A mediados de la década de los ochenta hubo un cómic de superhéroes que nos mostró una cara del genero que no estábamos acostumbrados a ver, un cómic que quiso llevar hasta sus últimas consecuencias la idea de lo que sucedería si estos seres existiesen realmente y cómo reaccionarían ante las injusticias del mundo en el que vivían, un cómic… que se publico un par de años antes que Watchmen y que el público en general no valora lo suficiente. El Escuadrón Supremo de Mark Gruenwald fue un bicho raro en su momento, una serie que aprovecho el estar protagonizada por personajes que vivían fuera del Universo Marvel convencional para llevarles al límite y en el que Gruenwald demostró que no era solo uno de los mejores editores de la casa, sino que si se lo proponía podía ser también uno de sus mejores guionistas. Pero pese a ser para algunos una obra de culto, una serie de circunstancias la han alejado de ocupar el lugar que merece entre el gran público, por lo que desde aquí queremos hacer nuestra modesta aportación para reivindicar uno de los mejores cómics que Marvel ha publicado.

squadron-supreme-mark-gruenwaldNada como una portada de Alex Ross para dar un aire de importancia a cualquier comic

Fue a finales de 1985 cuando apareció el primer número de la maxiserie del Escuadrón Supremo, escrita por el editor y guionista Mark Gruenwald y en la que recuperaba a unos personajes que nunca habían sido más que unos secundarios resultones. El Escuadrón Supremo nació como una broma/homenaje entre Roy Thomas y Mike Friedrich, el mismo mes que en Marvel debutaba este grupo que homenajeaba a la Liga de la Justicia, en DC hacían acto de aparición los Campeones de Angor, el homenaje correspondiente a los Vengadores. Durante mucho tiempo no fueron más que eso, un entrañable homenaje del que algunos guionistas se acordaban ocasionalmente para utilizarles como antagonistas de los Vengadores, los Defensores o quien se terciase en ese momento, la mayoría de las veces recurriendo al tan socorrido recurso del control mental.

squadron-supreme-vs-avengers-serpent-crownDécadas de experiencia permiten a Hawkguy tener esa opinión

Pero tras una de estas historias el mundo del Escuadrón cambio radicalmente. Fue en 1982, durante una saga publicada en las páginas de los Defensores y escrita por el gran J.M. DeMatteis, en la que tras un enfrentamiento contra Supermente y Null la Oscuridad Viviente el mundo de estos héroes quedó reducido a un estado casi apocalíptico. Pero DeMatteis dejo a los lectores de la época con la duda de lo que sucedió después, ya que tras regresar los Defensores a su mundo no se volvió a saber del mundo del Escuadrón Supremo durante un tiempo. Fue Mark Gruenwald quien les recogió tres años más tarde continuando la historia en el mismo punto en el que la había dejado DeMatteis, aprovechando la oportunidad única que le ofrecían estos personajes y este mundo para contar algo que normalmente no se contaba en los cómics de superhéroes.

squadron-supreme-defenders-supermind-null-nighthawkUna vez derrotado el malo ¿para que quedarse y ayudar al Escuadrón a limpiarlo todo? 

Y es que esto no había sido un enfrentamiento más entre héroes y villanos, el Escuadrón Supremo se sentía, y en parte con razón, responsable de lo sucedido ya que buena parte de los destrozos provocados en la Tierra habían sido provocados por ellos mismos mientras se encontraban bajo el control mental de los villanos.   Por eso en esta ocasión los héroes no se iban a retirar a su cuartel general tras derrotar al malo y dejar que los gobiernos del mundo lidiasen con las repercusiones de su pelea, esta vez iban a tomar cartas en el asunto y arreglar los problemas del mundo y  para ello iban a tomar el control del mismo (o al menos de Estados Unidos, pero ya se sabe que a veces para ellos eso y el mundo es lo mismo)

squadron-supreme-mark-gruenwald_marvelHombre, si por culpa entienden lo de dejarse manipular mentalmente… otra vez…

Encabezados por Hyperion, el Escuadrón Supremo se dispuso a poner en marcha el Proyecto Utopía, un plan que iba no solo a remediar los males causados por las acciones de Supermente y Null, sino todos los demás problemas que siempre habían atenazado a estos Estados Unidos paralelos. La violencia, el crimen, el hambre, la enfermedad, etc, esos eran los “villanos” contra quienes iban a enfrentarse para salvar el mundo, pero era algo con lo que no todos estaban de acuerdo. Halcón Nocturno fue quien más se opuso el plan de Hyperion, el consideraba que ellos no eran dioses que debiesen decidir el destino de la humanidad, eran solo hombres y mujeres con poderes o habilidades que les apartaban del resto pero no por ello mejores. Pero la mayoría del grupo estaba de parte de Hyperion y a Halcón Nocturno no le quedo más remedio que abandonar el grupo… pero eso no significaba que fuese a rendirse.

squadron-supreme-mark-gruenwald_marvel (2)El caballero oscuro enfrentado ideológicamente al boy-scout del espacio exterior… Cuanto tiene que agradecer DC al señor Gruenwald

