Los Vengadores antes de Robert Downey Jr: Antes del Quesadismo (VI)

En el verano de 2000 y ocho años antes de la película de Iron Man, los Vengadores eran una de las franquicias más importantes de Marvel, solo por debajo de los mutantes y manteniéndose por encima de bombazos del momento como el Daredevil o el Punisher de Marvel Knights. Habían llegado a ser el cómic más vendido del mes en múltiples ocasiones, y el equipo formado por Kurt Busiek y George Pérez venían a ser el buque insignia de la administración Harras, lo que mejor había funcionado en aquellos tiempos posteriores a la quiebra era el recuperar las viejas esencias y el inspirarse -tal vez hasta demasiado- en lo más profundo de la era Jim Shooter. Aunque eso no se lo digas a George Pérez, porque podría sentarle mal.

Yo sigo pensando que recuperar a Nefaria era pasarse de retro, pero cualquier cosa es mejor que volver a los abismos noventeros.

Que Los Vengadores habían sido el gran triunfador de Heroes Return estaba bien claro, porque antes de Heroes Reborn y Liefeld la serie no pasaba precisamente por su mejor momento; eventos como Encrucijada con la revelación de que Tony Stark era un agente doble de Kang desde los orígenes del grupo y su posterior muerte y sustitución por una versión adolescente no habían funcionado en absoluto, y la mediocridad a la que se estaba viendo sometido el grupo desde la marcha de John Byrne de la serie hacía ya casi diez años solo se había visto mitigada levemente por retazos de la etapa Harras/Epting con la no tan buena Saga de Proctor. Los lectore de los Vengadores eran una especie en extinción al igual que los de los 4 Fantásticos -ugh, DeFalco- y cuando los ejecutivos de Marvel arrebataron dichas series al personal de la editorial para entregarselos a Liefeld y Jim Lee, los gritos ultrajados de los fans se quejarban más por truncar la etapa de Waid y Garney en Capitán América que por la cancelación hasta nueva orden de Thor -aunque esta última tendría una continuación con el infame Jorney Into Mystery:The Lost Gods de Tom DeFalco, mejor no hablar de ello- con lo que la «muerte» de Los Vengadores en un primer momento casi parecía una eutanasia. Claro está que el relanzamiento a manos de Rob Liefeld no ayudó en absoluto, así que para cuando llegó la hora de relanzar Los Vengadores otra vez con Heroes Return, Bob Harras lo tuvo muy claro: tenía que hace todo lo contrario a Reborn.

Los dos relanzamientos del Capitán América de Waid y Garney, símbolo de la inutilidad del proyecto Heroes Reborn (pero que les quiten lo vendido, ojo).

¡Y vaya si lo hizo! De entrada Capitán América volvía a manos de unos Waid y Garney que en realidad ya no sabían que hacer con el personaje, Thor iba a seguir en barbecho hasta que John Romita Jr encontrara a un guionista -que finalmente sería Dan Jurgens- y Los Vengadores e Iron Man iban a acabar en manos de Kurt Busiek, un antiguo colaborador de Marvel durante los 80 que ya en sus tiempos de fan había sido un tipo realmente reaccionario -sus cartas a Uncanny X-Men durante los primeros pasos del equipo del Giant Size así lo atestiguan, exigiendo el regreso del equipo original y la muerte o expulsión directa de Lobezno, personaje que a dia de hoy me parece que sigue detestando- y que contaba en su haber la infame sugerencia de resucitar a Jean Grey diciendo que la que murió en la Luna no era ella, si no un ente cósmico. Un tipo que deberíamos detestar a muerte si no fuera porque trabajos suyos como Liberty Project o Marvels habían apuntado maneras y a que durante la etapa Reborn había escrito dos de los cómics revelación de la editorial: Untold Tales of Spider-Man -una especie de serie paralela al Spiderman de Ditko la mar de recomendable- y el verdadero bombazo de la Marvel postbancarrota: Thunderbolts.

