El viernes había comenzado de forma poco optimista pero había terminado siendo un día grande, cuando por fin, y tras unos tres lustros de rendida admiración había podido conocer a uno de mis autores de cómic favoritos, Brian K. Vaughan. Pero la Summercon para mi apenas había comenzado y me esperaba por delante lo que iba a terminar siendo el día grande, un sábado repleto de actividades que me obligarían a permanecer casi todo el día allí dentro y que terminaría haciéndome hacer cosas que jamas creí posibles…

La misma cabecera reciclada, justo como le gusta a Diógenes

Segundo día de Summercon – Mañana del Sábado 21 de Julio

Me creía muy listo habiendo comprado mi entrada la noche antes para evitar la cola de las taquillas y madrugando para estar en la puerta del recinto a las ocho y media de la mañana (hora y media antes de la apertura de las puertas), pero no contaba con que había gente aun mas ansiosa que yo y a mi llegada me encontré con un par de docenas de personas esperando pacientemente en la puerta. Pero a diferencia del día anterior hoy no me encontraba rodeado de admiradores de Brian K Vaughan, sino de críos ansiosos por entrar a ver a sus amigos, jugar a videojuegos o a juegos extraños de cartas y comprar fruslerías en los stands… de una forma insoportablemente molesta. Pero daba igual cuantas vicisitudes tuviese que pasar, unos cuantos criajos pesados gritando como si no hubiese un mañana no iban a desanimarme. Por suerte con el paso del tiempo fui encontrándome con caras conocidas de otros años y algún que otro comentarista de Brainstomping y la espera se hizo mas amena.

Lamentablemente no tengo foto de lo que encontré allí, solo esta de asistentes mas normales que acuden a horas decentes

Por fin a las diez se abrieron las puertas y todos los que buscábamos numero para alguna de las sesiones de firmas del día corrimos a pedir turno (porque anda que no estaba lejos de la puerta de entrada la sala donde repartían los números) y allí tras ordenarnos un poco y evitar que nadie se colase tocaba una difícil decisión, había dos sesiones de firmas programadas, y solo se podía pedir un turno por sesión. La primera era fácil, quería un numero para la de David López (También estaba presente el dibujante Ángel Hernández, pero es un autor al que conozco poco y del que no tenia nada, otra vez será), quien se me había escapado un par de años antes. Pero la segunda era un poco mas complicada ya que firmaban los fundadores de Panel Syndicate, Brian K Vaughan, Marcos Martín y Muntsa Vicente y no podía pedir turno para los tres. Pero sabiendo que Vaughan se había quitado de encima a un centenar de admiradores en poco mas de una hora y que Muntsa en principio solo firmaba (no recordaba que ademas de ser una de las mejores coloristas de la industria es también ilustradora) así que me decanté por pedir turno para Marcos Martín.

No se cuantas veces crucé esas puertas este pasado fin de semana

Dado que apenas faltaba media hora para la primera sesión de firmas de la mañana la mayoría nos quedamos esperando por fuera de la sala charlando a la espera de la llegada de los autores, quienes aparecieron puntuales. La sesión de firmas transcurrió sin contratiempos de nuevo en aquella sala con sillas y aire acondicionado (que lejos hemos llegado desde aquellos tiempos en los que el stand de firmas se encontraba justo en el pasillo central y no había forma humana de mantener una fila ordenada de unas pocas personas) Mi turno llego rápidamente y me encontré cara a cara con David López, un tipo encantador (y grandísimo dibujante) al que le lleve mi recopilatorio americano de All-New Wolverine. Charlamos sobre su canal de youtube “Streaming de Dibujantes” (muy educativo para quienes quieran iniciarse en el mundo de la ilustración digital e interesante incluso si no quieres dibujar) de lo buenos que son Dustin Nguyen y Greg Tocchini con las acuarelas y y le pedí que me hiciese un dibujo de Gabby/Honey Badger, un personaje que según el mismo surgió casi como una broma y que ha acabado convirtiéndose en toda una revelación (mi personaje favorito de esa serie que ya estoy tardando en reseñar).

