Entre la gente que lee tebeos y entre la gente que estaba siguiendo el MCU, la película de los Eternos era un perro verde. Y algunos piensan que bueno, que es que a quién se le ocurre contratar para una superproducción de Marvel a una directora indie que venía de hacer una película sobre trabajadores de Amazon, que vaya ideas, que tal… Pero la película era Nomadland y oye, que le habían dado el Oscar. Pero claro, era una especie de falso documental, era rara, de esas que solo le gustan a los críticos. Y los Eternos pues oye, tenía que ser rara también. Porque los Eternos, todo hay que decirlo, eran tela de raros. Y un coñazo.

Así que no me sorprendió que los Eternos se diera el batacazo, porque no era ni tan mala ni suficientemente buena. No era demasiado fiel al material original -aunque hace veinte años la habríamos considerado bastante fiel, porque los Celestiales habrían sido una nebulosa o algo peor- y al fin y al cabo el estilo de Zhao no era uno de acción desenfrenada, por lo que me huele que en Marvel se asustaron un poco y por eso le cascaron una edición más frenética; no ha transcendido información del asunto, así que lo único que tengo son suposiciones sin ninguna base, así que tomad esta hipótesis como lo que es, algo sin mucha base, pero… Los editores de Eternos fueron Craig Wood y Dylan Tichenor, los cuales hicieron un montaje preliminar sin ni siquiera hablar con Zhao, que a posteriori se juntó con ellos para refinarlo. Según Marvel los dos colaboraron juntos en todo momento, pero lo curioso de todo esto es que Tichenor es el editor habitual de las películas de Paul Anderson o del Zero Dark Thirty de Kathryn Bigelow, tiene un estilo de edición que le pegaría más a los trabajos anteriores de Zhao, más introspectivo. Wood, por su parte, es más un editor de la casa, habiendo sido responsable de Guardianes de la Galaxia 1 y 2, siempre compartiendo su crédito con otro editor. Por su parte, Zhao siempre había editado todas sus películas anteriores, siendo esta la única en la que no lo hizo. Y el resultado es un montaje que se pega con la propia película, que no transmite lo que las imágenes -y los actores- quieren transmitir. En ese tira y afloja, en esa discordancia constante, uno se acuerda de otros famosos «montajes de pánico» del primer Escuadrón Suicida o los cinco últimos años del MCU. Hay miedo, y los que pagaron el pato fueron Wood y la propia Zhao, que la pusieron a caer de un burro. Por eso me alegro tanto de lo que está pasando con Hamnet.

Ha sido nominada en ocho categorías de los oscars y es unn dramón isabelino, así que tiene todos los puntos para sacar tajada en los premios. Y repito, es un dramón. Un dramón tremendo sobre Shakespeare y su señora perdiendo a un hijo, un hijo estupendo que sueña con trabajar en el teatro como su padre, una maravilla de chaval que tenemos que adorar y luego llorar amargamente su pérdida. Vamos, que lo ideal con esta película es ver la felicidad de la primera hora y ahorrarse la angustia de la segunda, y así no lo pasamos mal. Y con eso debería bastar para que los que no hayan visto la película sepan si les interesa o no, con unos viendo una comedia romántica y otros viniendo para la segunda parte, con los padres sobreponiéndose como pueden a una de las peores pérdidas imaginables, algo tristemente bastante habitual en aquellos tiempos. Pero, lógicamente, siendo yo como soy, voy a tener que meterme en el terreno de los SPOILERS y hablar de un tema que me llamó la atención…

