una nueva Civil War o, más probablemente, unas nuevas Secret Wars, para volver a darnos un plato de comida recalentada y caducada pese a disponer de los ingredientes para hacer platos novedosos. Aunque quizás sea bueno que Imperial y sus series derivadas hayan sido un presunto fracaso, porque igual así alguien en las altas esferas de Marvel se plantea que hay que renovar de verdad el plantel editorial y poner al frente a gente con ideas frescas y ganas de arriesgar aunque sea un poco, que en DC funcionó cuando le dieron la patada a Didio.

Cuando lees Superman , Flash, Batman y Linterna todas las nuevas etapas son fácil de entrar (solo hay que ver el GL de Jeremy) pero tiene siempre la base de lo puesto desde Rebirth mínimo y eso ya son hace 10 años desde ese engaño que intento hacer Didio.
Ahí tienes la mini de la patruya condenada que intenta redimir al Jefe , otro escritor habría intentado hacer otra etapa de Morrison con más capulladas del Jefe o Batgirl que aunque no sea muy fan al menos siento que parte de las etapas anteriores
Creo que esa es la diferencia, puedes usar la nostalgia pero si solo te centras en ella pues te pasa Imperial.
Creo y espero que el Hulk de PJK sea el camino a seguir a partir de ahora, se siente algo que no te pierdes cuando lo empiezas pero bebe algo del Inmortal de Ewing y el conflicto es el empezado por Cates.
Es que construir historias a partir del pasado, usar la continuidad, es algo muy diferente. El caso que mencionas de Hulk es un ejemplo perfecto, desde hace años están contando historias con el, que con sus aciertos y errores, no se parecen mucho a nada de lo que se había hecho antes, pese a que se pueden encontrar las raíces de casi todo en los viejos comics.
Pero cuando la historia es volver a contar algo que ya se conto, cambiando lo mínimo, como si fuese uno de esos múltiples remakes que encontramos en el cine y la televisión, ahí si que hay un problema serio.
Hubo un tiempo que las editoriales vieron la continuidad como algo feo (supongo que porque al igual que la mayoría de los nuevos guionistas estrella tampoco los nuevos jóvenes editores tenían puras ganas de leerse lo que había pasado en los últimos años de la serie antes de que ellos asumiesen el cargo …algo que sí hizo por ejemplo Brubaker al entrar en Capitán América y DD) olvidándose de qué en un universo compartido que realmente quiera ser digno del nombre la continuidad es una de las armas narrativas más poderosas (puede que no sea imprescindible para contar buenas historias, que las puedes contar manteniendo tu serie aislada o medio aislada, o contando cosas que pasan incluso en un momento pasado indeterminado para incluso eludir la actualidad más básica, pero si decides prescindir totalmente de ella estás renunciando a una gran riqueza acumulada, ideas y posibilidades narrativas, te ahorras semanas de documentación con las series largas, pero también te pegas un tiro en el pie al renunciar a una enorme fuente de inspiración y posibilidades)
Esto de los eternos bises (reboots, revivals y autoplagios) no es continuidad, sino precisamente la constatación de que se prefiere renunciar a la continuidad (y a la creatividad) en favor de lo fácil: reciclar viejas ideas que tuvieron algún éxito (grande o pequeño, indistintamente de su calidad) en el pasado. Es el equivalente a la tira de Garfield pasándose días, semanas y meses reciclando gags que habían tenido éxito en los setenta y ochenta pero que ya en los noventa cansaban a cualquiera que no fuese solo un lector casual que la leía de cuando en cuando en el periódico (y hasta muchos de estos se daban cuarenta de que ese chiste ya se lo habían leído varias veces y ya no tenía la gracia de hace años ) pero que hastoaba en los recopilatorios.
Hasta están intentando que Cassandra Kane vuelva a ser relevante. Y medio les está funcionando (a ver lo que dura), incluso sin necesidad de fichar a un gran equipo creativo (a veces solo hace falta la actitud adecuada con algunos personajes y cabeceras, no todo tienen que ser grandes equipos estrella y grandes sucesos …no hay que esperar por un nuevo Frank Miller, Walt Sino son o Mike Grell que te vuelva a poner un personaje en el mapa).
¿Nostalgia?. Yo lo veo mas bien falta de creatividad o miedo a arriesgar.
