La maldición de Frankenstein: La semana de Peter Cushing

En 1957 Peter Cushing ya era una estrella de la televisión británica, asi que no era raro que obtuviera el papel protagonista en The Curse of Frankenstein . Sin embargo, la película va a sorprender al mundo, y lo que va a darle a Cushing -aparte de la fama internacional- es uno de sus roles más queridos y por el que, en cierto modo, se le encasillará en cierto modo: El de villano… ¿Cómo lo diría..? «Desapasionado».

Curse of Frankenstein lupaAntes de Sherlock Holmes, Cushing ya sabía usar la lupa… Pero para ponerla al servicio del mal.

Porque The Curse of Frankenstein, a diferencia de otras adaptaciones, vuelca todo el protagonismo de la historia sobre el personaje que interpreta Peter Cushing: el Doctor Víctor Frankenstein, el científico loco que capaz de sacrificar cualquier cosa por lograr sus objetivos. El Frankenstein de la cinta dirigida por Terence Fisher es un hombre sediento de conocimiento que no se cortará un pelo en destruir lo que sea o a quien sea con tal de lograr sus objetivos. Pero el personaje que le entregan a Peter Cushing en el guión original de Jimmy Sangster no se conforma con eso, si no que también maltrata a la gente a su alrededor y hasta se da aires de superioridad. Es el villano caballeroso que tantas veces interpretará Cushing, un hombre que es capaz de cometer las mayores atrocidades sin ni siquiera levantar una ceja, de besar a una mujer enamorada sin la menor pasión. Satisface sus objetivos, sus necesidades, y luego… Se limita a seguir adelante.

Curse of Frankenstein cushingLa ciencia en el siglo XVIII debía de ser divertidísima, no como ahora, que te pasas horas jugando al farmville mientras el ordenador echa cuentas…

Cushing le da una sobriedad al personaje muy alejada de cualquier versión anterior. Su versión de Frankenstein no tiene nada que ver con esos científicos desquiciados de versiones anteriores, el personaje aquí es el más inhumano de todos. Su criatura, interpretada por Christopher Lee, apenas tiene ningún protagonismo en la historia, y es por eso que todas las secuelas que tuvo esta película hicieron hincapié en Frankenstein y no en la criatura, tal y como hacían las películas de la Universal.

Curse of Frankenstein murder«¡Yo por la ciencia MA-TO!»

Lo grande de la interpretación de Cushing está en que te hace dudar de si lo que hacer Frankenstein es lo correcto o no. Su amigo y ayudante de laboratorio, Paul Krempe, le ayuda en sus experimentos para revivir animales muertos, pero se niega a ayudarle a construir un «hombre perfecto». Y mientras el personaje de Cushing sólo va robando piezas de cadáveres, a uno todavía le pueden entrar dudas de si Frankenstein sólo es entusiasta con su trabajo o un loco peligroso. Sin embargo, hacia la mitad de la historia el personaje entra en una espiral de violencia que contrasta mucho con la actitud de Cushing, que mantiene su actitud pacífica e indiferente. Su prometida, Elizabeth, se pasa casi toda la película ignorando a qué se dedica noche y día su futuro marido, y lo único que la inquieta son las broncas entre Krempe y Frankenstein a raíz de los experimentos de este último.

Curse of FrankensteinIgual ahora que me van a ejecutar tengo un poquillo de remordimiento, ¿eh?

La Maldición de Frankenstein es un clásico con todas las de la ley, y cosas como la capacidad de contrastar registros de Cushing al interpretar al Frankenstein en el cadalso -totalmente desquiciado y desesperado- con el Frankenstein del pasado, calmado y calculador, abrieron el camino para el Peter Cushing analítico de Sherlock Holmes, su obsesionado papel del cazavampiros Abraham Van Helsing o, mucho más tarde, el eficiente funcionario del Imperio Galáctico de La Guerra de las Galaxias, el Gran Moff Tarkin.

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¡Oh vamos! ¡Como si fuera a dejar que M’Rabo se diera el gustazo de enlazarlo en los comentarios!

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