Porque lo que pasa en esta película es que Hamnet tiene una hermana gemela que pilla la peste bubónica y él, inspirado por las obras de teatro que tanto le gustan, decide que si ella se muere él también, que van a engañar a la muerte para que se los lleve a los dos y no los separe. Y se tumba junto a ella y empieza a respirar su aire a la misma velocidad. Por supuesto para nosotros, como gente del siglo XXI con monóculo y un copazo en la mano, eso nos suena a suicidio porque es la forma ideal de contagiarse, sobre todo porque sabemos que desde mil trescientos y pico ya se ponía a la gente en cuarentena cuando contraía la susodicha peste. El niño podía ser más o menos soñador (o idiota) pero lo cierto es que si el chaval estaba ahí es culpa de los padres. Con lo que ese bonito -y estúpido- sacrificio de Hamnet se queda en el complejo de culpa de unos padres que no podían esperar algo así. Honestamente, tener un chaval es una película de terror en la que parece que el niño tiene fijación por meter los dedos en el enchufe y lo estás protegiendo constantemente de miles de terrores reales que el niño no ve, porque paradójicamente el muy atontao solo le tiene miedo al monstruo inexistente que tiene bajo la cama.

Lo terrible es que la niña acaba sanando mientras que el chaval muere, con lo que tenemos que su sacrificio fue una idiotez como un piano y los dos acabaron separados por la tontería. Tampoco nos engañemos, al final la película quiere contar lo que quiere contar y la fidelidad histórica se la trae al pairo, pero ésto me ha hecho darle algunas vueltas a la cabeza. Sí, creo que la película es más que recomendable, Jessie Buckley está espectacular como Agnes, la señora de Shakespeare -que se llama Anne Hathaway, aquí podían haber contratado a la actriz por el cachondeo- y el plano cámara en mano de la madre sujetando a su hijo muerto es escalofriante, gritando y diciendo que su hijo había muerto. Los planos contrapicados velando el cadaver, con los niños negando la realidad, usando los marcos de las puertas como encuadre a lo Centauros del Desierto… Es como si la película se construyera por completo para llegar a las escenas de la muerte del niño, echándolo todo en ese momento. Y a partir de ahí todo se para, se vuelve completamente opresivo. Personalmente, prefiero la primera parte de la película, pero ese tramo final en el que la pareja se separa y no se entiende entre ellos hasta el estreno de la obra de teatro, con Agnes gritando y poco menos que queriendo matar a su marido por haberle puesto el nombre de su hijo muerto a su libreto de mierda da miedo. En fin, que es una buena película, pero te deja reventado. Cagontodo.

De todos los personajes de Marvel los Eternos serian de los ultimos que pensaria para hacer una pelicula. Pero claro Marvel venia de encontrarse con exitos que no esperaban , Guardianes de la Galaxia, Pantera Negra, Ant-Man, tenian que ver cuantas veces sonaba la flauta.
Lo peligroso es hacerlo justo después de Black Widow y Shang Chi, dos personajes que no arrastran multitudes precisamente.
El Richard Dragon de la peli animada de Batman se parecía más al Shang-Chi de los cómics que el del MCU (si hubiese hecho el Shang-Chi medio Bruce Lee medio James Bond igual hubiese funcionado mejor … También hubiese funcionado mejor La Viuda cuatro años antes, y no estrenandola en Disney +, claro).
El niño es rubio y los padres son morenos, yo no digo nada…
El butanero. Ya lo digo yo por ti.
Jia, jia.
Dicho esto, es como My Girl, o un Puente hacia Terabithia. Que te dan la hostia para que la película pase a ser otra cosa.
Mi problema con esta peli es que empiezo a ser como mí madre. Ya no estoy para tragar cosas tristes, porque ya he tenido demasiadas reales, y tengo que dedicar mis reservas emocionales a curar esas heridas reales priorizandolas sobre unas ficticias.
Lamentablemente me pasa algo parecido. Como echo de menos los tiempos en los que me reía de la gente que lagrimeaba al ver una película, que imbécil era…
La Zhao podría haber hecho mucho mejor un no sé Camelot 3000 que Los Eternos, por mencionar otra fantasía cósmica viñetera.
Yo creo que si hubiera ido con todo, a su estilo y sin cortarse un pelo en los kirbicismos, igual se la habría pegado pero habríamos tenido una película a reivindicar que con los años habría sido de culto. Pero tal y como está, es… Un tropiezo.
Tampoco es que haya mucho Kirbycismo, que me da que se fijaron más en Los Eternos de Gillis (y tampoco mucho) y de Gaiman que en los de Kirby (que también se perdía con su propia trama en sus Eternos).