Que digo yo que ya que hemos hablado todo el finde de Wonder Woman y prometí no hacer más posts sobre que hoy tampoco se estrena Wonder Woman -que no, que lo he mirado y tampoco se estrena hoy- no vendría mal hablar de un cómic de Wonder Woman. Uno que esté bien, venga. Que podemos decir cosas bonitas de Wonder Woman sin que nos salte al cuello un fan de Lynda Carter…

El pobre Batman siempre tiene cara de amargao.

El cómic es el annual número uno, que ha salido esta semana y viene firmado por Greg Rucka y Nicola Scott, viniendo a contarnos el primer encuentro postrebith/reborn de Batman y Superman con Wonder Woman. La gracia del asunto es que Rucka tiene historial de escribir mejor a Batman que a cualquiera de los otros dos, pero recientemente el hombre ha visto la luz y hasta ha aprendido a entender a Wonder Woman sin andar con las tonterías que soltaba en Hiketeia; y realmente de éso quería hablar yo hoy, de como no hace falta decirle al lector que Wonder Woman es una mujer maravillosa para hacerle justicia al personaje. Tampoco hace falta sacarla siendo más fuerte que Hulk o meando más lejos que Ralph Dibny, porque Wonder Woman tiene que ser como el final de un buen episodio de Doctor Who, todos los conflictos los arregla siendo quien es y practicando la paz y el amor.

Ah, otro que se vió aquel episodio de Batman Beyond…

Y ésta historia lo pilla, porque nos plantea una situación de desconfianza por parte de Batman y de curiosidad por parte de Clark que se resuelve cuando Diana hace que los dos agarren su lazo y digan la verdad. Y los dos se dan cuenta de quién es ella y quienes son en realidad los tres, y parten como amigos sin necesidad de que nadie se pegue con nadie ni rompan cosas, que es lo habitual en los cómics de superhéroes. Porque Wonder Woman no es una diosa de la guerra ni debe llevar una espada, lo único que debe llevar en las manos es la verdad. Y pegar algún que otro puñetazo, pero eso ya se sabe que en los universos de superhéroes no hace daño ni parte huesos ni puede dejarte en coma.

Y luego en otra historia corta del mismo cómic te meten a Wonder Woman matando con su espada. Pues vale.

La cuestión es, ¿por qué cuesta tanto encontrarse con guionistas que se den cuenta de lo que debería ser este personaje? Al final estamos hablando de que ya desde su origen Wonder Woman venía a predicar la paz al “mundo de los hombres”. Que venía a extender una utopía, no a recuperar el modo de vida de los espartanos; tu hablas con un fan del personaje y eso lo suelen tener interiorizadísimo, y sin embargo luego lees cómics en los que Wonder Woman se carga a Maxwell Lord. Y le parece bien, y no encuentra otra forma de arreglar las cosas. Copón, a veces me pregunto si lo que pasa es que no es que Wonder Woman sea un mal personaje -que lo ha sido- si no que no ha tenido autores a la altura durante décadas. Y eso es tremendamente lamentable.

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