Tenemos lectores que no nos mandan jamones, y por eso de la conciencia culpable, pues como que nos mandan posts. Posts a los que normalmente no haríamos el menor caso -porque queremos jamones- pero en este caso vamos a hacer una excepción con el que nos ha mandado Stravinkay Modelarus y publicarlo. Pero que no se repita,  que queremos esos jamones:

Sé que por aquí son muy atentos a la actualidad (por alguna razón Diógenes y M’Rabo se están riendo en mi mente) así que esto puede parecer algo extraño sobre lo que basar un post, pero resulta que salió un trailer para una película llamada Spider-Man: Homecoming.

Aviso: este trailer es de los que te cuentan TODA la película.

Lo vi, lo odie, y porque sé que muchos de los posts de este sitio tuvieron una génesis muy similar he aquí el porqué: Por que ese no es Peter Parker. Al menos no el original, no el de Stan Lee y Steve Ditko. Quizás si el de Conway y Romita, pero no el de Ditko, y no el que me hizo querer al personaje. Peter Parker era un pringado, un nerd, usaba lentes, sufría bullying porque no sabía interactuar con la gente a su alrededor mas allá de su anciana (ANCIANA, ¡maldita sea!) tía May. Es un perdedor que quizá consiga llegar a ser un Reed Richards, pero por ahora es simplemente un joven perdedor. Y luego lo muerde una araña (radioactiva). Y luego se muere su tío, su figura paterna, porque fue incapaz de hacer aquello que debía.

La última página de Amazing Fantasy #15. Spider-Man nace y continua toda su carrera sobre la tumba de Ben Parker, por suerte lo crearon Stan Lee y Steve Ditko y no Bill Finger y Bob Kane.

Peter Parker es un joven debilucho al que se le es entregado un gran poder del que claramente intenta tomar ventaja en un principio y acaba descubriendo en un azar del destino el verdadero precio de ese poder. Ahora debe sumar a sus responsabilidades el ser Spider-Man. Y es de ahí desde donde crece el personaje. Pero las bases deben ser fundadas; no pueden darme un Peter Parker que ya es Spider-Man porque no puedo conectar con eso, es simplemente otro héroe más cuando no lo es. Por suerte en Amazing Fantasy #15 en vez de Bruce Wayne tenemos a Peter Parker, quien era todo lo que ya hemos dicho y que ahora comienza a enfrentar los verdaderos villanos de la serie: todos los problemas de su vida personal. Se preocupa porque la tía May sufre problemas de salud y económicos, y se preocupa por que la tía May se preocupa por él. Pierde el temor a socializar; una vez ya has enfrentado a los 4 Fantásticos y a villanos como el Terrible Chapucero no hay mucho que temer en simplemente hablar con otros seres humanos más allá de no dejar que descubran que eres Spider-Man, algo que en las películas no han hecho muy bien, especialmente en las del Andrew Garfield (no pienso verlas nunca, ni pirateadas). También descubrimos (personaje y lector) que es un chico apuesto (si Superman puede esconderse detrás de unas gafas, Peter Parker puede ser apuesto y esconderlo debajo de unas también) y por lo tanto pierde aún más temor a socializar. Y así crecemos con el personaje desde el cero absoluto a ser un sobrino, amigo, fotógrafo por libre, novio, marido y super-héroe ejemplar.

No como otros.

Y esa evolución es lo que lo hace especial. No ser Spider-Man. Por eso los años ’80 no fueron sus mejores. Por eso Ben Reilly no fue la respuesta. Porque Spider-Man es tan solo una parte de Peter Parker, y este último cumplió su ciclo (o su “arco” como les gusta decir a los escritores) al volverse un adulto con una vida “normal” (dentro del genero de super-héroes). Al no ocurrirsele a los escritores como darle problemas más allá de su vida como Spider-Man, Peter Parker dejo de ser interesante. Por que los escritores que vinieron después de Stan Lee eran fans de comics, y como tales, fans de Spider-Man y Peter Parker, por lo que en vez de mantenerlo hecho un pringado le fueron cumpliendo sus deseos, todos los fans queríamos verlo a pesar de que era aquello por lo que volvíamos al personaje. Sin una tía May de la cual preocuparse, con un circulo de fieles amigos y con MJ, Peter Parker ya no era un perdedor. Pero ahora en vez de quitármelo tras años de historias me lo quieren hacer de arranque, toma: Peter Parker ya tiene amigos (jodido Ganke), es apuesto, no debe preocuparse por su tía, no aprende a ser responsable por su poder, no nada… Arghhhhhhhhhh!!!!! Si es que es un maldito espiral descendente desde Raimi.

Aunque debo admitir que todo héroe cuyo traje fuese diseñado por Steve Ditko es especial, lo que no ayuda a mi punto especialmente.

Supongo que mi queja es con la adaptación del trabajo de Stan Lee y Steve Ditko a la gran pantalla, porque esto no es fiel en lo más mínimo. Quizás lo sea a la versión del universo Ultimate (no lo he leído) o a una mezcla de personajes, pero no es el Peter Parker del que soy fan, por el que yo vería Spider-Man, lo que yo considero su versión original y la parte realmente distintiva de todo el personaje.

O quien sabe, quizás metan todo eso en flashbacks como en Man of Steel.

Aprovecho para decir que esto es la opinión de Stravinkay Modelarus y no de la gente de Brainstomping, que lo destriparemos en los comentarios de aquí abajo y no vamos a tener piedad porque no nos ha mandado un mísero jamón. Y ya puestos, avisamos de que seguimos odiando a Ganke. Y a sus putos legos.

Anuncios