El regreso a DC de James Robinson no ha sido hasta la fecha algo a lo que podamos llamar espectacular, pese a que su Wonder Woman es bastante mejor de lo que muchos de sus críticos dicen (aunque no tan bueno como sus mejores trabajos) Así que a la espera de que le toque un proyecto de mayor envergadura (¡Que le den a la autentica JSA de una vez! Su recién estrenada etapa en Trinity no ha comenzado nada mal, llevándose a los tres héroes mas grandes de DC (con permiso de Hal Jordan) de viaje a un lugar que llevaba demasiado tiempo ausente del Universo DC y al que ha dado gusto regresar…

¿Cual sera ese mundo salvaje? ¡¿Cual?!

Decidida a encontrar el camino a su hogar en Themyscira tanto tiempo perdido, Wonder Woman recluta la ayuda de dos de sus mejores amigos, Superman y Batman, para que la ayuden en dicha tarea. Pero encontrar algo que los Dioses han ocultado no es sencillo ni siquiera para alguien con los recursos y poderes de este trío de héroes que pese a todo no cejan en su empeño. Pero su búsqueda de la Isla de las Amazonas les lleva a explorar todo tipo de anomalías espaciales que puedan indicar el lugar en el que se esconde la famosa isla, una de las cuales les arrastra sin remedio a un lugar que no solo no era el objeto de su búsqueda sino un lugar del que les costara escapar. Pero es también un lugar muy familiar en el que se encontraran con un inesperado aliado que les ayudara a superar los obstáculos que allí se encuentren y con suerte a regresar a su hogar…

A lo mejor ese portal no les lleva a Themyscira…

Para mi este cómic, que leí pura y exclusivamente por James Robinson (la serie la había abandonado hace meses) ha sido una sorpresa mas que agradable, ya que al no saber nada de lo que iba a suceder en el creía que seria solo una forma de expandir lo que esta contando Robinson actualmente en la serie de Wonder Woman. Pero para mi sorpresa la famosa Trinidad acabo en un lugar que a cada pagina me resultaba mas y mas familiar, una jungla casi tropical que poco tenia que ver con la mediterránea Isla Paraíso, lagartos humanoides… no me atrevía a esperar que realmente ese era el sitio que creía que era… Hasta que los héroes se dieron de bruces con un altar creado alrededor de un viejo Lockheed SR-71 de las Fuerzas Aéreas Estadounidenses que debía llevar allí desde los tiempos de la Guerra de Vietnam.

¡Pues claro que es obvio!

Un avión que Wonder Woman, y muchos lectores entre los que me incluyo, reconocimos al instante, confirmando lo que llevaba varias paginas sospechando, que ese mundo en el que han quedado atrapados Superman, Batman y Wonder Woman no es otro que el mundo perdido de Skartaris…

¡SKARTARIS!

Y si ese lugar es el mítico mundo que algunos creian existe en el centro de la Tierra, estaba claro que ese viejo avión no podía pertenecer a otro que al Coronel de la USAF Travis Morgan, mas conocido como ¡Warlord de Shamballa! Snifs, como se le echaba de menos.

¡¡¡WARLORD!!!

Fiel a su costumbre de recuperar personajes olvidados, James Robinson no ha decepcionado en absoluto y en esta ocasión nos ha devuelto a todo un clásico de los 70 al que DC ha maltratado e ignorado demasiado en las ultimas décadas (nada nuevo bajo el sol) Y si, esto no es mas que un prologo, Warlord solo aparece en la ultima pagina y aun es demasiado pronto para saber por donde desembocara la historia, pero… ¡Ha vuelto Warlord! (momento perfecto para subirse al carro con esta serie) Eso si, ha sido una pena, y una oportunidad muy desaprovechada, que en DC no le encargasen a Mike Grell (el creador del personaje) el hacer alguna de las portadas de este cómic, que no es que este retirado del todo precisamente, que en Green Arrow es uno de los portadistas habituales desde el año pasado hasta al menos este mismo mes.

Es que un Warlord sin aunque sea un pequeño toque de Grell no es lo mismo

Y si hablamos del apartado gráfico del cómic no puedo dejar de mencionar el trabajo de Patrick Zircher, un dibujante con un estilo muy clásico que sin ser uno de esos artistas cuyo trabajo sigo fielmente si que es todo un profesional muy solvente que no decepciona. Aunque si que es cierto que en este cómic le he notado mas inspirado que en tiempos recientes, casi como si se hubiese esforzado mas de lo habitual, algo que ya sea por trabajar con Robinson o por Warlord es de agradecer.

Eso si, que ganas de que Wonder Woman pierda la dichosa espada

Ahora solo queda cruzar los dedos para que esta aparición del personaje sea algo mas que una simple aparición de invitado, y lo recuperen en serio, que yo firmaría ahora mismo por una serie regular escrita por Robinson. Que al pobre creo que hacia casi una década que no lo veía en un cómic (mas allá de cameos en cosas raras como Convergence y Flashpoint) y echaba mucho de menos esa mezcla de ciencia ficción y fantasía. Pero si como me temo sucede lo peor, lo único que nos queda es disfrutar de esta historia y recordar tiempos mejores cuando en DC había una mayor variedad temática y ninguna idea parecía demasiado ridícula…snifs

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