Hoy toca uno de esos artículos que a Diógenes ponen de los nervios porque cree erróneamente que son cosas que me saco de la manga en cinco minutos para no molestarme en documentarme o en currarme el articulo del día. Pero nada mas lejos de la verdad, ya que si bien es cierto que para escribir lo de hoy no he necesitado documentarme demasiado, esto es porque se trata de un tema que conozco bien a fondo, y si lo he escrito en poco tiempo es solo porque la pasión que desata en mi el tema hace que el tiempo vuele. Por ello y sin mas preambulos vamos a hablar hoy de mi historia de amor platónica con el mas reciente personaje del Overwatch, Moira la destructora…

Este juego es peor que la heroína

Como todo el mundo que haya seguido mis posts sobre el tema, yo llegue al Overwatch un poco tarde, cuando el juego ya se encontraba mas que consolidado y al reparto original de personajes se habían añadido unas cuantas novedades que para mi formaban parte del juego desde el principio. Por ello no había podido experimentar en condiciones la emoción completa de la llegada de un nuevo personaje al juego, ya que aunque es verdad que Doomfist fue introducido después de que yo comenzase a jugar, el tratarse de un personaje mas bien de “melee” (¡esto es un juego de tiros!) y que a ello hay que sumarle que debe ser de los personajes mas lamentables del juego, la emoción de la novedad pronto se convirtió en una enorme decepción. Pero entonces llego Moira.

Que triste…

Moira fue introducida en el juego a principios de Noviembre, y en esta ocasión preferí leer lo menos posible sobre el nuevo personaje y esperar a que fuese introducida en el juego para tratar de no crearme demasiadas expectativas y comprobar por mi mismo si iba a estar a la altura de mis personajes favoritos del Overwatch. Pero el momento llego y pude escaparme de la tiranía de Diógenes (que me tiene ahora sacando brillo a su colección de botellas de licor de colección) lo suficiente como para jugar unas cuantas partidas rápidas con las que probar las capacidades de Moira en combate y la verdad es que me he quedado mas que impresionado.

Con personajes así es fácil conseguir la jugada destacada de la partida

Su ataque principal es el “Rayo Biotico”, un haz de energía que al igual que el de Symmetra se engancha al enemigo mas cercano y le drena de energía al mismo tiempo que lentamente regenera la salud de Moira, como si fuese una vampira. Un ataque que aunque no llega a alcanzar un nivel de daño tan grande como el de esta, si que produce siempre un daño constante (el de Symmetra va aumentando poco a poco) y dispone de un mayor alcance. Un ataque perfecto para aquellos que tengan poca coordinación a la hora de disparar ya que lo único que requiere es estar lo suficientemente cerca de un adversario para destrozarle.

Este rayo es como Diógenes, cuando te agarra no te suelta hasta dejarte sin vida

A esta habilidad hay que sumarle la de la “evanescencia” una especie de supervelocidad que a ojos del resto de personajes casi parece una teleportación y que le permite salir de situaciones complicadas o de colocarse cerca de los enemigos a los que quiere destrozar. Pero ambas habilidades palidecen ante la que se ha convertido en mu favorita no solo de este personaje sino casi del juego entero, el Orbe Biotico. Una enorme bola de energía que puede ser lanzado en cualquier dirección y que rebota sobre cualquier superficie, provocando un daño similar al de su Rayo Biotico sobre cualquier enemigo cercano. Otra habilidad perfecta para aquellos poco dotados para la puntería y que en mapas con muchos pasillos puede convertirse en una autentica arma de destrucción masiva aniquilando equipos enteros a los que ni siquiera tienes al alcance de la vista.

¿Puntería? ¿Eso que es lo que es?

Y uno podría pensar que con todo esto el personaje estaba ya mas que sobrado para ser todo un enemigo a tener en cuenta al encontrárselo en el campo de batalla, pero aun nos queda hablar de su habilidad definitiva, la Coalescencia. Se trata de un enorme rayo de energía que surge de sus manos de forma constante y que aunque no realiza tanto daño como puedan hacerlo otras habilidades, tiene la particularidad de ignorar todo tipo de defensas. Se acabo el esconderse detrás del escudo de un Reinhardt o una Orisa, si estas cerca de Moira cuando lanza su ataque, la única alternativa valida es huir o buscar refugio detrás de alguna pared del mapa. ¿No son razones mas que suficientes para “enamorarse” del personaje?

Lo dicho, es una autentica maquina de matar

Pero todo esto ha provocado esas constantes quejas a las que aun no me he acostumbrado del todo a leer de que el personaje esta dopado, que es muy “over” (tengo que dejar de leer foros de videojuegos) y que el juego esta roto con un personaje así porque es imposible ganar. Pero en el poco tiempo que llevo disfrutando del Overwatch he aprendido que no hay personaje malo, solo jugadores poco habilidosos, excepto Doomfist, Doomfist es lo peor. Ah si, y cuentan por ahí, aunque a mi me parece una leyenda urbana, que Moira es una “sanadora” y que cuenta con habilidades para curar a sus compañeros de equipo, pero sinceramente, en toda las partidas que he jugado con ella no recuerdo haber visto una habilidad parecida a esa…

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