El tener casi todas las series que uno sigue de parón hace que de pronto sea necesario llenar ese cada vez mas escaso tiempo libre (Diógenes me tiene en un semáforo vendiendo pañuelos de papel) con lo que sea. Por ello le di una oportunidad a la tercera entrega de una trilogía que nunca me había interesado demasiado, The Cloverfield Paradox (el gripazo también influyó en ello). Pero como todo el mundo decía que las tres películas eran completamente independientes de otras y esta parecía enfocada de lleno en la ciencia ficción me lance a por ella… Y tras su visionado creo que igual hubiese sido mejor seguir apartado de esta trilogía.

¡Ya no va uno a poder fiarse de la publicidad!

En un futuro cercano la Tierra esta sufriendo una crisis energética de tales dimensiones que el mundo entero se encuentra al borde de la guerra por el control de los recursos. Pero para tratar de poner freno a esa situación las agencias espaciales de todo el mundo están colaborando en un proyecto muy especial, el desarrollo del mas potente acelerador de partículas que se encuentra a bordo de la estación espacial Cloverfield. Un acelerador que de conseguir su propósito podría proporcionar energía limpia e infinita a todo el planeta y evitar el colapso de la civilización. Pero son muchos quienes están preocupados por los efectos secundarios que pueda tener un acelerador de ese calibre y los peligros que pueda suponer para con la realidad misma. ¿Pero que puede salir mal cuando se juega con las mismas reglas de la naturaleza…?

Nah, seguro que no pasa nada malo o raro…

The Cloverfield Paradox lo tenia todo para ser una gran película, un gran reparto, uno son menos grandes medios técnicos y una historia atrayente… Pero la indefinido de la película, y un poco también el querer convertirla en una especie de nexo de unión con las dos anteriores entregas de la saga Cloverfield, han ha jugado en su contra y la han convertido en un batiburrillo de géneros que no parece decidirse por lo que quiere ser, que no llega a ninguna parte, con demasiadas cosas que suceden “porque si”  y en resumen, con poco o nada que la redima.

Ni ellos mismos se creen lo que están haciendo

Esencialmente esta es una película que gira en torno a dos ejes ya muy vistos pero de los cuales al menos uno ha dado enormes resultados en el pasado. Por un lado tenemos la enésima historia que juega con el miedo que generan los grandes aceleradores de partículas y que periódicamente salpican tanto la ficción como los medios mas conspiranoicos. Y por el otro lado tenemos la clásica formula de horror en el espacio con una tripulación amenazada por una fuerza imparable y sin ningún lugar hacia el que escapar, algo con lo que otros han sacado oro puro.

Al menos la película me ha servido para ponerle cara al Agente Kallus

El problema es que aunque sobre el papel la idea suena muy bien, y como decía mas arriba tanto los medios técnicos como el reparto son mas que notables, poco de eso se nota en el resultado final. Los momentos que deberían ser de horror no llegan a transmitir nada de eso y casi recuerdan mas a una comedia negra en la linea de Evil Dead, algo que al menos en principio no parece que fuese la intención de la película. Unos momentos de presunto terror que van surgiendo un poco a lo loco sin mayor causa aparente que “el acelerador de partículas lo ha vuelto todo loco”, algo que en otras películas como Horizonte Final se había resuelto de una forma muchísimo mejor.

¡¿Donde esta el informe de misión del 16 de Diciembre de 1991?!

Si a eso le sumamos personajes que no reaccionan de forma lógica o natural (aunque esto es un clásico en el cine de terror) y las escenas metidas con calzador para enlazar y justificar las anteriores entregas de Cloverfield, hacen de esto una mezcla rara que hace aguas por casi todas partes. Aunque esto ultimo no es de extrañar si tenemos en cuenta que originalmente esta película no tenia nada que ver con Cloverfield hasta que la productora de J. J. Abrams compro el guion y lo retoco para convertirlo en la tercera entrega de la saga (mas o menos lo mismo que sucedió con la segunda entrega) Pero sean cuales sean los orígenes de esta triste decepción el resultado final es el mismo, que nos encontramos ante algo que parece un episodio estirado y con mas medios de una de aquellas copias baratas de The Twilight Zone.

Con este panorama no se si seguir viendo la saga hacia atrás…

Diría que de esta película he aprendido a no volver a fiarme de la buena pinta que pueda tener su trailer y que es mejor esperar a tener una recomendación de fiar, pero para que engañarme, se que acabare picando de nuevo. Que ya me están tentando para que supere mis prejuicios y le de una oportunidad a 10 Cloverfield Lane, que esa es la buena del lote, pero cualquiera se fía del criterio de Diógenes, que con lo sádico que es a lo mejor solo quiere que la vea para hurgar en la herida…

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