El proyecto fue aceptado, aunque no sin reticencias, por los estadounidenses, el Escuadrón Supremo dispondría de un año para implantar su proyecto y demostrar que podían arreglar el país. Algo con lo que se pusieron manos a la obra tras disuadir a algunos de sus viejos villanos de que esta vez no se detendrían ante nada para evitar que estos aprovechasen la situación, por lo que su plan se puso en marcha casi sin oposición.  Al principio fue todo bien, reconstruir las ciudades, alimentar y dar un hogar a quienes lo habían perdido todo, crear nuevos puestos de trabajo… Todo parecía ir sobre ruedas, pero siempre se ha dicho que el poder corrompe, y en ese momento el Escuadrón Supremo disponía de un poder casi absoluto, por lo que algo que en un principio consistía simplemente en reparar lo destruido no tardó en derivar a terrenos moralmente bastante más cuestionables…

squadron-supreme-mark-gruenwald_marvel (1)Si, al principio todo son buenas intenciones y caras sonrientes, pero después…

¿Para qué perder el tiempo reformando delincuentes pudiendo “reparar” su cerebro mediante una maquina de modificación de la conducta? ¿Por qué no aprovechar esto y “reclutar” a los supervillanos “reformados” para aumentar las filas y el poder del Escuadrón? Y como las calles eran más seguras y a la gente no le faltaba comida ni trabajo y se hablaba de curar todas las enfermedades nadie levanto la voz… Pero Halcón Nocturno sabía que eso estaba mal, por nobles que fuesen las intenciones del grupo, el fin no podía justificar cualquier medio, y lavar el cerebro de los criminales y obligarles a trabajar para ellos era algo bastante difícil de digerir. Así que, prácticamente solo contra el mundo, Halcón Nocturno se dispuso a enfrentarse a sus antiguos compañeros  para detenerles antes de que fuese demasiado tarde costase lo que costase…

squadron-supreme-mark-gruenwald_marvel (3)¿La bruja del grupo lavandole el cerebro a la gente? De que me sonara eso…

Antes de Watchmen, de Dark Knight, de Kingdom Come, de Identity Crisis, Injustice, etc, Gruenwald ya nos conto todas estas historias que, años o incluso décadas después, algunos lectores celebran como originales y rompedoras. Superhéroes gobernando el mundo y aprovechando esa situación para su beneficio personal por moralmente repugnante que fuese, lavados de cerebro, la amoralidad campando a sus anchas…  La influencia que tuvo el trabajo de Gruenwald en el mundo de los superhéroes nunca ha estado lo suficientemente reconocida, sobre todo curiosamente en los personajes que inspiraron la creación del Escuadrón. ¿Cuántas veces hemos visto desde entonces en DC a Batman erigirse el campeón del pueblo contra unos superhéroes emborrachados de poder? ¿Convertido en la voz de la razón, normalmente contra un Superman convencido de que el fin justifica los medios? Pero pese a todo esto hay muchos lectores que solo recuerdan a Mark Gruenwald por haber convertido al Capitán América en un hombre lobo…

Watchmen-barman-dark-knight-kingdom-come-identity-crisis-injustice¿Hubieran existido estos cómics sin el Escuadrón Supremo de Gruenwald? Seguramente si, pero no creo que hubiesen sido tal y como los conocemos…

Pero me atrevería a sugerir cual puede ser uno de los motivos por lo que este gran comic no está lo suficientemente reconocido entre una parte importante del público, su aspecto visual. Se dice que no debe juzgarse a un libro por su portada, y aunque es algo con lo que estoy bastante de acuerdo, también es verdad que el apartado gráfico en el cómic importa y mucho. El dibujo de la serie corrió a cargo casi a partes iguales entre Bob Hall y Paul Ryan, con la colaboración puntual del gran John Buscema. Pero pese a que los dos primeros no son lo que yo llamaría malos dibujantes, tampoco puede decirse que fuesen de esos dibujantes que atraen a las masas. Ambos eran un par de artesanos resultones que no hicieron un mal trabajo pero que tampoco consiguieron hacer algo sobresaliente. Tampoco ayudo el que sus portadas fuesen bastante convencionales dentro del genero superheroico, parecían simplemente el numero del mes de cualquier serie genérica y encima protagonizado por unos personajes que no eran precisamente los más populares de la casa. Si, visualmente no había demasiado que hiciese destacar a esta serie sobre el resto y me da a mí que esto ha sido lo que ha hecho que este comic no ocupe el lugar que merece. Porque yo no dejo de preguntarme que lugar ocuparía hoy en día esta maxiserie del Escuadrón Supremo si hubiese contado en sus doce números con un dibujante como John Byrne o George Pérez o si John Buscema hubiese dibujado toda la serie y no abocetado un simple numero, por no hablar de un diseño de portadas que nos dejase claro que no estábamos ante otro cómic de superhéroes del montón. Seguro que las cosas serian muy distintas…

squadron-supreme-john-byrne-designsSin duda con Byrne todo hubiese resultado mas atractivo visualmente

Mark Gruenwald fue alguien que nos dejo muy pronto, falleció con tan solo 43 años, pero nos queda su obra para recordarle. Y nada mejor para hacerlo que este cómic del que se sentía tan orgulloso y al que tanto cariño tenia, tanto que sus cenizas fueron mezcladas con la tinta de la primera edición en recopilatorio de la maxiserie. Y tras haberme leído este cómic en numerosas ocasiones puedo entender perfectamente los motivos de sus sentimientos ante este. Su Escuadrón Supremo es una lectura obligada para todos los aficionados al género superheroico, aunque sea solo por saber de donde surgieron todas esas ideas que tantos guionistas han reciclado una y otra vez, y a quien se las debemos realmente.

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