Que bien dibuja y que majo es

Tras esto me quedaban casi dos horas hasta la siguiente sesión de firmas, por lo que aproveche el haberme encontrado con unos viejos conocidos para dar una vuelta por la Summercon mas allá de la sala de las sesiones de firmas. La zona de los talleres no me intereso demasiado, aunque resultaba abrumador ver la pasión que le ponía esa gente a pintar miniaturas, hacer grabados en madera, practicar caligrafía y demás disciplinas que no acabo de entender que tienen que ver con el cómic, pero ellos se lo pasaban bien y no molestaban. En el Artist Alley había autenticas maravillas realizadas con todo tipo de técnicas (había incluso alguien que usaba café en lugar de tinta) y finalmente visitamos la zona de los stands de las tiendas. Debo confesar que buena parte de lo que vi allí no me sonaba de nada, muñecos y postres de animes de los que jamas había oído hablar, y cosas que reconocía pero que costaban un riñón (Ese Batman basado en la serie animada de Timm y Dini…sigh) Pero cuando me disponía a marcharme de allí convencido de que jamas entendería la pasión por el merchadising mis ojos se posaron en unos llaveros no especialmente caros que me hicieron comprender de pronto a todos esos críos que me rodeaban, me hicieron sacar la cartera y me hicieron regresar a casa con uno de los mejores dúos superheroicos del cómic…

¿Where’s my money honey? Pues en la caja registradora del stand de una librería de cómics

Y tras tanto paseo tocó regresar de nuevo a la sala donde se celebraría la sesión de firmas, una sala diferente y mucho mas grande (algo necesario tras la avalancha de gente del día anterior) y cuya entrada se encontraba igualmente abarrotada de gente, quizás no tanto como el viernes pero poco faltaba. Pero pese a que creía que habiendo conseguido uno de los primeros diez números para las firmas de Marcos Martín ya me aseguraba llegar a tiempo, no contaba con que, de forma completamente lógica, a Martín le gustaba tomarse su tiempo, charlar con sus admiradores, contar anécdotas, etc, la clase de cosas que te gusta que te sucedan a ti pero no a los que están delante de ti en la cola. El tiempo fue pasando y aproveche que Brian K. Vaughan, pese a la ingente cantidad de personas que esperaban por el (no superaron el centenar como el viernes pero poco faltó), hacia que su cola avanzase deprisa y pude ponerme de nuevo ante el para saludarle una vez mas, entregarle la segunda remesa de cómics para que me dedicase, Saga, Paper Girls, Pride of Baghdad The Private Eye y Barrier, y seguir sin creerme que realmente estaba allí ante el.

Pese a lo agotador que debió ser para ellos no dejaron de ser amables con todo el mundo en ningún momento

Pero cuando solo quedaban dos números para llegar a mi turno la organización anuncio que ya no daba tiempo para mas dibujos, solo firmas, mi gozo en un pozo. Para cuando llegue a la mesa me encontré con un Marcos Martín tan amable como le recordaba de su ultima visita y que casi me pedía perdón por no tener tiempo para dibujarme nada, pero le dije que ya nos veríamos en la sesión del domingo y me disponía a marcharme de allí con mi Private Eye, Barrier y Robin/Batgirl Year One dedicados, pero no sin antes poder pillar por los pelos a una igualmente amabilisima Muntsa Vicente (esta gente es demasiado amable y tienen una paciencia infinita) y pedirle que me hiciese un garabato en el Private Eye para tener las firmas de todo el equipo creativo, y tan amable fue que no quiso limitarse a firmar sino que me hizo un bonito dibujo para acompañar a su firma, tras lo cual me marche de allí para prepararme para el evento grande del día.

En serio, pero que gente mas maja y simpática

Y es que aquella tarde a las cinco y media se celebraba en la sala grande del recinto una entrevista con Brian K. Vaughan a la que seguiría un coloquio junto con Marcos Martín y Muntsa Vicente y una sesión de preguntas por parte de los asistentes. Así que tras un rápido almuerzo, rellenar de nuevo la botella de agua y vaciar un poco la mochila, regrese al recinto y busque un lugar estratégico desde el que poder ver y escuchar todo sin perderme un detalle. Pero lo que allí sucedió lo veremos mañana, que esta crónica se esta extendiendo tanto que ya parece mas una saga (guiño)

Anuncios