Llegan las divertidas aventuras de Dunk y Egg en El Caballero de los Siete Reinos

La semana pasada llegó por fin a nuestras pantallas El Caballero de los Siete Reinos, la nueva serie ambientada en el mundo de fantasía de Canción de Hielo y Fuego creado por George R.R. Martin. Una serie que aunque reúne muchos de los elementos que han atraído a multitud de público y que encontramos en Juego de Tronos o la Casa del Dragón, va en una dirección muy diferente que me temo que pueda decepcionar a quienes esperen otra épica saga. Porque sí, aquí tenemos caballeros que se mueven en un escenario repleto de lugares y apellidos muy familiares, pero las aventuras de Sir Duncan el Alto y su fiel escudero Egg son otro tipo de historia, y una que a mí personalmente me gusta más.

El cartel esta inspiradísimo

Esta pequeña saga que ha dado pie a la serie de televisión que nos ocupa nació en 1998 como un relato corto para la antología Legends que editaba Robert Silverberg. Bajo el título de “The Hedge Knight/El Caballero Errante”, Martin nos contó la historia de un humilde escudero, Duncan “Dunk”, quien tras la muerte de su señor, un caballero errante sin más posesiones que las que podía cargar en su caballo, quiso convertirse él mismo en caballero y ganar un famoso torneo en el que se reunían las más nobles casas de Poniente. Por el camino se ganó un pequeño escudero algo insolente apodado Egg, y acabó partiendo en busca de nuevas aventuras. Un relato al que siguieron otros dos, “The Sworn Sword” y “The Mystery Knight”, siendo todos ellos adaptados más tarde al cómic.

Tanto como precuela…

Y como decía al comienzo, pese a que nos encontramos en un Poniente que a estas alturas nos resulta muy familiar y ya en su primer episodio vemos a miembros de las familias Baratheon, Dondarrion e incluso Targaryen, estando esta historia ambientada casi un siglo tras la Casa del Dragón y más o menos lo mismo antes que Juego de Tronos, eso será todo lo que encontremos conocido, localizaciones y apellidos. Algo que permite que nos movamos en un escenario familiar pero sin estar apenas lastrados por los acontecimientos de las otras dos sagas, y a una escala mucho menor. Ya que por aquí hace mucho que murió el último dragón y faltaba otro tanto para que estos renaciesen gracias a Daenerys, no había ninguna gran guerra en el horizonte y al mal que acechaba detrás del Muro le quedaba todavía un siglo para despertar, por lo que nos encontramos en un periodo de relativa calma, y eso es algo de lo que me alegro muchísimo.

Aquí por ahora no hay grandes fortalezas

Porque aunque yo he disfrutado muchísimo con los libros de Canción de Hielo y Fuego y con casi toda la serie de Juego de Tronos, aunque también es verdad que aún no me he puesto con la Casa del Dragón, ni libro ni serie, porque el final de JdT me dejó algo quemado, le tenía unas ganas enormes al Caballero de los Siete Reinos por su pequeña escala. Al estar alejado de esos grandes momentos épicos, de las guerras, la magia y los monstruos, nos encontramos con una historia mucho más cercana y más humana, donde a través de los ojos de alguien humilde como Dunk disfrutamos de un acercamiento diferente a todo ese mundo de intrigas palaciegas al que nos habían acostumbrado.

Uno acaba tentado de pensar que es un montaje fotográfico

Y de momento su adaptación televisiva ha sido capaz de representar todo ello con una gran fidelidad, conservando incluso ese tono ligero y sentido del humor que caracterizan a estos relatos, algo que temía que se perdiese por querer acercar el tono de esta serie al de las anteriores. Algo que no podrían dejar más claro como en los primeros minutos de su primer episodio, cuando parece que vamos a presenciar un momento épico y comienzan a sonar las primeras notas del opening de Juego de Tronos, la escena da un humorístico giro de ciento ochenta grados que difícilmente podría dejar más evidencia que esta serie no pretende ser más de lo mismo. Y menos mal que ha sido así, porque esto es justo lo que necesita cualquier franquicia, diversificarse.