La suerte que tuvo Busiek es que en 1997 todavía no estaba muy extendida internet y los listos que vimos venir el girito de Thunderbolts no pudimos gritarlo a los cuatro vientos (aunque yo no lo habría hecho, que al final no deja de ser un spoiler rancio).

Thunderbolts nos pilló a todos por sorpresa, y no lo digo tanto por la gran revelación de su primer número como porque en aquellos tiempos todo era un bombardeo constante de nuevos personajes con identidades extremas y todos ellos fuera de si. Formaba parte del relanzamiento «retro» que planteó Bob Harras como reacción a Heroes Reborn; ellos no podían competir con los Imageboys a ser los más molones y más modernos, pero en aquel vacío de poder de la ejecutiva de Marvel -la editorial tras la quiebra estaba en venta- aprovechó para hacer los cómics más retro que uno pudiera echarse a la cara, ser más Marvel de lo que había sido Marvel en los últimos quince años. Y así es como aparecieron Quicksilver, la nueva encarnación de Héroes de Alquiler, el Deadpool de Joe Kelly, el KaZar de Waid y Andy Kubert o los propios Thunderbolts, una serie que remitía más a los 80 y 70, con superhéroes más «tradicionales» y sonrientes en la portada. Luego no era oro todo lo que relucía y las cosas fueron por otros derroteros más cercanos al ya mencionado Liberty Project, pero Thunderbolts había demostrado que se podían volver a hacer cómics de Los Vengadores «normales», al estilo clásico, y fue el éxito de dicha serie más los galones de Marvels y Untold Tales of Spider-Man lo que hizo que Busiek se encontrara disponibles para el solito todos los juguetes que siempre había tener.

No, no hay bocadillos de pensamiento. Busiek era un guionista mucho más moderno de lo que uno pudiera pensarse en un principio, aunque eso se veía mucho mejor en Astro City que en sus trabajos para Marvel.

Busiek le devolvió a los lectores todo lo que querían, devolviendo los trajes y encarnaciones clásicas de la mayor parte de los personajes, usando una alineación conservadora pero con un par de miembros de los Nuevos Guerreros, recuperando dinámicas de tiempos de Shooter y Michelinie de principios de los 80 y todo ello dibujado por un George Pérez que ya a esas alturas no tenía que demostrar nada a nadie pero que lo seguía haciendo día a día, atreviéndose con cualquier cosa y ganándose con cada viñeta una medalla al mérito en el trabajo. El éxito de Vengadores y Thunderbolts -no tanto Iron Man, que pagó los platos rotos del guionista tratando de abarcar demasiado- había sido tal que durante el año anterior Busiek junto a Carlos Pacheco había realizado una maxiserie de 12 números, Avengers Forever, que se había convertido en uno de los grandes éxitos del año, provocando que tuviera una «continuación» -Avengers Infinity, a cargo de Roger Stern- y hasta una versión mutante con X-Men Forever, a cargo de Fabián Nicieza. Y así se encontró Joe Quesada a los Vengadores, y precisamente por eso ni se mencionaba a los Vengadores durante sus primeras entrevistas tras ser nombrado Editor en Jefe de Marvel.

Busiek había convertido lo retro en su imagen de marca, y eso no encajaba con la «NUEVA» Marvel.

