Desde que me leí Mundo Anillo soy un rendido admirador de Larry Niven, y tras leerme, y disfrutar de lo lindo, de su colaboración con Jerry Pournelle en “La Paja en el ojo de Dios”, me había dispuesto a la lectura de otro trabajo conjunto de ambos, Ruido de Pasos/Footfall, tremendamente ilusionado. Y aunque el libro me ha dejado atrapado desde el principio y apenas he podido soltarlo y esta lleno de aciertos, me ha dejado con una sensación agridulce, ya que el libro podría haber sido algo realmente grande pero se va desinflando poco a poco como si no hubiesen sido capaces de rematarlo dignamente. Pero esos problemas no me han impedido disfrutar de una lectura que pese a todo recomiendo aunque con matices.

Que grande podría haber sido, pero aun así vale la pena

La humanidad se encuentra ante un momento histórico. Una gigantesca nave espacial de mas allá de las estrellas se acerca a la tierra de forma lenta pero inexorable. Una situación que pone en alerta a todo el planeta ya que estos alienigenas no dan señal de recibir las comunicaciones terrestres y no hay forma de saber si vienen en son de paz o de guerra. Una incertidumbre que saca lo mejor y lo peor del ser humano en una larga espera que sin saberlo es compartida por esos visitantes que tampoco tienen claro que es lo que se van a encontrar a su llegada…

Como odio buscar imágenes para ilustrar artículos sobre libros

Un par de días tras haber finalizado su lectura y aun me tiene algo enfadado que un libro que comienza tan bien (pese a contar una historia que casi nos sabemos de memoria) y en el que sus autores van manejando de miedo la tensión hasta el momento en el que se produce el esperadisimo primer contacto entre la humanidad y los visitantes alienigenas, no fuesen capaces de mantener ese buen rumbo y el libro acabe perdiendo fuelle poco a poco en un mar de personajes y tramas secundarias que acaban por no aportar nada a la trama.

Eso si, esto no es Encuentros en la Tercera Fase precisamente

Y es que ahí reside el mayor problema de este libro, que durante su primera mitad nos van presentando a un montón de personajes secundarios con sus propios hilos argumentales, tramas que se van desarrollando poco a poco a la par que la cuenta atrás hasta la llegada de los alienigenas y que parece que van a tener importancia. Pero tras ese punto de inflexión vamos viendo que la mayoría de ellos no eran nada, que casi parece que eran mero relleno para tener algo que contar antes del día de la llegada y una vez pasado ese punto vemos como van desapareciendo, en ocasiones de forma brusca cuando no directamente olvidados, sin que se vuelva a saber de ellos o sin que sus acciones tengan algún peso real en la historia. Lo que en casos como el de los escritores de ciencia ficción que asesoran al presidente estadounidense resulta tremendamente triste.

Algunos personajes no llegan a desaparecer así de bruscamente pero casi

Por suerte donde Niven y Pournelle se redimen es en su retrato de los alienigenas, los Fithp. Y es que a diferencia de lo que sucede en buena parte de los blockbusters donde los alienigenas son sencillamente un enemigo a batir, aquí estos grotescos seres del espacio exterior que recuerdan a pequeños elefantes tienen un protagonismo realmente importante en la historia. Un peso en la trama que se ve reforzado por el apasionante retrato que los autores hacen de esta raza que realmente se siente alienigena, una proeza similar a la que ya habían realizado diez años antes en “The Mote in God’s Eye/La Paja en el Ojo de Dios ” aunque por desgracia no de forma tan detallada o extensa como en aquella ocasión.

Ellos mismos se pusieron el listón muy alto

Y aunque ese retrato de los Fithp sabe a poco (ojala el libro entero hubiese estado narrado desde su punto de vista) es sin duda lo mejor del libro y lo que lo salva. Resulta fascinante el poder observar una cultura tan extraña y diferente con una convenciones sociales y políticas que son al mismo tiempo tan familiares como ajenas. Unas diferencias que los autores saben explotar como nadie al mostrarnos el enorme choque cultural entre ambas especies, lo que da pie a situaciones frustrantes para ambos bandos y en ocasiones incluso hilarantes para el lector. Pero por desgracia ese potencial no se acaba de aprovechar del todo y al final uno se queda con cierto regusto amargo de pensar en lo que podría haber sido y no fue.

Sin duda lo mejor del libro

Pero problemas a un lado, Ruido de Pasos sigue siendo un libro que atrapa al lector y con el que, si uno es capaz de superar esos pequeños baches, se puede pasar un rato de lectura de lo mas agradable. Así que hasta cierto punto si, recomiendo su lectura, pero dejando claro que es en cierto modo una obra, no se si atreverme a decir que “inacabada”, que no acaba de aprovechar del todo el inmenso material que tiene entre manos pese a hacerlo muchísimo mejor que buena parte de los “blockbusters” que en distintos medios han seguido una estela similar a la de esta obra.

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