Resulta raro reconocer que cuando se anuncio que íbamos atener una serie de televisión de imagen real protagonizada por los Titanes de Wolfman y Pérez no me sorprendió demasiado (que lejos hemos llegado), que a estas alturas muy raro tendría que ser el personaje para que me sorprendiese su salto a la pequeña o a la gran pantalla. Lo que si que me ha sorprendido es el tratamiento que han recibido los personajes en esta adaptación y que mas que bueno o malo ha sido raro e inconsistente. Pero a la espera de que termine su primera temporada y podamos sacar unas conclusiones con algo mas de fundamento, vamos a echar un primer vistazo a lo que nos esta ofreciendo esta peculiar versión del clásico grupo de superhéroes de DC.

Eso si, luego Starfire y Beast Boy solo son naranja y verde, respectivamente, a ratos

Los sueños de la joven Rachel Roth están plagados de pesadillas sobre lo que teme hacer con sus misteriosos poderes, unas habilidades que la han colocado en el punto de mira de personas con muy diferentes intenciones hacia ella. Pero cuando su vida corra peligro, esos mismos sueños la pondrán en contacto con el único capaz de ayudarla, un detective de policía que de niño vio morir a sus padres en el trapecio y que compagina su trabajo como policía con sus actividades nocturnas como vigilante enmascarado…

Demasiada niña del exorcista y poca piel roja y tres ojos veo yo aquí

Tras haber visto tres episodios aun no tengo claro si la serie de los Titanes me gusta o no, lo único que tengo relativamente claro es que hasta el momento cada episodio me ha dejado con la curiosidad suficiente como para querer ver el siguiente, y supongo que eso ya es algo. Porque como decía mas arriba, mas que buena o mala la serie es extremadamente rara, como si sus creadores (Akiva Goldsman, Geoff Johns y Greg Berlanti) no tuviesen del todo claro que hacer con los personajes. Y es que tan solo con el primer episodio uno puede apreciar el enorme contraste entre personajes y situaciones que me ha recordado a una curiosa mezcla entre el tono de las series de Marvel/Netflix por esa atmósfera oscura y (a ratos extremadamente) violenta, y el tono de la Gotham televisiva, con ese aire casi “camp” que no llega a tener el tono casi parodico de aquella y al mismo tiempo una fidelidad al cómic a ratos sorprendentemente alta y otras extremadamente tenue. Algo que casi da la impresión de que hasta el ultimo momento han estado sin estar seguros del todo de que que camino seguir y que aquí ha trabajado demasiada gente y que cada uno ha querido ir en una dirección diferente.

Y tampoco s elucieron mucho a la hora de escoger que fotos utilizar para promocionar la serie

Lo que mas sorprende sin duda es que tratándose de una serie basada en un cómic que tenia un tono tan clasicamente superheroico como los Teen Titans de Wolfman y Pérez y que se hizo tremendamente popular gracias a una serie de animación para un publico infantil/juvenil, nos encontremos aquí con una serie que tiene un nivel de violencia tan alto que deja pequeño a cualquier cosa que hayamos visto en la CW y nos recuerda mas a lo que hemos podido ver en Daredevil o Punisher. Y de forma mas sorprendente aun el máximo exponente de esa violencia no es otro que ¿Robin?

Espero que no haya muchos niños fans de las versiones animadas que hayan intentado ver esta nueva versión,,,

Pues así es, el Dick Grayson/Robin que nos encontramos aquí es tan violento que cuesta creer que no se haya pasado ya al asesinato, viéndole en estos tres episodios arrasar a sus adversarios con una brutalidad y salvajismo impropia del personaje. Pero para rematar lo absurdo de esa caracterización, mientras que en su identidad de Robin a ratos parece el una versión mas violenta del Jason Todd de Jim Starlin o mas bien del actual Red Hood (tengo curiosidad por ver que personalidad van a darle a Jason, quien también va a salir en la serie) como Dick Grayson casi parece el de siempre, el tipo encantador y seductor que siempre acaba haciendo lo correcto. Una doble caracterización que casi recuerda mas a Jekyll y Hyde que a otra cosa.

