Peter Parker es un merluzo: La Gwen Stacy de Steve Ditko (II)

La siguiente vez que volveríamos a ver a Gwen Stacy sería dos números más tarde, en el 36. Se ha confirmado ya la ruptura con Betty y Peter recibe mal la noticia, cuando se entera de que tanto ella como Ned se han ido a la costa oeste de EEUU y ella solo le ha dejado una foto de él mismo que le había regalado dedicada con un «para siempre, Peter». Yo no sé si los adolescentes de los 60 eran así de horteras, pero señor Parker, es usted un hortera. Pero sigamos con la pérfida Gwen Stacy, que ahora tiene via libre al corazón de nuestro atolondrado superhéroe…

¡Que digo yo que si quieres conocerlo, habla con él y déjate de tonterías, tía retorcida!

Pero como decía, la reaparición de Gwen ya está aquí, y es a escondidas, mandándole a una compañera llamada Sally Green -ahora mismo no recuerdo si volvió a aparecer- para invitarlo a una fiesta en casa de esta última. Peter en un principio recibe la noticia encantado, pero cuando ella le dice que se alegra mucho de tener al menos un chico con cerebro en su fiesta, Peter reacciona mal porque se siente estigmatizado como empollón, y le suelta que bueno, que estará muy ocupado pero que si puede, allí irá. Sally vuelve con Gwen cagándose en todo. Peter se va pensando que, por mucho que le fastidiase rechazar la invitación, no quería repetir otra situación «Betty Brandt» en la que las chicas le quisieran por su cerebro y no por… Otra cosa. Normalmente veo a hombres que se sienten cosificados por su cuerpo, ¿pero por su cerebro? Madre mía, de verdad que esto es el mundo al revés. Tras una elipsis, tenemos a Peter tratando de relajarse con una visita a una «exposición espacial» -supongo que en un planetario o algo así- y con Gwen viéndolo entre los visitantes y pensando que debe de ser el destino, que ésa debe de ser su oportunidad para conocerlo de verdad. «Podría chocarme con el accidentalmente, ¡lo haré!».

Si es que el que nace friki…

Sin embargo, en la siguiente viñeta vemos a Peter mirando cacharros espaciales y Gwen mirándolo de lejos, sin toparse con él «esperaba que me viera y fuera hacia mi, ¡pero está estudiando los objetos de la exposición como si fueran modelos de pin ups!». Y añade «no sé si me ha visto y me está ignorando, o simplemente no se ha dado cuenta de que estoy aquí», mientras Peter se pone a mirar otro meteorito. Cuando el supervillano del mes ataca la exposición, Peter sale corriendo y así es como Gwen llega a la conclusión de que es un consumado cobarde. Sinceramente, me gusta que Gwen tenga más nervio, pero es tan narcisista que empieza a caerme mejor la de Romita… Por supuesto, al acabar la bronca, Peter vuelve a su identidad civil y ¡oh vaya! ¡Entonces si que ve a Gwen! Disgustada por su cobardía, Gwen le responde que estaba disfrutando de la exposición hasta que él la saludó, a lo que él pregunta qué es lo que ha pasado, qué es lo que hizo mal. Ella responde «tal vez sea lo que no hiciste». Peter piensa «¿como una chica tan guapa puede estar tan loca?» mientras Gwen, con una mueca de disgusto, se aleja pensando «Es difícil pensar que alguien de aspecto tan varonil pueda ser un cobarde. Si tan solo no lo hubiera visto con mis propios ojos…». Estas tú para hablar de cobardía, maja.

Si las miradas mataran…Al dia siguiente y porque les falta uno para el equipo, Flash invita a Peter a jugar al futbol americano, a lo que Peter responde que ahora no puede y que si lo hiciera tiraría más lejos que él y tendría un berrinche. Gwen se ríe «Peter Parker tirando más lejos que Flash, ¡éso es lo más divertido que he oido en todo el día!». Peter le pregunta qué le ha hecho para que ella le odie tanto, pero ella se niega a decirlo porque «ahora mismo estoy muy ocupada riéndome». Peter se aleja preguntándose por qué siempre se interesa en chicas que pasan de él -éso se lo dices a Betty, desgraciao- mientras Flash felicita a Gwen por su gusto «si vas a odiar a alguien, Parker es la elección ideal». La guerra entre Peter y Gwen continúa en el número siguiente, con Peter preguntándole a ella si quiere que la acompañe a su siguiente clase, a lo que ella responde que qué le pasa, que normalmente está demasiado ensimismado para saludar a nadie. Peter responde «por lo menos no soy una hembra (female) temperamental que babea por un tío un día y al siguiente es fría como el hielo». Peter se arrepiente al momento de sus palabras, que no sientan nada bien a Gwen y le dice que aunqué él sea el nuevo estudiante estrella de la universidad, nadie le habla a ella de esa forma. Peter trata de poner paz -a buenas horas, merluzo- y ella trata de abofetearlo, pero él detiene el golpe con una mano sin inmutarse mientras le dice el tío baboso «¿Te han dicho que estás guapiiiiiiiiiiisima cuando estás enfadada?».

Lo peor de todo esto es que hay gente a las que el pavo este les dura toda la vida.

Flash llega al rescate de la damisela en apuros y reta a Peter a una pelea, pero el se escaquea y se va mientras Gwen piensa que, tras su intento de bofetada, no tiene la sensación de que Peter sea el tipo de persona que estuviera asustada de Flash. Más tarde, Harry -¿os acordais de Harry, no? ¿El mejor amigo de Peter que solo servía para meterse en problemas?- le ofrece su apoyo a Gwen en su guerra contra Peter, pero ella responde que él no podría hacer nada contra alguien más inteligente que él, porque Peter nunca le prestaría atención. Gwen se siente contrariada, porque en el fondo está defendiendo a Peter de las represalias de medio campus, mientras Peter piensa que es el tipo más impopular del campus. Pues te lo has ganado, merluzo.

 

Suscribirse
Notifícame de
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

1 Comment
más antiguos
más recientes más votados
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios
Roger
Roger
2 horas han pasado desde que se escribió esto

Peter a veces no se daba cuenta que su actitud se podía interpretar como ser un capullo. Y tenía algunos arranques que vaya. La relación con Betty creo yo que se la cargó él con sus secretos y pasar de ella.
Supongo que l intención de Lee/Ditko era mostrar que era un inseguro como cualquier lector pringao, aunque no sé si lo conseguían muy bien.