Es cierto que las historias siempre se repiten y rara vez son novedosas al 100%, pero el guinista de turno tiene el trabajo de hacer que todo el camino sea interesante, como bien dices parece que solo planifican el inicio y el final y que lo del medio no les interesa, es decir todo el proceso para llegar del punto A (el inicio) al punto B (el final).
Lo de las series paralelas a los eventos ya es (y lleva años siendolo) exagerado, miniseries que no aportan nada y crossovers con colecciones que tampoco lo hacen. Eson sin contar que hay un evento o dos por año lo cual hace que dejen de ser excepcionales debido a su frecuencia. Pero es de suponer que existe un publico que solo consume esos eventos y que a Marvel y DC les es rentable publicar cuantos mas mejor.
Precisamente. No es nostalgia mal entendida sino falta de ideas. Y a veces ni eso: pura vagancia y algo de oportunismo (reutilizar ideas exitosas de otros y cobrar por ello con el mínimo esfuerzo intentando obtener cierto grado de éxito arriesgando y trabajando lo menos posible).
Lo de Imperial es vergonzoso. Es una vez más Hickman haciendo una historia con personajes sin muchas caracterizaciones diferentes que lo único que hace es preparar un status quo. Me gusta (con muchisimas reservas) House of X, pero lisa y llanamente no es una historia completa. Y HIckman vuelve a utilizar sus trucos una vez más, y en honor a la verdad, no entiendo por qué alguien compraría una miniserie a sabiendas de que no va a tener final. Peor aún: se dieron el lujo de lanzar números especiales separados, que «preparan» las series individuales que van a salir después…¡como si el propósito de la miniserie no fuera ese! Es de no creer. Para colmo, la línea arranca con dos series pero sin Guardianes, que debió de haber sido la «principal» y la serie grupal de la línea. Pero a pesar de todos estos errores, ni siquiera hubo compromiso. Ni siquiera eso.
El planteo es malo desde el comienzo, y espero que sea el final de Marvel preparando esos status quo pero sin ningún tipo de compromiso y seriedad. Por como lo veo, los editores no hablan con un lector de cómics (un comprador, no alguien que lee y tiene una tienda de comics) por lo mínimo hace 12 años. Ridículo.
Probablemente esos mismos editores creen que sus lectores tienen 12 años.
Lamentablemente desde hace muchos años incluso decadas lo importante es el corto plazo, ganar la mayor cantidad de dinero en el menor tiempo posible y asi es que pocas cosas perduran en el tiempo.
¿Cual es el ultimo personaje de Marvel o DC, de nueva creacion, que ha tenido exito y continuidad?.
¿Deadpool creado en los 90 por Marvel?
Y de DC no sabria decir uno
A Marvel (bueno, y a DC, con sus cíclicas Crisis …ya desde los días de los encuentros anuales JSA-JLA, antes de la Crisis en Tierras Infinitas) le gusta muchísimo hacer bises (habitualmente desafortunados, aunque a veces la flauta suene) de sus grandes eventos y demás éxitos parados (desde las nuevas Secret Wars de Hickman incluso se están pasando un poco de más con ellos, como si la compañía no pudiese permitirse vivir ni siquiera unos pocos meses sin que pase algo «importantísimo» que «revolucione» …lo que se traduce en que pase lo que pase, incluidas muertes y resurrecciones o caídas de grupos e imperios (o Krakoas) en realidad ya todo es intrascendente, y si no lo es lo será en muy pocos meses o a lo sumo un año o dos en los casos de los cambios de paradigma realmente relevantes).
No pueden vivir ni un solo dia sin algo relevante es lo malo de la era de internet, cada comic tiene que ser un super evento trascendental. A veces leer la reseña de un comic que aun no se ha publicado es decepcionante porque prometen mas de lo que dan.
Es repetir la fórmula de Krakoa: Tener un inicio y un final bien definidos y más o menos interesantes y luego rellenar durante semanas, meses, años lo del medio con paja de dudosa, escasa o nula calidad, estirando el chicle hasta lo indecible y desvirtuando en el proceso toda la historia y personajes ( haz lo quieras durante ese periodo, porque reviviremos a todos o es una realidad alternativa) para cargarse el evento aunque su final fuera decente ( o no).
Sinceramente no entiendo a quien elige los guionistas en marvel, porque conozco mucha gente entre mis amistades que escribirian historias mil veces mejores.