Con la adaptación de American Gods, la novela de Neil Gaiman (que aun no me he leído porque no tengo perdón pero si una pila de lecturas pendientes que amenaza con engullirme), a televisión me ha pasado algo que rara veces ocurre, he estado de acuerdo con Diógenes en que ver solo el episodio piloto es insuficiente para formarse una opinión. Pero no voy a dejar que algo así se interponga en mi propósito de escribir un articulo que en esta ocasión no es exactamente una reseña, mas bien un aviso de que vale la pena echarle un ojo a esta serie ahora que esta empezando porque tiene potencial para ser algo muy grande.

Eso, creamos, creamos que esta va a ser una de esas series de las que estaremos hablando durante mucho tiempo

Shadow Moon (Ricky Whittle) creía que había conseguido encauzar de nuevo su vida. Le quedaban solo tres días para cumplir su pena de prisión y en casa le esperaban un empleo y sobre todo una esposa a la que quería sorprender con los conocimientos adquiridos en prisión. Pero la tragedia ataca de forma despiadada a Shadow y de pronto se encuentra en libertad pero sin nada que le espere fuera, nada excepto la oferta de un misterioso extraño, Mr. Wednesday (Ian McShane) que le ofrece un trabajo como “asistente” tan misterioso como el mismo. Sin otra cosa que hacer Shadow acaba aceptando a regañadientes su oferta sin saber que acaba de entrar en un nuevo mundo en el que nada es lo que parece y en el que el peligro le acechara en cada esquina.

El pobre Shadow no sabe en que mundo se ha metido

Como decía al principio nunca he leído la novela de American Gods (y no se si leerla ahora aun a riesgo de reventarme la serie de tv) y si alguna vez he sabido de que trataba lo he debido olvidar hace tiempo, por lo que el episodio piloto de su adaptación me ha pillado completamente desprevenido y me ha sorprendido a cada paso en el mejor de los sentidos. Y es que en esta serie a los espectadores nos sucede casi como a su protagonista, que vamos descubriendo poco a poco que es lo que esta sucediendo realmente en el mundo, y aunque creo que he podido hacerme una idea general de la trama y de la verdadera identidad de algunos personajes, no me atrevo a tener la osadía de pretender que se de que va la serie, lo único que tengo claro es que me ha enganchado desde el primer minuto.

Da igual que al principio todo parezca algo confuso, de momento vale la pena dejarse llevar

Y es que desde la escena que abre la serie, en la que el drama, el humor negrisimo y el gore mas espectacular (que se note que esto es una serie de Starz) van de la mano, y que nos da la primera y enorme pista sobre por donde van a ir los tiros en esta serie, ya me quedé pegado a la pantalla con ganas de mas. Se nota que todos los elementos de la serie están cuidadisimos y visualmente es una gozada (esa escena inicial es para verla un par de veces) algo que debemos agradecerles a Bryan Fuller, el creador de la serie de tv de Hannibal (un día tengo que verla) y de la divertida Dead Like Me entre otras y Michael Green, creador de Kings (una serie que mereció correr mejor suerte y en la que McShane ya se lucia) y co-guionista de Logan.

En Starz no saben lo que es la contención

Aunque nada de esto funcionaria como debe sin el trabajo de un cuidado casting del que de momento quiero destacar dos nombres (mas que nada porque en el momento de escribir esto solo he visto el primer episodio). El primero Ricky Whittle, de quien me alegre muchísimo al enterarme de que había conseguido el papel protagonista de esta serie tras la forma en la que le “despidieron” de The100. En aquella serie ya me sorprendió con su papel de Lincoln al demostrar que era capaz de ser mucho mas que un saco de músculos, y aquí este aspirante a abogado y ex-modelo tiene la oportunidad de darlo todo con este papel de Shadow Moon que nos hace de guía en este peculiar mundo.

Esta va a ser la oportunidad de Whittle de demostrar que hay un buen actor bajo todos esos músculos

Pero sin querer desmerecer a Whittle, es complicado estar a la altura (y no hablemos ya de destacar) cuando te toca compartir plano con un monstruo como Ian McShane. Su misterioso Mr. Wednesday (no tan misterioso si uno se fija en los pequeños detalles) se come la pantalla con su sarcasmo, su encanto de embaucador y ese aire de amenaza que te deja claro que no es alguien a quien tomarse a broma. Así que a la espera de ver mas episodios y conocer al resto del reparto, de momento la serie esta en muy buenas manos.

En cambio McShane ya no tiene que demostrar nada, solo derrochar talento cada vez que sale en pantalla

Así que no, esto no es una reseña ni exactamente una recomendación, es simplemente un aviso de que esta serie existe y que ha tenido un comienzo de lo mas prometedor. Uno que salvando las distancias me ha provocado sensaciones muy similares a las que en su momento me provoco Legión, la de que estaba ante una serie que podía convertirse en algo muy especial. Por ello animo a todo el mundo a que se suba al carro ahora que esto acaba de empezar mientras yo decido si me leo la novela ahora o si espero al menos a que acabe la primera temporada de la serie.

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