El mundo le viene pequeño a Dunk

Un humor que está presente en todo momento especialmente a través de su protagonista, ya que Dunk apenas ha recibido educación, es bastante inocentón, torpe y a veces parece un poco lento, lo que provoca que no pare de chocar con marcos de puertas no hechos para alguien de su tamaño o de sufrir más de un malentendido. Pero eso lo combina con un corazón enorme, una nobleza mayor que la de cualquiera de los caballeros de noble cuna que le rodean y una honestidad en ocasiones desmedida que hacen de él alguien entrañable y tremendamente humano. Algo en lo que Peter Claffey, quien interpreta a Dunk, está haciendo un trabajo enorme. Porque aunque no es especialmente difícil encontrar un actor que dé la talla físicamente para el papel, es en la humanidad de Dunk donde Claffey lo borda, cómo consigue transmitirnos su timidez ante los nobles, su inocencia al moverse en ese mundo que hasta ahora solo había visto de lejos y su inseguridad cuando piensa que quizás se ha marcado un objetivo muy lejos de su alcance.

A mi me ha convencido

Algo que contrasta en muchos aspectos con Egg, quien se ha proclamado él mismo como su escudero y que pese a su corta edad parece tremendamente inteligente, está siempre muy seguro de sí mismo, es tan directo que raya la insolencia y no parece saber cuándo callarse. Pero al igual que Dunk él también parece ansiar el vivir aventuras y convertirse en caballero algún día. Y si Claffey me ha asombrado lo de Dexter Sol Ansell me ha dejado sin palabras. Este jovencísimo actor de apenas once años y que lleva desde que tenía dos apareciendo en cine y televisión, consigue dar la talla, no físicamente por supuesto, en todo momento, transmitiendo una seguridad impropia en alguien tan joven y siendo el complemento perfecto para Dunk, ya que la química entre ellos es tan buena que si la serie consistiese en ellos dos discutiendo todo el día la vería igualmente.

Este crio es demasiado bueno para su edad

Y esta peculiar pareja se mueve por un mundo en el que Duncan a su pesar está descubriendo que eso en lo que aspiraba a convertirse no es siempre lo que parece. Ya que es palpable su decepción en cada momento en el que se cruza con alguno de esos caballeros cuyo estatus siempre había admirado y se encuentra con un puñado de gente que han heredado apellidos, títulos, riquezas y honores, pero que en su mayor parte no son más que un grupo de engreídos, lascivos y borrachos que no son dignos de ese respeto que él siempre había mantenido. Otro gran contraste que para mí era uno de los puntos fuertes de esta historia junto con el humor y que me alegra muchísimo que se haya mantenido aquí.

La nobleza no es lo que el creía

Por delante nos quedan otros cinco episodios que imagino que adaptarán en su totalidad el primer relato y que espero que tengan el éxito suficiente para que podamos tener aventuras de Dunk y Egg para rato, especialmente sabiendo que George R.R. Martin parece animado para escribir unos cuantos más. Así que solo me queda esperar que el público no le dé la espalda a la serie al comprobar que esto no es otro Juego de Tronos o Casa del Dragón, sino algo muy diferente y en algunos aspectos incluso mejor.

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Zatannasay
Zatannasay
3 días han pasado desde que se escribió esto

Yo leí el cómic, y me sorprendió muy gratamente a pesar de su aparente sencillez.

Porque tiene una lista de personajes magníficos de los que te enamoras a pesar de no ocupar más que unas pocas viñetas.
El proceso de reclutar a los caballeros aliados es magnífico.

Y trata de unos temas profundos, como son la importancia de no quedarse inactivo ante la injusticia, o como la dignidad no distingue entre clases sociales.

Al final el tema es: ¿Qué distingue a un verdadero caballero?

Diógenes Pantarújez
Admin
2 días han pasado desde que se escribió esto

Humor y calidad a raudales!
La verdad es que no me ha parecido la gran cosa, aunque hay que reconocer que hacer seis episodios de un solo relato no es un trabajo fácil. Así que de momento vamos bien.