Ya para entonces Busiek había dejado hace mucho Iron Man y el mismísimo Joe Quesada se había encargado de la serie junto a Frank Tieri, recuperando la armadura clásica roja y amarilla y enfrentando a Tony Stark contra su propia armadura que había tomado conciencia propia por el efecto 2000 -buscad efecto 2000 en wikipedia y reiros, así andábamos en aquellos tiempos- pero más allá de eso, las interferencias de Quesada y su nuevo orden en los Vengadores iban a ser muy escasas, y crossovers de 2001 como Maximum Security -que actuaba a modo de secuela de la Guerra Kree Skrull y la Kree/Shi’ar, toma ya- iban a seguir estando centrados en Los Vengadores a pesar de que el peso editorial había empezado a moverse dramáticamente en favor de Spiderman y los mutantes. Así, Busiek seguiría en Vengadores hasta 2002 para acabar marchándose a DC, siendo sustituido por un fichajazo que ríete tu de Neymar: Geoff Johns, flamante guionista de JSA. Parecía que Quesada había sustituido un valor a la baja por uno al alza, pero Johns pronto demostraría que no estar a la altura de las expectivas y saldría por la puerta de atrás, obligando a Marvel a sustituirlo por el perverso Chuck Austen, el Scott Lobdell del nuevo siglo. Pero si esto ya nos metía el miedo en el cuerpo, había algo aún más terrorifico: Mark Millar sacaba en 2002 una versión Ultimate de Los Vengadores…

Una visión plana, caricaturesca y bastante pueril de los Vengadores, todo hay que decirlo.

Mucho se habló de la relevancia de The Ultimates -porque en aquel momento parecía que tenían que cambiarles hasta el nombre- y hasta hubo bocachanclas que gritaron a los cuatro vientos la superioridad de estos sobre los auténticos Vengadores, pero lo cierto es que The Ultimates es un cómic que ha envejecido rematadamente mal y que de por sí sería digno de su propia autopsia. Aun así, su impacto fue tan tremendo que pusieron en duda el «clasicismo» de Busiek y tanto Johns como Austen intentaron encontrar otro acercamiento al grupo que no llegaría a buen puerto, con lo que Joe Quesada y Tom Breevort se juntaron con Brian Michael Bendis y para 2004 destruyeron por completo a los Vengadores. El resto, como se suele decir, es historia…

¡Cuantísima indignidad hay en esta portada! Y sí, la semana que viene por fin llegamos a los mutantes.

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Stravinkay Modelarus
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Stravinkay Modelarus

Sigo pensando que George Perez es lo único que hace memorable esta etapa de Los Vengadores. Eso sin pensar que Busiek es un mal escritor en lo más mínimo, que Kang Dynasty está bien y todo. Pero para mi Busiek se vale mucho de tener un enorme súperartista y desarrolla tan poco que asusta. Y sé que lo que tocaba era tener cómics con nostalgia en ellos tras Heroes Reborn y los ’90 (cada vez que intento imaginármelo, me dan hasta escalofríos) pero también podían ser menos conservadores y repetitivos. O tal vez no, que la verdad yo solo lo… Leer más »

Save
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Save

Ultimates y el grueso del trabajo de Millar en esos años al final es producto de una mentalidad bastante extendida por la cual una obra supuestamente es adulta por ser tener sexo y violencia mas o menos explícitos y diálogos llenos de frases sentenciosas, aunque su profundidad brille por su ausencia. Al final es la misma mandanga que hacían los chicos de Image pero mejor dibujada y dialogada, pero eñ fondo es el mismo.

Meisenhauser
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Meisenhauser

La influencia del éxito de «The Authority», básicamente (sobre todo la etapa de, pues sí, el Millar)… Sí que resulta curioso que cosas como lo de «¡¡Hulk heteroo!!» y el «¿Crees que esta A es de Francia?» XDD se aplaudieran cuando, si eso lo llegan a hacer los de Image en su momento, no se habría aceptado tanto (por decirlo de forma suave). O el Hulk caníbal y la Betty que se pone cachonda con eso (…). Supongo que porque Millar y Hitch daban una pátina de supuesta seriedad, el truco de ciertas pelis (cof cof). Y ese Hitch post-imitador… Leer más »

Pepito Pérez
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Pepito Pérez

Hace un tiempo, hará cosa de un año, Busiek realizó un hilo en su cuenta de Twitter (o no sé si un hilo puntualmente, pero hablo bastante sobre esto) hablando de los motivos de su salida de Avengers, y es que según parece no le caía para nada bien que Marvel calificara indirectamente a su trabajo como «viejo» a fin de realzar la figura de Ultimates de Millar, que vendrían a ser lo «nuevo» y lo «moderno». Ahí aclara que las ventas de Avengers no estaban mal y que el hecho de que la propia editorial, de alguna u otra… Leer más »

Roger Corbera Mestres
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Roger Corbera Mestres

Se llegó a a hablar (creo) incluso de abandonar el universo Marvel antiguo y substituirlo por el Universo Ultimate… Dan Slott incluso se burló de éso en Hulka.

