Estos días se ha dado ya por hecho el trato entre Disney y Fox, hasta el punto de que en Variety dicen que están arreglando los flecos del trato entre los banqueros de Disney y Rupert Murdoch. Como ya hemos hablado mucho sobre el tema y supongo que hablaremos más -otra cosa no, pero últimamente en el mundillo no se hace otra cosa que especular sobre el asunto- creo que toca hablar sobre los damnificados reales de la venta, toca hablar sobre tres películas que se estrenan el año que viene y alguna serie de TV…

De fantasías masturbatorias de Galactus pegándose contra los 4F y el Iron Man de Robert Downey Jr no voy a hablar que me pierdo.

De entrada podríamos decir que Masacre no parece que vaya a ser un gran damnificado, después de todo estamos hablando de que su película atendía sólo a su pequeña esquina del mundo y se podría integrar perfectamente en Marvel. El problema real vendría con su secuela, con Cable y con los demás mutantes que, dejando al margen que Josh Brolin es Thanos, son personajes que vienen de futuros apocalípticos y delimitan bastante más el margen de maniobra de posibles películas de mutantes que pudieran venir con un hipotético reinicio completo de la franquicia. Algo parecido pasaría con New Mutants, cuyo tono e historia no cuadraría mucho con un “gran universo mutante” dentro de Marvel Studios. Y luego está X-Men: Dark Phoenix, que aunque creo que se estrenará igualmente, es la mayor candidata a ser metida en un cajón al más puro estilo de los 4F de Corman. Si la franquicia First Class ya había manifestado síntomas claros de agotamiento, el hecho de que a la película todavía le quede un año de postproducción la convierte en la más posible candidata a una cancelación, a reshoots al más puro estilo Justice League y a no tener secuelas. Creo que Disney sacará todas las películas que ya están rodadas y en las que la inversión ya sea demasiado grande como para que no compense cancelarlas, porque a fin de cuentas los planes de Marvel Studios no creo que sean los de sacar películas de mutantes a corto plazo, a pesar de que la agenda de estrenos después de Infinity War 2 está sospechosamente “vacía”.

Y sí, Constantin sigue teniendo los derechos cinematográficos de los 4F, pero por lo visto la primera opción de Fox para hacer películas del cuarteto se mantendría con la compra. O no, porque siguen sin enseñarnos el contrato de marras.

Luego también podríamos hablar de series de TV como The Gifted o Legion, que por su naturaleza televisiva poca continuidad guardaban respecto a las películas y se les puede permitir sobrevivir en su propio ecosistema, del mismo modo en que Agentes de SHIELD o las series de Marvel en Netflix lo hacen a pesar de que afirman coexistir con las películas que las ignoran. No pasa lo mismo con otra serie de Fox, Gotham, que a menos que emigre de canal me parece que nunca nos va a enseñar como David Mazuoz se convierte en Batman. Lo cual es una pena, porque dentro de la estupidez de la propia serie y de sus propias carencias, Gotham se había convertido en una serie completamente impredecible y tremendamente divertida. Pero claro, no dejamos de estar hablando de una serie producida por la propia Warner en un canal que pasará a ser parte del enemigo, con lo que a menos que Gotham consiga la suficiente audiencia como para que compense seguir emitiéndola, creo que su presencia en la parrilla de Fox tiene los días contados.

Aunque espero que no, porque Gotham a cada temporada nos deja más claro que no es otra cosa que la historia de Batman contada por el Joker, y eso es maravilloso.

Y hablando de la Fox, hay una serie con casi treinta añazos que también pasaría a formar parte del establo Disney, Los Simpsons. Y Futurama. Estamos hablando de que Rasca y Pica pasarían a ser propiedad de Disney, con lo que todos esos episodios sobre el autor original de los personajes y demás cobrarían un nuevo -e irónico- significado. No creo que a los Simpsons la venta vaya a afectarlos directamente -son eternos- ni tampoco creo que lo haga a su “serie plagiaria”, Family Guy. Disney lleva décadas produciendo contenidos que no son “family friendly” desde mucho antes de que Miramax produjera películas de Tarantino, por lo que no creo que Fox pase a tener un cambio de políticas. Eso sí, lo que sí que peligra es toda estructura redundante, como por ejemplo el cargo de Mark Millar en Fox.

Vamos, que Disney no va a hacer el Paul Levitz.

Porque toda la estructura de producción de Fox para las películas de 4 fantásticos y X-Men acabaría sobrando, por lo que el puesto de consultor de Millar que tan bien le vino para que The Secret Service (Kingsman) y otros de sus cómics fueran adaptados por Fox puede que llegue a su fin. Que a estas alturas ya no sé ni si lo conserva -aquí el personal es muy opaco, y el cargo ese se lo dieron hace cinco años, mucho antes de la debacle de los 4F de Trank- pero lo que creo que está bien claro es que el terremoto lo vamos a sentir en muchos más lugares que en la parte correspondiente a Marvel. Por poner un ejemplo, ¿que pasará con las secuelas de Alien, o con el Predator de Shane Black? ¿Que pasará con todas las películas “independientes” de Fox Searchlight, teniendo en cuenta que Disney ya se desprendió de Miramax sin ninguna contemplación?

Y bueno, de las películas de monos ya podríamos olvidarnos.

Puede que este final de 2017 nos traiga otro paso más de Disney para hacerse con todo el control del Viejo Hollywood y poder hacer frente a las plataformas digitales yanquis y extranjeras con todo el poderio que da toda la filmografía del Hollywood clásico, pero a la hora de la verdad 2018 puede que sea el último año con tantas películas basadas en personajes de Marvel; porque una cosa está muy clara, no es muy probable que Disney vaya a poner en cartelera 8 películas de Marvel entre Black Panther, New Mutants, Infinity War, Deadpool 2, Ant-Man & Wasp, Venom, X-Men: Dark Phoenix o la película de animación de Miles Morales.Son tres películas de Marvel Studios, tres de Fox y dos de Sony, todo esto mientras Pixar estrena en junio The Incredibles 2 entre la película de Han Solo y la segunda parte de Jurassic World, que aunque no tiene nada que ver con la bronca Fox/Marvel se estrena poco antes de Ant-Man & Wasp y nos deja la cartelera un tanto apretada. Ésto acaba dejándonos la sensación de que algunos estrenos de Fox para el año que viene puede que sufran cambios de última hora en su semana de estreno para que Disney no compita consigo misma…

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