Y no, esa sangre no e suya, son salpicaduras de sus victimas

Pero para caracterizaciones absurdas la de Kory/Starfire. Por un lado tenemos esa nefasta estética que le han dado, empezando por una peluca barata que parece salida de la misma tienda que la peluca que llevaba la Medusa de los Inhumanos de Scott Buck y un vestido de fiesta que parece que lo ha comprado en un todo a cien (pese a que argumentalmente esta justificado por que lo lleva) y que en conjunto han provocado que el personaje tenga la apariencia de una prostituta de una peli barata de los 90. Y eso es bastante triste sobre todo teniendo en cuenta que Anna Diop tiene presencia para ser una Starfire bastante buena, pese a que hayan optado por no ponerle lentillas y que su piel solo se vuelva naranja cuando utiliza sus poderes. A todo esto hay que añadirle que han optado por dejarla amnesica desde el primer momento, y aunque aquí Starfire, al igual que Robin, también es extremadamente violenta, teniendo en cuenta que no recuerda nada y se mueve por instinto y que en el cómic era una guerrera entrenada por los Señores de Okara que no tenia los mismos escrúpulos que sus compañeros a la hora de quitar una vida, resulta algo mas comprensible esa actitud.

Hubiese quedado mucho mejro que le tiñesen el pelo a la actriz antes que hacerla llevar esa fregona en la cabeza

El resto de personajes son relativamente mas fieles al cómic aunque haya decisiones un tanto peculiares como la de añadir a Halcón y Paloma II (la de Liefed, para entendernos) que aunque en el cómic pertenecieron al grupo no son tan característicos del mismo como podrían serlo Aqualad o Cyborg (quien se suponía que aparecería en la serie pero hasta ahora no hemos visto ni rastro de el) o que hayan optado por utilizar a la Raven adolescente del New52 en lugar de la clásica. Algo que contrasta con un Beast Boy que de momento parece el mas fiel de todos a su versión del cómic hasta el extremo que se ha traído consigo a la Doom Patrol. Y mejor no hablo de algunos d ellos villanos que han escogido porque para reconocerlos casi hace falta haberse memorizado el Who’s Who.

Lo peor es que en cuanto los vi los reconocí al instante

Y el otro extremo que me ha llamado la atención es como pese a que la caracterización a veces es inconsistente o muy alejada del cómic o ese gusto por la violencia, estéticamente es una adaptación aterradoramente fiel. El traje de Robin, pese a tener una tonalidad mas oscura que en el cómic, es tan fiel a este (aunque básicamente sea el primer traje de Tim Drake con mangas largas) que deja en pañales a todo lo que hemos visto en la CW y en Netflix hasta ahora. Un respeto al material original que es mayor aun si cabe en Halcón y Paloma, que pese a que sus trajes tienen una apariencia mas “realista” (en la serie son vigilantes humanos, no agentes del Orden y el Caos) son tan respetuosos con el cómic que casi da miedo. Y ya si nos vamos a esa Doom Patrol, que parece que acaba de salir de las manos de Grant Morrison y Richard Case, especialmente con ese Robotman tan retro que casi me dieron ganas de llorar de emoción al verlo, me hace desear que todas las adaptaciones, sobre todo las televisivas, fuesen tan fieles al material que adaptan (que yo casi me creo que acabaremos viendo a un Cyborg con mejor pinta que el del cine)

El departamento de vestuario se merece, en su mayor parte, una felicitación

Y con esas estamos, con una serie que en algunos aspectos es notable y en otros tremendamente inconsistentes pero que hasta ahora no me ha quitado las ganas de verla. Cuesta saber por donde derivara todo esto y si en los nueve episodios que restan serán capaces de encauzar el rumbo y dejarnos con una serie mas solida, pero de momento no soy del todo pesimista (pese a que ahora mismo me interesa muchísimo mas ver ese anunciado spin-off de la Doom Patrol que estos extraños Titanes). Así que solo queda esperar a ver en que acaba todo esto y alegrarnos de que pese a lo irregular al menos no provoca vergüenza ajena como otras adaptaciones recientes de infausto recuerdo.

Anuncios