En este humilde, y me temo que superficial repaso de la carrera del gran Steve Ditko, ayer nos quedamos en su primera salida de Marvel tras sus desavenencias con Stan Lee. Una marcha tras la que se inició una nueva etapa en su carrera en la que alternó su regreso a la Charlton con una pequeña pero fructífera etapa en la Warren que fue igualmente corta, pero rebosante de creatividad, otra etapa en DC Comics y alguna colaboración que otra en publicaciones independientes que serian muy importantes en las siguientes décadas. Y es que Steve Ditko podía ser muchas cosas, pero lo que nadie le puede negar es que siempre fue un trabajador incansable que no dejó de trabajar hasta el ultimo momento.

Ditko en la década de los setenta en la que es su última foto publica

A comienzos de los sesenta Ditko ya había dado algunos de sus primeros pasos profesionales en la Charlton, para quienes había creado a uno de sus héroes mas populares, el Capitán Atom, y a ella regreso tras su salida de Marvel. Un regreso en el que probablemente peso bastante no solo el que ya les conociese y estuviesen encantados de recibirle de nuevo, sino que pese a que no le iban a pagar tanto como en Marvel, si que era una editorial que se caracterizaba por darle a sus autores mucha mas libertad creativa que en las dos grandes. Y en esta nueva etapa su creatividad no se redujo precisamente. Por un lado relanzo a Blue Beetle cambiándolo por completo, remplazando al original Dan Garret por una nueva versión mas joven y dependiente de la tecnología y al que todo el que haya crecido leyendo cómics de superhéroes en los ochenta tiene un cariño enorme, Ted Kord.

Nunca me cansare de repetirlo, le debemos muchísimo a Steve Ditko

Una creación a la que se añadió otro de esos personajes de culto que de una forma u otra siempre han terminado perdurando, The Question. Este personaje bastante significativo dentro de la trayectoria de Ditko no solo por ser uno de los primeros ejemplos de la influencia del objetivismo en su obra, sino por ser una especie de prototipo del que acabaría siendo algo así como su personaje predilecto de forma intermitente desde esta época hasta el final de su carrera, Mr. A. Este personaje, que apareció por primera vez en Witzend, la revista independiente fundada por Wally Wood, también compaginaba su profesión de periodista con la de justiciero enmascarado al igual que The Question, solo que a diferencia de con este ultimo, con Mr. A se atrevió a llevar al extremo su pasión por el objetivismo. Un personaje del que, a diferencia del resto de sus creaciones, pudo conservar los derechos y siguió utilizándolo de forma semi regular casi hasta el final de sus días.

O como el propio Ditko dijo una vez, Question era la versión “Comics Code Aceptable” de Mr.A

Y durante el final de aquella década de los sesenta Steve Ditko también tuvo tiempo de colaborar brevemente (apenas un año) para DC Comics de donde de nuevo se marcho por razones que nunca estuvieron del todo claras para acabar regresando unos pocos años mas tarde para una segunda e igualmente breve estancia. Dos etapas breves pero tremendamente fructíferas en las que, aunque ninguno de los personajes que co-creo con la colaboración de numerosos guionistas alcanzaron las cotas de popularidad de Spiderman o el Dr. Extraño, no se le puede negar a estas creaciones que nunca han perdido del todo el cario de los lectores. Algo que probablemente se debe a que, como era una constante en su carrera, estas nuevas creaciones se parecían poco a lo que ya existía. Fruto de estas dos etapas son personajes tan clásicos como Creeper, Halcón y Paloma o Shade el Hombre Cambiante, y creaciones menores que van de lo clásico a lo grotesco como el héroe de espada y brujería Stalker, el segundo Starman (Príncipe Gavyn) o el peculiar detective Odd Man.

Obras menores o no, Ditko no paraba de crear

Pero esta etapa de su vida profesional también marca un punto y aparte en su carrera, ya que a partir de este momento a finales de la década de los setenta Ditko pareció perder casi todo el interés en crear nuevos conceptos y personajes y durante las siguientes dos décadas se limitó a ser un freelance que parecía aceptar cualquier encargo. Una etapa en la que podemos encontrar su trabajo diseminado en numerosas editoriales. En DC podemos encontrar su obra en series como la Legión de Superhéroes o varias de las antologías de fantasía y ciencia ficción que por aquellos años aun perduraba. También pudimos encontrar su trabajo en editoriales como Eclipse, First y Pacific Comics, editorial esta ultima donde trabajó en algunas de las series que había creado Jack Kirby como Captain Victory and the Galactic Rangers y en cierto modo (contra su voluntad) en Silver Star, donde se publico otra de sus mas personales creaciones inspiradas por el objetivismo, The Mocker.

Esta claro que cuando Ditko creaba a un personaje que vestía traje y sombrero la sombra de Ayn Rand estaba justo detrás

Una etapa que ademas supuso su regreso a Marvel, donde trabajó en serie como el Hombre Maquina, los Micronautas y reemplazó a Sal Buscema en Rom Spaceknight, siendo entintado aquí nada mas y nada menos que por P. Craig Russell. Una ultima etapa en Marvel de la que sin duda lo mas recordado es la creación de dos personajes que aunque entran de lleno en su pasión por lo diferente y lo grotesco nunca acabaron de estar a la altura de lo que Ditko era realmente capaz.  Spedball, ese personaje al que nos quisieron vender como al “nuevo” Spiderman y la ahora tremendamente popular Squirrel Girl, dos personajes que gritan por los cuatro costados que eran trabajos puramente alimenticios.

Se notaba que Ditko a estas alturas solo buscaba el pagar las facturas

Pero esta larga etapa de freelance que parecía ser puramente alimenticia llegó a su fin a finales de la década de los 90, cuando Ditko se retiró del todo del mundo editorial “mainstream” para dedicarse exclusivamente a la autoedición y a sus obsesiones personales. Una época de una obra no carente de interés, a pesar de haberse vuelto en cierto modo un tanto más inaccesible, pero eso es algo que veremos con un poco mas de detalle mañana con la tercera y ultima entrega de este pequeño recordatorio que hemos querido dedicarle a alguien tan grande como Steve Ditko.

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