Antonio Jota Comu
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Antonio Jota Comu

Los inicios de la Línea Ultimate coincidieron con la época en la que me enganché a los cómics Marvel (me crié con los dibujitos basados en los mismos, pero lo que es los propios cómics me llegaron un poco más tarde) y, aunque también me mamaba cosas como el Spider-Man de Ditko, el Classic X-Men (los dos) o diferentes cosillas de los 70s-80s, todo lo Ultimate tenían su atractivo y me eran accesible… Así que, no, no soy la persona más objetiva en todo esto… aunque de todas maneras, habría que ver hasta qué punto es cosa de la edad… Leer más »

pelayo
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pelayo

En su momento no leí ni los Vengadores ni los Thunderbolts de Busiek (estuve fuera de los tebeos buena parte de los 90); hace un año me los pasaron y era como leer un tebeo de los de los 70 con todos su clichés, como si entre 1981 y 1998 (el momento en que se estrenaron estos Vengadores) no hubiera pasado un sólo día, como si no hubieran existido ni Miller, ni Moore, ni nadie que hubiera hecho evolucionar un poco el lenguaje comiquero. Era como uno de eso bichos conservados en ámbar. Supongo que por eso gustó tanto, porque… Leer más »

Arlequín
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Arlequín

Los Ultimates… Leí hace poco su primer arco y me gustó harto. Siempre tuve claro que eran una versión alternativa, no los héroes clásicos y así, me funcionaron bien. Por lo que entiendo, el MCU se basó mucho en ellos para adaptar a los Avengers al cine, además (bueh, Fury es el ejemplo más claro).

Que las intenciones editoriales hayan sido macabras es otro cuento.

Zatannasay
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Zatannasay

Aquí fue una de esas veces en la que una empresa se hace la competencia a sí misma. ¿Si tienes un producto que funciona bien, para que lo desvaloras publicitando otro que su principal virtud es ser la versión molona y «ultimate» del anterior? Amen de que solo es la «ultima» versión hasta que saquen la nueva «última» versión ; en el nombre lleva el pecado de la caducidad. Ahora bien, yo disfruto los dos primeros arcos al menos, en plan como si lees un What if?. Pero una linea de cómic que tiene como premisa ser tan exagerada, y… Leer más »

Roger Corbera Mestres
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Roger Corbera Mestres

Para mí Kurt Busiek fue uno de los tipos que salvó el cómic de superhéroes tras el marasmo de los 90 (otro sería Mark Waid). O por lo menos que salvó los Vengadores. Si habla de Edad de Oro, Edad de Plata, Edad de Bronce… Lo de Busiek con Vengadores o Astro City debería llamarse nueva Edad de Plata. Y lo que hizo con vengadores, lo hizo aun mejor en Thunderbolts, una colección completamente original a la que no se puede acusar de imitar a MIcheleine (para mi no es imitar si lo haces mejor que tu inspiración). Recuerdo haber… Leer más »

Lucas
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Lucas

ufff que tiempos aquellos, pensar que uno vivió toda esta etapa en vivo y en directo… que lindo era recorrer los kioskos y comprar las grapas (a precios razonables)!! me esta gustando mucho esta serie de posts. Si me permites agregaría un par de datos: la idea orginal de millar y hitch era hacer «ultimate avengers» pero como literal y explicitamente el proyecto era hacer un guión/muestra de cine de los vengatas y la ulitma peli que tuvo de nombre «avengers» había sido un fracaso total hubo una orden de arriba, no sé si de jemas, de cambiar el nombre.… Leer más »